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Extinción de la pena y absolución no son lo mismo: Hoy el poder judicial venezolano decretó la primera para no tener que reconocer la segunda. Maria Lourdes Afiuni es libre después de 16 años pero conviene leer el documento antes de celebrar lo que no dice:
El tribunal no anuló la condena. Decretó la extinción de la pena por cumplimiento, conforme al 471.1 del COPP en relación con el 105 del Código Penal. Esa figura no discute si hubo delito: presupone que sí lo hubo y constata que la pena se agotó. El Estado sigue sosteniendo que Afiuni fue culpable de corrupción propia. Lo único que cambió es que ya terminó de pagar. Eso no es exoneración, es el vencimiento de un plazo.
Vale la pena recordar por qué llegó ahí.
En diciembre de 2009, Afiuni otorgó libertad condicional a un hombre que llevaba casi tres años detenido sin juicio. Aplicó el límite legal venezolano y una decisión del Grupo de Trabajo de la ONU sobre Detención Arbitraria. Es decir, hizo exactamente lo que un juez debe hacer. Fue detenida el 10 de diciembre, sin orden judicial. Un día después, el Presidente de la República pidió públicamente 30 años de cárcel para ella, en cadena nacional, antes de que existiera juicio alguno.
Pasó catorce meses en el INOF, la cárcel de mujeres donde estaban recluidas personas que ella misma había sentenciado. En marzo de 2010 la ONU declaró arbitraria su detención. En 2011 pasó a arresto domiciliario por razones de salud. En 2013 obtuvo libertad condicional con prohibición de salir del país, de hablar con medios y de usar sus redes. En marzo de 2019 fue condenada a cinco años sin que se presentara prueba alguna, y el Relator Especial de la ONU sobre Independencia de Magistrados calificó esa sentencia como un acto de represalia. El IBAHRI, que observó el proceso, la condenó en los mismos términos.
Y aquí está lo más grave: reparar no es abrir la puerta.
En derecho internacional la reparación integral tiene componentes concretos. Restitución de lo perdido.
1) Indemnización del daño. 2)Rehabilitación física y psicológica. 3)Satisfacción, que incluye el reconocimiento público del error
4) Y garantías de no repetición.
Afiuni no recibió ninguno. No hay restitución de su carrera judicial, que terminó el día que decidió conforme a derecho. No hay indemnización por 16 años de vida bajo un expediente. No hay rehabilitación por lo que vivió detenida. No hay reconocimiento del error. Y sobre las garantías de no repetición no hace falta discutir mucho: el mensaje que este caso envió a cada juez del país sigue vigente. Decidir contra el poder cuesta la libertad, y en el mejor de los casos, dieciséis años después, te la devuelven diciendo que eras culpable.
Las vías existían. El recurso de revisión del 462 del COPP sirve exactamente para anular sentencias dictadas contra inocentes. El artículo 49.8 de la Constitución reconoce el derecho a exigir del Estado el restablecimiento o la reparación por error judicial.
El artículo 30 obliga al Estado a indemnizar a las víctimas de violaciones de derechos humanos. Ninguna se activó. No es que no hubiera herramientas. Es que no se quisieron usar.
Y hay un detalle procesal que dice bastante. La decisión tiene fecha del 9 de julio. La notificación llegó el 7 de agosto. Casi un mes para entregar un papel que se agotó solo.
Hoy celebramos su libertad. Es real, y se la debían hace 16 años.
Pero un expediente que se cierra por cumplimiento de pena deja intacto el archivo que dice que era culpable.
Mientras ese archivo exista, no hubo reparación.
María Lourdes Afiuni:
cuando la conciencia no se arrodilla
Hay personas cuya historia termina convirtiéndose en símbolo. María Lourdes Afiuni es una de ellas.
Ser juez significa mucho más que ocupar un tribunal: significa asumir la enorme responsabilidad de decidir conforme a la ley y a la propia conciencia, incluso cuando hacerlo tiene consecuencias.
La historia de Afiuni quedó marcada por ese instante en que una decisión judicial cambió para siempre su vida. Vinieron la persecución, la cárcel, el aislamiento y años de sufrimiento. Pero hay algo que ningún poder puede encarcelar definitivamente: la dignidad de quien se mantiene fiel a sus principios.
Su nombre nos recuerda que la justicia necesita seres humanos capaces de defenderla. Que las instituciones pueden debilitarse, pero los valores sobreviven mientras exista alguien dispuesto a sostenerlos.
Porque la verdadera valentía no consiste en no sentir miedo. Consiste en mirar al miedo de frente y decidir que nuestra conciencia vale más.
Afiuni representa también a tantas mujeres que han tenido que reconstruirse después de atravesar circunstancias extremas. Mujeres que descubrieron que sobrevivir no es simplemente continuar respirando: es recuperar la voz, levantarse y transformar las cicatrices en memoria.
Hay sentencias que se escriben en papel y otras que se escriben en la historia.
La de María Lourdes Afiuni nos deja una pregunta que trasciende su propia vida: ¿qué estamos dispuestos a defender cuando hacer lo correcto tiene un precio?
Quizás allí comienza la verdadera libertad:
cuando la conciencia deja de tener miedo.
Celebro tu vida y tu Libertad aun cuando Nunca debio ser cercenada. 💛💙🩷 @mariafiuni
Hubo un hombre que hizo que el mundo entero se enamorara de una raqueta.
Hubo un hombre que convirtió este deporte en arte.
Hubo un hombre que cambió el tenis para siempre.
👑 ¡Feliz cumpleaños, Roger!
Lágrimas del gran alumno de Baresi…
Paolo Maldini y Franco Baresi formaron la pareja de centrales más emblemática y segura en la historia del AC Milan y de la selección de Italia.
Compartieron años de gloria bajo la dirección técnica de entrenadores como Arrigo Sacchi y Fabio Capello, conquistando múltiples títulos de la Serie A y de la Copa de Europa.
El arte del fútbol.
Nelle lacrime di Paolo Maldini passa un’intera vita.
Non solo il dolore per un amico, ma la gratitudine infinita verso l’uomo che lo ha formato.
Il mentore.
L’insegnante.
Il Capitano. #FrancoBaresi
Marco Van Basten, Roberto Donadoni, Demetrio Albertini, Massimo Ambrosini y Alessandro Costacurta cargando el féretro de Franco Baresi en su último adiós.
Un gran acto de amor y respeto para el que fue su Capitano durante tantos años. ❤️🖤
🧵Me senté a escuchar completa la entrevista de @MariaCorinaYA con @LuisOlavarrieta. Sin cortes, sin titulares sacados de contexto y sin quedarme solo con los clips que empezaron a circular. Y la verdad es que terminé con varias reflexiones que creo que vale la pena compartir. Porque más allá de la política, esta conversación habla del país que tendremos que reconstruir cuando todo esto termine. 🧵🇻🇪
Hay una parte que me pareció importante porque desmonta uno de los relatos favoritos del chavismo. Cuando le preguntan por las sanciones, María Corina no entra en el juego de buscar culpables donde no los hay. Lo dice con claridad: las sanciones son consecuencia de delitos. Narcotráfico, lavado de dinero, explotación minera ilegal, corrupción, crímenes de lesa humanidad… y luego hace una pregunta muy sencilla: ¿los responsables son quienes investigan esos delitos o quienes los cometieron? Ahí está el centro del debate. No se puede poner al mismo nivel a las víctimas y a los victimarios.
Y deja otra frase que, en mi opinión, explica muchas cosas: “Todo se va a saber.” Dice que quienes hoy están en el poder no le temen a las sanciones, le temen a la verdad. Le temen al momento en que tengan que rendir cuentas por todo lo que hicieron durante estos años.
Después la entrevista cambia completamente de tono y, para mí, llega una de las partes más humanas. Habla del terremoto. Pero no se queda en la tragedia. Dice que el terremoto dejó al descubierto la fragilidad de las instituciones venezolanas, sí… pero también mostró la enorme fortaleza de la sociedad. Mientras el Estado desaparecía, aparecieron los vecinos. Vecinos rescatando vecinos. Personas escarbando con sus propias manos. Gente organizándose sin esperar instrucciones. Ahí, dice ella, empezó a verse el verdadero país.
Y ojo con esto, porque también denuncia algo muy grave: no solo hubo ausencia del Estado. Hubo quienes intentaron impedir que otros ayudaran. Bloquearon ayuda, obstaculizaron rescates y hasta hubo denuncias de robos de insumos destinados a los afectados. Aun así, la solidaridad de los venezolanos terminó imponiéndose.
Otra idea que me gustó muchísimo fue cuando dijo que la reconstrucción de Venezuela no empieza levantando edificios. Ni hospitales. Ni carreteras. Empieza reconstruyendo la confianza. Porque un país puede volver a levantar paredes muy rápido, pero recuperar la confianza entre la gente y sus instituciones toma mucho más tiempo. Y creo que dio en el clavo.
También respondió a quienes hablan del supuesto “daño antropológico” que dejaron estos 27 años. Su respuesta fue justamente la contraria. Dice que encontró una sociedad mejor de lo que muchos imaginan. Más solidaria. Más generosa. Más resiliente. Más consciente del valor de la libertad y de cosas tan simples como abrazar a un hijo, recorrer tu propio país o compartir una tarde con tu familia. Hay pérdidas que terminan enseñándonos el verdadero valor de lo cotidiano.
Hubo además un momento que me llamó mucho la atención. María Corina dijo que no le gustan las entrevistas complacientes. Que prefiere las preguntas incómodas porque quien aspira a gobernar tiene que responder, dar explicaciones y rendir cuentas. Parece una frase sencilla, pero en un país donde durante años el poder dejó de responderle a la gente, cobra muchísimo sentido.
Y el cierre fue profundamente humano. Recordó la conversación con una madre que perdió a su hijo durante el terremoto. Esa mujer solo le hizo una petición: “Cuando vuelvas a Venezuela, acompáñame al cementerio.” María Corina respondió: “Te lo prometo. Allí estaré.”
Podrán estar de acuerdo o no con ella. Pero si algo deja esta entrevista es una idea muy clara: el nuevo país no se va a construir solo con cemento, leyes o instituciones. Se va a construir, sobre todo, con la misma gente que, incluso en los peores momentos, nunca dejó de demostrar que Venezuela sigue viva.
Y esto… apenas comienza. 🇻🇪
#LosHilosDeMelania
Tomar apuntes es una pérdida de tiempo.
En el colegio te engañaron.
❌ NO APRENDES si copias.
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#29Jul UN SENTIMIENTO NACIONAL:
‘Ya no quiero "resolver" más, ni "sobrevivir" … ni ser una "venezolana guerrera", ni hablar de resiliencia, ni de aguante, ni de nada, simplemente quiero POR FIN TENER UNA VIDA DIGNA y en paz en un PAÍS NORMAL donde las cosas funcionen bien’
🇻🇪
"El retraso del USGS en mover el epicentro de Yaracuy/Yumare a La Guaira responde a sus sistemas automáticos: la primera ruptura y la segunda ocurrieron con apenas 30 o 40 segundos de diferencia, solapando las ondas P y S"; explicó Michael Schmitz, profesor titular de Sismología en la UCV y en la USB y jubilado de Funvisis, en #ShirleyRadio.
#29Jul#Venezuela#Terremoto
El sismólogo Michael Schmitz explicó, en #ShirleyRadio, que el USGS ajustó el epicentro del terremoto debido a que el choque de ondas P y S en una ruptura de 200 km confundió los sistemas automáticos.
¿Qué es realmente esta grieta en el asfalto de Catia La Mar? 🔍 Fuimos directamente al terreno a documentar las marcas que dejó el sismo del pasado 24 de junio.
Tras los análisis de sismología internacional, se indicó que el epicentro de aquel evento no fue en tierra, sino a 17 km costa afuera al norte de Catia La Mar, vinculado a la Falla de San Sebastián. A simple vista, estas aberturas suelen ser deformaciones cosísmicas o asentamientos del suelo provocados por la sacudida, más que el afloramiento directo del plano principal de la falla en zonas urbanas.
Infórmate, documéntate con fuentes técnicas oficiales y entiende qué pasa bajo nuestros pies.
#EstudiosLAB #Sismologia #LaGuaira #CatiaLaMar #Temblor #Venezuela #TerremotoVE
La Agencia Espacial Europea (ESA) publicó los mapas interferométricos del doblete sísmico de La Guaira, y los datos aniquilan cualquier duda sobre la violencia extrema del evento.
El veredicto espacial de la ESA es lapidario: La corteza terrestre se levantó y desplazó hasta 65 centímetros.
Nota: No son fotos, es Interferometría Radar (InSAR)
Los satélites Sentinel-1 del programa Copernicus no toman fotografías ópticas convencionale, utilizan un Radar de Apertura Sintética (SAR) para medir el planeta
El satélite escaneó la costa de La Guaira el 18 de junio, emitiendo pulsos de radio y midiendo la "fase" exacta de la onda al rebotar. Luego, pasó el 24 y 25 de junio tras el desastre e hizo exactamente lo mismo.
Al superponer ambas señales (interferometría), el desfase de las ondas revela matemáticamente cuánto se deformó el suelo en 3D, ignorando las nubes o el clima.
El resultado es un mapa de calor donde se evidencia un desplazamiento permanente de la superficie de 65 cm.
En términos de sismotectónica, que una falla superficial (a solo 10 km de profundidad, como confirmó el USGS) desplace una franja urbana entera 65 centímetros en cuestión de segundos es un evento de transferencia de energía masivo.
Imagina un edificio de 10 pisos y que de forma súbita, sus cimientos son empujados y elevados más de medio metro por el suelo. Por inercia, la masa de la parte superior del edificio quiere quedarse exactamente en su posición original.
Esta diferencia de movimiento entre el suelo que salta 65 cm y el techo que se resiste a moverse genera un esfuerzo de cizalle (corte) astronómico en las columnas de la planta baja.
Esos edificios residenciales privados de los años 70 y 80, sostenidos por columnas delgadas sin paredes de corte en el primer nivel (para dejar estacionamientos abiertos), jamás iban a absorber un desplazamiento súbito de 65 cm.
La base se movió con el radar, la torre se quedó atrás, y las columnas estallaron.
Cabillas gruesas dobladas hacia afuera como bananas.
Un desplazamiento de 65 cm exige que el esqueleto del edificio sea 100% dúctil (flexible). Al no tener los estribos (anillos) confinando el núcleo de concreto cada 10 cm, el material no pudo resistir la deformación brutal y se desarmó instantáneamente.
Como ya se ha mencionado, sumarle a ese latigazo inercial de 65 cm el peso muerto de 4 toneladas de agua (por los tanques en cada apartamento) y mampostería pesada en los últimos pisos, garantizó el colapso gravitacional de las estructuras modulares de la Misión Vivienda, entre otras.
La masa extra multiplicó la fuerza destructiva hasta fracturar el límite elástico del acero ligero.
Ese desplazamiento cortical de 65 centímetros a quemarropa y a 10 km de profundidad no iba a perdonar nada. La naturaleza simplemente expuso sin piedad la falta de planificación urbana, las modificaciones caseras mortales y los códigos de construcción ignorados durante décadas.
Aquí fue donde de acuerdo a información actualizada por el Servicio de Geología de los EE.UU, se originó el segundo terremoto de 7.5 Mw, el cuál según él último parte de Jorge Rodríguez, se ha llevado 5.546 vidas y 16.740 heridos, pero estamos seguros que son más.