Cada día estoy más convencida de que ser feliz es estar en paz. No es estar contenta, no es que te salga todo bien ni que todo se dé como lo planeaste. Es estar en paz con las circunstancias, aunque sean adversas, y con lo que haces frente a ellas.
No es suerte.
Son tus hábitos.
Son tus decisiones.
Son tus ganas de aprender.
Es tu fuerza para levantarte.
Es tu disciplina para no rendirte.
Es tu determinación para superarte.