Cásate con un hombre con mentalidad de proveedor: no rico, pero responsable y con liderazgo. Que cubra tus necesidades sin que tengas que rogarle ni recordárselo. Que cuide de ti. Que esté presente por elección, te dé paz y cumpla su palabra. No es dinero, es carácter.
la gente no anda por ahí recuperándose solamente de relaciones románticas fallidas; hay gente recuperándose de amistades falsas, padres ausentes, jefes abusivos, pérdidas y decepciones de todo tipo.
No todo es sobre una relación romántica; hay gente recuperándose de la vida.