LOS “ERRORES” DE LA CAMPAÑA
En plena discusión sobre los resultados electorales y el escrutinio, el aparato mediático y algunos “analistas” critican los “errores” de la campaña, y se difunden interpretaciones malintencionadas sobre mi equipo de colaboradores, algunos de quienes ya están siendo amenazados.
Quien tenga que hacer reclamos por cómo se dirigió la campaña, bien puede dirigirlas a mí; único responsable de eventuales desaciertos.
Desde el comienzo lo dejé claro. No iba a transigir con la política fácil de tratos inescrupulosos, marketing de imagen y demagogia barata. Lo siento: para mí son importantes los votos, pero también cómo se consiguen.
Así que si se busca responsable, aquí estoy para asumir lo que se deba.
Pero, más allá de esos exámenes superficiales está la cuestión de fondo. Esta es una jugada muy oportuna, para intentar debilitar las justas alegaciones que hacemos en el escrutinio.
Con esto se pretende además minimizar nuestro resultado. Como si 12’700.000 colombianas y colombianos fueran una insignificante fracción del país.
Nada de eso. Somos una gran fuerza, consciente, organizada y movilizada. No un “error” de campaña.
Nací en un hogar cristiano evangélico y la experiencia nos enseñó a mi familia y a mí que, si en una iglesia nos dicen cómo votar, hay que cambiar de iglesia.
Hoy los invito a votar siguiendo su conciencia. “Donde está el espíritu del Señor, allí hay libertad”.
A mi no me hablen de una Bogotá decente cuando no puede sacar más de 10 puntos de diferencia. Dejamos que Bogotá se volviera más facha y no nos dimos cuenta (igual que galan ganara debió ser un wake up call).