Cuando alguien realmente valora un vínculo, lo demuestra con comunicación, consideración, respeto, compromiso y responsabilidad emocional. Y recuerda: procura ofrecer lo mismo que esperas recibir.
Responsabilidad afectiva es entender que lo que haces, lo que dices y hasta lo que eliges callar deja huella en otras personas. No se trata de no cometer errores, sino de ser consciente de que nuestras acciones también tienen consecuencias en el corazón de alguien más.
te dediqué mi tiempo, te ayudé, te saqué sonrisas, te aconsejé, te quise, te di lo mejor de mí, siempre te ayude para que salieras adelante… y decidiste dejarme ir, haciéndome sentir que no fue suficiente nada de todo lo que hice por vos