Las contribuciones son impuestos a la propiedad. Ahora si usted va a decir que los impuestos son un robo se va a morir al enterarse de donde sale su sueldo.
La fortaleza del programa nuclear de un país no se mide únicamente por el número de reactores que tiene en funcionamiento, depende también de su capacidad para formar, retener y transmitir conocimiento.
El sector nuclear de Argentina atraviesa un momento de cambios profundos. El Gobierno de Milei mantiene su apuesta por la energía nuclear e impulsa nuevos proyectos con participación privada, pero al mismo tiempo la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) ha sufrido importantes recortes presupuestarios, pérdida de personal y una progresiva salida de profesionales altamente cualificados. Algunos investigadores del propio organismo advierten de que el sector ya habría perdido alrededor de 500 especialistas, un capital humano que requiere muchos años de formación e inversión.
También avanza la privatización parcial de Nucleoeléctrica Argentina. El Estado conservará el control mayoritario, por lo que no puede hablarse de un abandono de la energía nuclear. Sin embargo, el debate va mucho más allá de la propiedad de una empresa.
Una industria nuclear sólida necesita reactores, inversión y empresas capaces de construirlos y operarlos, pero también organismos públicos fuertes dedicados a la investigación, el desarrollo tecnológico, la formación de especialistas y la preservación del conocimiento acumulado durante décadas.
La colaboración entre el sector público y el privado puede ser una fórmula de éxito. Lo que resulta mucho más difícil es reconstruir un ecosistema científico cuando el talento empieza a marcharse. En energía nuclear, el recurso más estratégico no es el uranio las personas capaces de convertir ese uranio en conocimiento, innovación y electricidad.
Todo mi apoyo a mis compañeros del sector nuclear de Argentina.
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🔴 Con Boric, crecer al 2,5% era prueba del "fracaso". Con Kast, crecer al 1,8% es motivo de celebración. No cambiaron los números; cambió el relato de la ultraderecha. La economía debería evaluarse con el mismo estándar, gobierne quien gobierne.
CARTA ABIERTA AL DIPUTADO
Johannes Kaiser. @Jou_Kaiser
Señor Kaiser
Diputado.
He escuchado con atención su reciente anuncio de impulsar un proyecto de ley para reducir las dotaciones del Estado, argumento que sustenta señalando que hace doce años el sector público contaba con cerca de 500.000 trabajadores y hoy bordea el millón. La frase suena contundente, casi escandalosa.
El problema es que, como suele ocurrir con los relatos apresurados, omite datos elementales sin los cuales cualquier conclusión se transforma en un ejercicio de brutal ignorancia estadística.
Los países no son fotografías estáticas. Son organismos dinámicos. En los últimos doce años Chile no ha permanecido inmóvil. La población ha aumentado en torno a 3,6 millones de personas, lo que equivale aproximadamente a incorporar un nuevo país del tamaño de Uruguay dentro de nuestras fronteras. De ese aumento, cerca del 70% corresponde a personas en edad laboral, producto tanto del crecimiento demográfico como de la inmigración reciente.
En otras palabras, mientras la población crece, la fuerza de trabajo también lo hace. Pretender que el Estado mantenga exactamente la misma dotación de hace doce años sería tan absurdo como exigir que un hospital atienda el doble de pacientes con la misma cantidad de médicos.
Pero el problema de su argumento no termina allí.
Hoy, considerando todas las instituciones —municipios, salud, educación, Fuerzas Armadas, policías, Poder Judicial, Congreso y administración central— el empleo público en Chile representa apenas el 9,5% de la fuerza laboral. Es una de las tasas más bajas del mundo. El promedio de la OCDE supera el 18%.
Si su tesis fuese correcta, deberíamos concluir algo bastante curioso: que prácticamente todos los países desarrollados del planeta viven atrapados en un Estado hipertrofiado… y que Chile, con una dotación que equivale proporcionalmente a la mitad de ellos, sería una suerte de excepción virtuosa. Sin embargo, lo que muestran los estudios comparados es exactamente lo contrario: Chile presenta una subdotación estructural en varios servicios públicos, especialmente en salud, seguridad y gestión territorial.
Reducir dotaciones bajo ese contexto no es eficiencia; es amputación administrativa.
Su razonamiento sobre la deuda pública tampoco ayuda demasiado. Chile mantiene una deuda cercana al 41% del PIB, nivel que organismos internacionales consideran moderado para una economía emergente. El promedio de los países desarrollados supera el 80%, Estados Unidos ronda el 120% y Japón se acerca al 200%. Incluso el déficit fiscal chileno —entre 2,8% y 3,5% del PIB— se ubica por debajo del promedio de la OCDE, que bordea el 4,5% al 5%.
Hablar de crisis fiscal con esas cifras es como declarar emergencia hídrica en medio de un diluvio.
Pero quizá el punto más revelador de su planteamiento es otro: asumir que la dotación estatal de hace doce años era la correcta. Esa premisa, diputado, revela un problema conceptual profundo. Los Estados no se dimensionan mirando el pasado, sino observando las necesidades presentes y futuras de una sociedad que crece, envejece, recibe migración y demanda más servicios públicos.
Creer que Chile puede administrarse con el aparato estatal de hace una década no es una tesis económica. Es, nuevamente ignorancia estadística.
La política pública exige algo más que consignas libertarias y calculadoras ideológicas. Exige comprender datos, comparar realidades internacionales y, sobre todo, distinguir entre un argumento técnico y una ocurrencia de sobremesa.
Si su proyecto busca mejorar la eficiencia del Estado, la discusión es otra. Pero si pretende sostenerse sobre cifras incompletas y diagnósticos superficiales, corre el riesgo de convertirse en lo que ya parece ser: un ejercicio de aritmética política donde los números se usan más para impresionar que para entender la realidad.
Y cuando eso ocurre, diputado, el problema ya no es el tamaño del Estado. Es el tamaño del error.
@MisColumnas
Entregarle la contrainteligencia de la ANI a quien filtraba información reservada a Luis Hermosilla es poner al zorro a cuidar el gallinero. Una falla inexcusable en los estándares de probidad del Estado que pone en riesgo la seguridad institucional. 👇
¿Es la contralora Dorothy Pérez igual de dura con los funcionarios públicos y con los más poderosos? 🤔
En #LaFranjaDeDaza abrimos el expediente de una de las personas más poderosas del Estado. Encuentra el capítulo completo en nuestro canal de YouTube: https://t.co/LwgOCdiwM9
1/ Paulo Contreras, hoy jefe de contrainteligencia de la ANI, filtró información reservada de la PDI a Luis Hermosilla durante años. Los chats lo prueban. Abrimos 🧵
Gioggia Meloni visita un poverissimo paese della Basilicata e chiede al sindaco quali siano le tre priorità per rilanciare la zona.
«La prima è l’ospedale: c’è, ma mancano i medici».
Lei tira fuori il telefonino, parla per un paio di minuti e poi annuncia:
«Fatto. Entro una settimana arrivano i medici».
«La seconda è l’acqua: c’è, ma una miniera a monte ha inquinato le falde».
Lei riprende il telefonino, altre due parole, e dice:
«Fatto. Entro un mese le falde saranno bonificate e la proprietà risarcirà gli abitanti».
«E la terza?» chiede lei.
«La terza sono i telefonini» risponde il sindaco.
«Qui non prende niente».
Lo que está pasando es un escándalo y no se está hablando por ningún lado. El gobierno despidió a 100 trabajadores de la CNEA, uno de los organismos mas importantes y esenciales del desarrollo nacional. Argentina es líder en el mundo en energía nuclear, incluso es el único país de América Latina que tiene el ciclo completo que empieza desde la minería y la explotación del uranio hasta la fabricación de los reactores. Todos esos despedidos son trabajadores de una calificación enorme y que desarrollan elementos de un valor agregado inmenso. Están eliminando todo lo que nos diferencia de la región y nos destaca en el mundo. Nos van a atrasar años de capacidades nacionales. Esto ya no puede seguir mas. Este gobierno realmente tiene que terminarse.
Las impresiones de la Presidenta @mbachelet respecto de su participación en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para presentar su programa para la Secretaría General de la ONU.
Cada día más cerca de alcanzar el puesto más alto de las Naciones Unidas.
Un verdadero orgullo para nuestro país.
#BacheletALaONU
Increíble que en pleno 2026 todavía exista gente que se meta en cómo se visten los demás. ¡Qué mentalidad tan retrógrada! Ahí les va un tema, amargados🖕
Caminen y se larguense de mi vista.
El riff de "Walk"Uffs! demoledor y directo.