Dios nuestro, tu corazón se conmueve al ver el sufrimiento de muchos que hoy no la pasan bien. Sabemos que eres un Dios bueno, en el que podemos confiar porque no nos abandona nunca. Te pedimos que nos llenes de tu fuerza para salir adelante y ser felices.
A veces solo hay que aprender a tolerar la incertidumbre dejando que la vida te demuestre que las cosas pueden salir bien sin la necesidad de tenerlas completamente bajo control, cosa que además no es posible.