Un psicópata mojó un gran fajo de billetes con un fuerte veneno y lo donó a una institución para niños pobres.
Murieron 12 congresistas, 5 concejales y 4 alcaldes….
Ningún niño murió.
Observem esse vídeo: Um lutador profissional de queda de braço estava fazendo uma exibição pública e convidando pessoas para desafia-lo, vencendo todos com facilidade.
Até que uma menina se aproxima com o pai e pede para o pai participar pois, segundo ela, ele venceria aquele homem gigante.
Ele participa timidamente mas o lutador entendendo a importância do pai forte para um filho, decide perder de propósito para que a filha, que torcia, experimentasse o maior dos sentimentos: orgulho do pai.
Samuel: "Per l’#Inter non mi sono mai risparmiato,rappresenta una storia,una passione
L'Inter, in cambio mi ha dato tantissimo
Mi ha regalato emozioni che non dimenticherò mai,mi ha fatto sentire parte di qualcosa di grande, l’Inter resterà per sempre dentro di me".
قام جندي تركي بتربية فتاة كورية تبلغ من العمر 5 سنوات خلال الحـ.رب وبعد 65 عاماً التقيا اخيراً 💔🥹
في عام 1950، ذهب الجندي التركي سليمان ديلبيرليغي إلى كوريا للمشاركة في الحرب الكورية. وهناك وجد طفلة كورية صغيرة وحيدة في وسط الحرب والخراب بعد أن فقدت عائلتها.
أخذها معه واعتنى بها كأنها ابنته، وأطلق عليها اسم «أيلا»، وكانت تناديه «أبي». ❤️
لكن عندما انتهت خدمته، أُجبر على العودة إلى تركيا ولم يستطع أخذ أيلا معه، فتركها في دار للأيتام على أمل أن يلتقيا من جديد.
مرت 60 عاماً تقريباً، قبل أن يجمعهما القدر مرة أخرى… وكانت لحظة اللقاء مؤثرة بشكل لا يُنسى. ❤️
قصة حقيقية تثبت أن بعض الروابط أقوى من الدم، وأن الإنسان قد يترك أثراً في قلب شخص لا ينساه العمر كله. 🥹❤️
🚨: Einstein, en yakın dostu Michele Besso'nun ölümünün ardından ailesine yazdığı mektupta, geçmiş, şimdi ve gelecek ayrımının yalnızca inatçı bir yanılsama olduğunu söyledi.
Görelilik kuramına göre hayatımızın başı ve sonu, bir kitabın ilk ve son sayfası gibi aynı anda var. Bizim "akış" sandığımız şey, yalnızca sayfaları tek tek okuyuşumuz.
Belki de hiçbir an gerçekten kaybolmuyor; biz sadece bir sonrakine geçiyoruz.
Soy azafata de vuelo. Hace unos meses vi a un pasajero llorando en silencio durante casi todo el trayecto. Me acerqué y me contó que su hija estaba muriendo de cáncer. Su vuelo anterior se había retrasado y, cuando aterrizáramos, todavía tendría 3 horas de carretera hasta el hospital.
«No voy a llegar a tiempo», repetía.
Antes de aterrizar, conseguí organizarle un coche de alquiler y pagué de mi bolsillo el suplemento para que pudiera recogerlo sin perder tiempo.
Le entregué las instrucciones y le pedí que condujera con cuidado.
Unos días después recibimos una carta en la aerolínea. Cuando la leí, me eché a llorar.
Soy profesor universitario y considero importante compartir lo que me está tocando ver desde que arrancó el curso, porque es un verdadero desastre.
Esta generación de estudiantes lleva IA, YouTube, Google y toda la información del planeta en el móvil y siguen sin saber nada.
No saben dónde está Roma ni tampoco Huelva, no saben quién es Pérez Revere pero todos conocen a Lola Lolita, no tienen ni idea de historia pero sí de “stories”, no entienden el valor del dinero ni saben cómo funciona la inflación.
Antes, para ser ignorante bastaba con no abrir los libros. Ahora, asisten activamente a clases para no enterarse de nada.
Y encima son de cristal. Cualquier roce es un trauma, cualquier crítica es violencia, cualquier tarea es un atentado y cualquier suspenso es un «ataque» a su salud mental. Y si llueve no vienen a clases, no sea que se derritan.
Han convertido los retos normales de la vida en un espectáculo de victimismo. En lugar aprender a gestionar los problemas que van saliendo en sus vidas, han aprendido a pedir soluciones a los demás y a deprimirse si algo no sale bien.
Tantos años de progresismo abyecto ha resultado en esto, y después de años viviendo entre algodón, sin golpes y sin aprender a levantarse, han creado una generación de ofendiditos con mentes vacías que todavía intentan averiguar qué son.
Eso sí, opinan sobre cualquier tema con una convicción, una superioridad moral y una pasión que asusta, pero con argumentos huecos y no sustentados que son el producto del lavado de cerebro que han recibido de la narrativa woke que han venido escuchando los últimos años.
Si no fuese por ese puñado de estudiantes (con futuro) cuyos padres se preocuparon en formarlos con valores y principios, sería esta, una generación prácticamente perdida.