To each ten deeply traumatized soldiers, there's one guy who thinks war was the greatest time that he ever had in his life. For this forgotten minority we should keep doing wars
Nunca voy a comprar el cuento de Caperucita y el lobo de que Florentino quiere “robarse” el club para dárselo a Anas Laghrari. Si este hombre se llamara Ramón Pérez, nadie hablaría de él ni repetiría semejantes estupideces.
También conviene recordar algo que muchos omiten: en el año 2000, el Real Madrid estuvo cerca de caer en manos del Grupo PRISA. En ese momento el club sí estuvo realmente cerca de dejar de ser de los socios. Y fue Florentino Pérez quien apareció, ganó las elecciones y rescató al Madrid de ese escenario.
¿Ahora, con 80 años, resulta que quiere quedarse el club para regalárselo a un asesor? Solo alguien con un desprecio enorme hacia Florentino, o alguien demasiado influenciable, puede tragarse ese relato.
Desde mi punto de vista, el cambio de modelo se tiene que hacer precisamente para proteger el patrimonio del Real Madrid. Para blindar al club y evitar que aparezca otro Riquelme o un Calderón de turno a intentar hacer los desastres que uno promete y el otro ya intentó hacer.
Quien niega la historia, o la omite a conveniencia para atacar a Florentino, lo hace desde el odio, la falta de rigor y un complejo absurdo hacia el Barcelona. A mí me importa más el futuro del Real Madrid: que siga siendo independiente, fuerte y protegido. Es la marca más potente del fútbol mundial, y los tiempos actuales exigen defender su patrimonio.