Ayer me dijeron que por ser muy exigente me va a dejar el tren...
Amiga, a mí no me va a dejar ningún tren; YO ME BAJE DEL TREN. Dejen de aceptar migajas por no saber estar solos
Me enamoré como se enamoran las mujeres inteligentes: como una tonta.
Como si nunca me hubieran herido, me entregué con locura. Me volví frágil, impulsiva, exagerada, ilógica; entendí que amar no es perderse, sino permitir que alguien toque justo donde juramos no volver a sentir.