I resigned from Anthropic today. I spent the last three years doing pretraining research at both OpenAI and Anthropic. Neither company is acting responsibly. They are racing straight to self-improving superintelligence and gambling with our lives. More thoughts below.
tener un amigo hombre es como criar un pollito: tarde o temprano dice algo q te desata un ataque misandrico q hace q lo mires a los ojos y le recuerdes q es un fiero de mierda incojible inutil que se va a quedar pelado antes d los 25 y q encima juega mal a la pelota.
"Es ridículo pensar que porque un extranjero tenga 2 departamentos o 2 fábricas perdemos soberanía"
Imaginate votar a estos tipos y ver cómo se te ríen en la cara. Estamos hablando de cientos de miles de HECTÁREAS, no dos departamentos
Hilo fundamental sobre la ley de tierras! El gobierno intenta confundir porque esta asustado! No aflojemos
Seguí a @matiasoberlin historiador e investigador del CONICET
Extraño la época pre 2015 donde podías entrar a tuiter a disociar y reírte de los temas más random en lugar de estar pendiente a ver si Netanyahu compró Chubut.
se acuerdan que hace una semana el gobierno criticaba la bandera de Malvinas porque ellos eran unos genios diplomáticos jugando ajedrez 4D e iban a recuperar las islas con la lengua de plata de Milei y Quirno? Bueno ahí están los ases de las relaciones internacionales.
Es muy triste tener que sentarme a hacer una limpia de gente que a mí “me quiere”, pero tiene 0 problemas con seguir pregonando campañas de desinformación contra mi país.
@ACarringtonC Genial porque a mí me salen esas publicaciones y me meto a buscar que alguien haya comentado anulo mufa así le puedo poner like y quedarme tranquila full esquizo
Lo hermoso de que Inglaterra pida sanción de la FIFA por el mensaje de Malvinas es la paradoja: la sanción solo tiene sentido si se reconoce que, efectivamente, "Malvinas" se refiere a las islas.
Si "Malvinas" no fuera una forma válida de nombrarlas, sería una palabra cualquiera.
Pero al denunciarlo como un mensaje político, admiten justamente lo contrario: que "Malvinas" nombra un territorio en disputa, que el reclamo argentino existe y que "Falklands" no es un nombre neutral ni definitivo, sino atravesado por su propio imperialismo.
Y esa es la revolución: lograr que la frase "Las Malvinas son argentinas" siga disputando sentido, incomodando al imperio (que todavía, en pleno siglo XXI, tiene 14 naciones subordinadas al Commonwealth) y recordando que la ocupación, al menos en ese pedacito de tierra del sur global, nunca consiguió volverse completamente legítima.