No solo hiciste llorar a mi versión adulta, también hiciste llorar a mi niña interior. Le hiciste revivir el abandono, volver a sentirse insuficiente. Pero eso fue mi culpa: un día te conté mi historia, te hablé de mis heridas, te di las armas para destruirme, y tu las utilizaste
Una chica en tiktok acaba de contar que su novio le armó un kit con curitas, tés, chocolates, medias abrigadas y una nota que decía “por si algún día estás mal y no te dan ganas de hablar”.
Y ojalá algún día alguien me quiera así, incluso cuando no sepa cómo ayudarme.