Ya ganó Abelardo, eso está claro. Me queda en la conciencia que hago parte de esos 12 millones de colombianos que apostaban por la vida, las luchas sociales, el cuidado del medio ambiente y la paz como motor del país.
Solo Colombia tiene a un candidato que desprecia su país, su gente y su comida, que mata gatos por diversión, defiende pedofilos y paracos, y que quiere destruirlo por completo con el fracking y turismo descontrolado, votar por él sería una falta de respeto contra nosotros mismos
yo les creo y puedo tolerar que sean de derecha y que quieran que la izquierda salga del poder, pero enorgullecerse de votar por semejante personaje tan misógino, corrupto y antiético como abelardo de la espriella es algo que no entiendo.
Cuando Virgina Woolf dijo: “Hay una especie de tristeza que surge cuando se sabe demasiado, cuando se ve el mundo como realmente es” describió perfecto lo que significa crecer.