Que yo sepa, Iván Cepeda nunca se indignó por los más de 50 mil asesinatos que sucedieron en este gobierno de la Paz Total, o por los audios de Benedetti, o por los desmanes de Laura Sarabia, o por los escándalos de Nicolas Petro -o los de Verónica Alcocer-, o por los abusos en los nombramientos en el servicio exterior, entre muchos escándalos.
Se indignó por la doble nacionalidad de Abelardo (y no por la de Petro, que tomó posesión con nacionalidad italiana) y amenaza ahora con desconocer el gobierno de quien le ganó en franca lid: ¿ese es el ejemplo de demócrata que tocaba valorar por su ponderación y trayectoria?
Voté por @JDOviedoAr, y admiro profundamente a @PalomaValenciaL , ( no quisiera ver a los mismos en Nariño) el sentimiento de país que despierta y la independencia política @AbelardoPTE no compite con nada.
Primero intervienen las EPS y aumentan la corrupción, el déficit financiero y los problemas de acceso a medicamentos.
Y después (vea usted) el presidente se presenta como salvador de su propio desastre con un pinche correo electrónico de presidencia.
https://t.co/Sn9Gpwr9eK
No les sirve un artículo de una revista prestigiosa.
No les sirven los testimonios de los pacientes.
No les sirven los conceptos de la corte constitucional.
No les sirven los datos de tutelas y quejas.
No les sirven los datos.
No hay peor petrista que el que no quiere ver.
@agaviriau Así es, ante estas circunstancias del pueblo venezolano existen prioridades. Increíble que se señale el procedimiento de captura del dictado y no al dictador.
Maduro fue un dictador que oprimió a su pueblo, encarceló a opositores, violó sistemáticamente los derechos humanos y buscó perpetuarse indefinidamente en el poder. Protegió a grupos criminales que han asesinado y aterrorizado a colombianos. Los asesinos de Miguel Uribe están, con alta probabilidad, en Venezuela. Quienes hoy tienen sitiado al Catatumbo se mueven allí a sus anchas.
La mayoría de los venezolanos ve con esperanza la salida de Maduro, con la ilusión de un futuro mejor y con un sentimiento entendible de justicia. Curiosamente, quienes hablan en nombre del pueblo suelen ignorar o despreciar ese sentimiento.
En el mediano plazo, una transición democrática en Venezuela —imposible con Maduro en el poder— puede beneficiar también a Colombia. Sin embargo, la incertidumbre es alta y las declaraciones iniciales de Trump no hacen sino aumentarla.
Por supuesto, uno quisiera un mundo distinto, regido por reglas claras y respeto a las instituciones. La intervención de Estados Unidos es peligrosa, por decir lo menos. Pero muchos de quienes hoy claman por la defensa de las instituciones —el gobierno de Colombia, por ejemplo— se abstuvieron en su momento de condenar a Maduro, a Putin y a otros.
Por ahora, solo cabe esperar una transición democrática ordenada que traiga una vida mejor para millones de venezolanos.
Con la teoría del entrampamiento Ivan Cepeda logra liberar a Ivan Marquez y Jesus Santrich, que seguían traficando. Ellos montan la Nueva Marquetalia, que se convierte en la mayor asesina de desmovilizados y lideres sociales y asesina de Miguel Uribe.