Si conocéis el Cabo de Gata-Níjar entenderéis el disparate urbanístico y medioambiental que significó la concesión de licencia y la posterior construcción del hotel El Algarrobico.
Si no lo conocéis, también.
Entiendo que os sorprenda la casita de Bad Bunny en sus conciertos pero aquí en Sevilla se ha hecho de toda la vida cuando te asomas a la entrada de tu caseta de Feria con tu copita de manzanilla y ves a pasar a los tiesos.
Se está produciendo en Sevilla lo que supone el golpe final a uno de los espacios más importantes de la ciudad en cuanto a creación artística. Los corralones de Castellar y espacios adyacentes hicieron de nuestra vida en la ciudad y nuestro desarrollo creativo una misma cosa
TAMBIEN SE DABA POR HECHO QUE LOS PRESUPUESTO DEL ESTADO NO SALIAN PORQUE ER CATALOGO DE NETFLIS TENIA QUE IR UN 6% EN CATALAN
AQUI SIN TRENE
AQUI DIES AÑO PARA ARREGLA UN PUENTE
AQUI SESENTA AÑO PA CONSTRUIR UN METRO
ALLI ER NETFLIS
LOS PARTIDOS CATALANE SE DABAN POR HECHO, POR LO QUE FUERA, Y ERAN TRE, Y LOS GALLEGO, Y LOS VASCO Y NAVARRO QUE SON OTROS POCO, Y ER PARTIDO DE CANTABRIA DER SIMPATICO SEÑOR CON BIGOTE
TAMPOCO MOLESTABA ER PARTIDO DE TERUE, NI LOS PARTIDOS CANARIO
PERO AY AMIGO
Salvador Dalí le encantaba cenar bien.
Grupos grandes.
Mesas largas.
Vinos caros.
Los mejores restaurantes de París y Nueva York.
Y siempre insistía en pagar la cuenta.
Nadie sospechaba nada.
Cuando llegaba el momento de pagar, rellenaba el cheque con el importe total, con calma y elegancia.
Firmaba.
Y entonces, antes de entregárselo al camarero, giraba el papel y hacía un dibujo en el reverso.
Un boceto rápido.
Elefantes.
Caballos.
Figuras surrealistas.
Firmaba debajo.
Y entregaba el cheque al restaurante.
Dalí sabía perfectamente lo que iba a pasar después.
El dueño del restaurante no cobraría el cheque.
Lo enmarcaría.
Lo colgaría en la mejor pared del local.
Un Dalí original, enmarcado, dentro del restaurante.
Valía infinitamente más que cualquier cena.
Todos esos cheques con dibujos fueron guardados.
Y hoy valen una fortuna.
Hay relatos de que hizo esto muchas veces a lo largo de los años, tanto en París como en Nueva York.
En una de las noches documentadas, en el Café de la Rotonde de París, Dalí le pidió una hoja de papel al camarero, dibujó rápidamente un elefante con la trompa levantada, firmó debajo y lo entregó con total naturalidad.
La cuenta estaba pagada.
Y el restaurante había salido ganando.
Lo que hacía Dalí no era solo excentricidad.
Era entender perfectamente que el valor de su presencia y de su firma ya había superado el precio de cualquier menú.
No necesitaba dinero para pagar.
Solo necesitaba un trozo de papel y saber cuánto valía.
A Sevilla le faltan:
-3 líneas de Metro.
-7 ramales de Cercanías.
-Red funcional de tranvías y autobuses.
-SE-30 y SE-40 completas sin obras.
A Andalucía le falta:
-LAV a Faro y Portugal.
-Eje Transversal Ferroviario hasta Almería.
-Corredor de la Costa del Sol.
-Más líneas MD.
Pues depende del grupo, no es automático, porque esta gente tenía cultura igual que tenemos ahora. La paleopatología de las últimas décadas ha desmontado bastante la idea del cavernícola que abandona al débil.
Casos documentados hay unos cuantos. Shanidar 1, un neandertal de hace 45.000 años en el Kurdistán iraquí, llegó a los 50 años con un brazo amputado, ciego de un ojo, sordo y con artritis severa. Romito 2 en Calabria, hace unos 12.000 años, era un adolescente con una forma rara de enanismo que no podía cazar al ritmo del grupo, y aun así llegó a la adolescencia tardía. El reanálisis de ADN antiguo del 2026 confirmó la enfermedad genética. El niño de Windover en Florida, hace 7.500 años, llegó a los 15 con espina bífida grave de nacimiento. El llaado viejo de La Chapelle-aux-Saints, un neandertal con artrosis severa y sin dientes, sobrevivió años en esas condiciones, lo que implica que alguien le ablandaba la comida.
Había grupos que ni siquiera abandonaban a los perros enfermos. El perro de Bonn-Oberkassel, hace 14.000 años en la Alemania paleolítica, enterrado junto a un hombre y una mujer, era un cachorro de unos 7 meses gravemente enfermo de moquillo (morbillivirus), que sufrió al menos dos brotes severos de seis semanas cada uno antes de morir. Imposible que sirviera para cazar, guardar o cualquier función utilitaria. El veterinario y arqueólogo Luc Janssens (Universidad de Leiden) reanalizó los huesos en 2018 y publicó en el Journal of Archaeological Science que aquel cachorro fue cuidado deliberadamente durante meses pese a no aportar nada productivo, lo que sugiere vínculo afectivo puro. Es la primera mascota documentada de la historia, y ya estaba enterrada con sus dueños.
Hay debate, ojo. Dettwyler en un artículo del 91 criticó que se sobreinterpretara el cuidado en humanos discapacitados, argumentando que un discapacitado podía aportar de otras formas, especialmente a cierta edad, con lo que estoy de acuerdo. Pero en 2002 incluso Frayer, el autor original del estudio de Romito, defendió que la conclusión inicial era correcta. La bioarqueología del cuidado es ya una subdisciplina consolidada con metodología propia.
Aplicado a un ligamento cruzado, lo más probable es cojera permanente, sí, pero no muerte segura. En un grupo pequeño con cohesión social fuerte el herido podía sobrevivir adaptándose a tareas que no exigieran movilidad alta, fabricación de herramientas, vigilancia del campamento, cuidado de niños, mantenimiento del fuego. Lo que el registro arqueológico sugiere es que el abandona al débil tipo Hobbes es una proyección simplista y politizada del siglo XIX, no una realidad documentada. Si cuidaron a un perro enfermo durante meses hace 14.000 años, qué no harían por un compañero (familiar casi seguro) humano herido.
No hay imagen más entrañable en la Feria que una mujer mayor con su flor en la cabeza con su marido, sentados tras volver de la feria. Da igual la hora.
Envejecer con alguien mientras comes churros tras un día de feria.
Eso tiene que ser la felicidad.