Solo quiero convertirme en una mujer tranquila ante cualquier situación. Esa es mi mayor meta, la serenidad. Estoy cansada de la irritación, el enojo, la tristeza, la rabia y todo lo demás.
Nacida para decir: “Hablemos una última vez. Intentemos arreglarlo, busquemos una solución.”
Obligada a irme en silencio. No porque quisiera, sino porque entendí que no puedes luchar por dos personas. Hay quien no sabe hacerlo y hay quien, simplemente, no quiere lo mismo que tú.