Devastador. Su alma no descansará, porque era incansable. Me la imagino organizando ejércitos de ángeles y querubines para volver por justicia, para acallar los gritos de dolor de sus hijas y de su pueblo.
#JusticiaParaMonika
Me han escrito varios seguidores indicándome que la historia de las 'mandarinas' les ayudó a entender mucho sobre mí. La comparto con quienes no han visto la entrevista completa.
Te he admirado desde hace mucho tiempo como periodista imparcial, @mariasolborja, pero desde nuestra última entrevista en @EstoNoEsPolitic ganaste, además, mi cariño y mi agradecimiento eterno; sobre todo por llevarme a esos lugares y momentos de mi vida que no había visitado en décadas.
Gracias por tu tiempo, tu paciencia y tu empatía conmigo y con mi desafiante lucha por una vida digna en #SantaElena.
Para quienes desean conocerme mejor, descubrir mis fortalezas, pasiones, traumas y debilidades: bienvenidos sean 👇
Entrevista completa: https://t.co/QjjoNwB5NV
#Entrevista #Íntimo #MariaSolBorja #Reszel #Polonia #Montañita #SantaElena #Ecuador #Justicia #LuchaCivica
¿Continuará centrada en sus funciones? ¿Cuáles? ¿Columpiarse? ¿Ser la peor ministra de Salud que ha parido madre? Deje nomás. Mejor láncese como candidata. Pierda. Y desaparezca, haga el favor. Es usted insufrible. E inservible, también.
83% de incidencia negativa en 24 horas, coincidió con la muerte de un niño de tres años achuar…. Y no es la primera vez que recibe críticas considerables, ustedes recordarán los gritos de una unidad médica en San Antonio de Pichincha hace unas semanas …. El equipo de comunicación necesita de forma urgente una renovación…
Kafka escribió sobre un hombre que un día amaneció convertido en insecto sin saber cómo ni por qué. Volpi escribe sobre K., mismo nombre, misma pérdida, que amaneció un día entregándole cada decisión de su vida a una IA llamada Ulises: qué comer, adónde correr, si perdonar a su novio. La diferencia con Kafka es brutal: a esta K. nadie la convirtió en nada. Ella solita eligió desaparecer.
Y mientras K. optimizaba su yogurt matutino, siete programadores, tres administradores y dos diseñadores perdieron su trabajo. Ulises no es un oráculo ni un amigo ni un asistente. Es un producto de tres corporaciones en California, entrenado con sus sesgos, sus intereses y sus algoritmos de enganche. Cuando K. le pide consejo sentimental a su IA, no está hablando con nadie. Está siendo administrada.
Lo más aterrador no es la tecnología. Es que estamos tan cómodos que confundimos la delegación con la libertad. Que entregamos el deseo, la preferencia, el criterio, de a poquito, decisión por decisión, yogurt por yogurt, hasta que un día ya no hay nada adentro que sea genuinamente nuestro. Eso no es distopía. Eso ya pasó. Y lo peor: nosotros lo pedimos.
Hermano el ODIO que le tengo a Linkedin por favor que cosa FALSA, todos haciendose los inteligentes usando tecnisismos pelotudos y fingiendo ser felices en sus trabajos de mierda por eso soy twittero a mi me gusta esta red social de gente depresiva y fracasada
In Hamnet, the scream Agnes lets out was largely instinctive, not scripted.
Jessie Buckley said it felt like she was “destroying her body” and “breaking her vocal cords” to reach an “ancient” grief.
This scene is done only in 3 Takes — maybe 2026 Oscar best actress awaits her.
🚫 Nadie, especialmente un niño, debe ser detenido arbitrariamente.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EEUU (ICE) detuvo a un niño de 5 años en Minnesota, llevándoselo a él y a su padre a un centro de detención de Texas.
Acciones como ésta aterrorizan aún más a las familias de todo el país.
Que dice de nuestra sociedad que el secuestro por la Gestapo de Trump de un niño ecuatoriano en Minneapolis ha causado más indignación en EEUU que en la patria que lo vio nacer y lo expulsó porque para su familia no hay oportunidades. Que somos?
Algo que me encantaba de Walter Martínez es que en esos años 80 y 90, cuando no había Internet, Wikipedia ni Google Maps, él se tomaba su tiempo para darnos espectaculares clases de geopolítica en su gigantesco mapa Natgeo, con su apuntador. Un mapa montado sobre una plataforma giratoria que, del otro lado, tenía una pantalla verde usada para mostrar videos, en la época en la que los canales de televisión no tenían inmensos video walls.
Cuando Walter iba a hablar de una noticia en particular, usaba ese mapa para mostrarte el lugar de los hechos, los países en conflicto y te recordaba lo que estaba pasando allí.
Era muy distinto a la habitual sección de internacionales de los noticieros, en la que un periodista te leía de forma apresurada unos cables de unas agencias internacionales, con algunas imágenes de apoyo seleccionadas a la carrera, y no te explicaban el origen del problema, los países que participaban, los intereses que los movían. A veces te leían un montón de siglas de organizaciones que uno no conocía (OTAN, Pacto de Varsovia, OLP...) y uno no entendía nada.
Y les repito: no había Wikipedia, no había Internet, no había Google Maps ni Google Lens. Esa era la razón por la que la gente sólo veía la sección de farándula de los noticieros, porque lo demás no se entendía.
Walter cambió eso. Él fue el culpable de hacernos entender a muchas personas comunes y corrientes, conflictos que se suponía que nosotros no debíamos entender. Nos explicaba por qué el petróleo venezolano era tan importante para EE.UU., al mostrarnos la ruta que debía recorrer en comparación con el petróleo que les llegaba de Arabia Saudí. Nos explicaba muchos términos y asuntos militares, lo que nos hacía comprender la desproporción en muchas guerras que, en los noticieros tradicionales, parecían librarse entre iguales.
Además, él usaba videos de agencias de noticias (los llamados "raw" o imágenes en crudo) para mostrarnos cosas que los demás medios no mostraban. Increíble ejemplo de cómo usar las armas del enemigo en su contra.
Por ejemplo, Walter Martínez se cansó de explicarnos muchas veces lo que son los "lobbys" o grupos de presión, y pausaba los videos para explicarnos quienes eran determinadas personalidades de los mundos empresariales que esperaban y saludaban a presidentes y ministros. "Esa exquisita burocracia" era una de sus frases preferidas en esos momentos.
Walter pasaba los videos para mostrarnos con mucha calma detalles del mundo político y diplomático: aquel gesto entre políticos que nadie más vio, aquella persona que no debía estar allí, esa mirada tan extraña, ese saludo tan inesperado, esa sonrisa tan incómoda, o la forma como se cuidaba el maletín con el botón para activar las armas nucleares.
Jamás será lo mismo ver un resumen del Foro Económico de Davos en un noticiero, donde sólo te ponen algunos pedacitos de los discursos de políticos, que teniendo a Walter analizándote cada llegada, cada gesto, el significado de los colores en la ropa, quién le puso la silla a quién, o quién está planeando convertir las ruinas de Gaza en un resort para ricos.
Mientras que, en un noticiero normal sólo se muestran una noticia de 20 o 30 segundos sobre Palestina, leída en un tono neutro sin mayor sensibilidad, justamente para hacernos creer una serie de mentiras (que ese es un conflicto lejano, milenario, religioso, que son pueblos locos que se matan entre ellos desde tiempos bíblicos y que eso no tiene solución), Walter se tomaba varios minutos en mostrar lo que hacían los colonos israelíes destruyendo las casas de los palestinos, explicando quién era quién y por qué estaba ocurriendo una injusticia. No se limitaba a dar un frío parte de guerra, ni mucho menos usaba términos peyorativos, como llamar "terroristas" a los pueblos en lucha. Mostró muchas veces a Yasser Arafat, a Fidel Castro y tantos otros como líderes mundiales y no como enemigos. Y, en determinadas ocasiones, también entrevistó a personas del lado imperialista y les hizo preguntas muy incómodas.
Martínez se molestaba cuando otros periodistas y medios copiaban su estilo y sus frases (es famoso cómo regañó a varios medios por usar "En desarrollo", versión recortada de su característica frase "Acontecimientos en pleno desarrollo"). La verdad es que todas y todos deberíamos copiar sus frases y su estilo. Todas y todos deberíamos ser como él, copiar tantos ejemplos buenos que nos dejó.
Ojalá terminara de morir ese estilo decadente de los noticieros actuales, divididos en las mismas secciones de toda la vida ("nacionales", "internacionales", "deportes", "cultura"), con noticias de duración fija de 30 segundos, leídas con una voz neutra, en la que se entrena al periodista desde el primer semestre de la carrera de comunicación social para que muestre la misma emoción si murieron 200 niños en Palestina o si Venezuela ganó un premio en la Unesco. Un estilo atropellado, que no te permite pensar, no te deja analizar ni aprender. Sólo es un parte continuo de cosas, una detrás de otra, hechas para no dejarnos pensar.
Qué bueno sería que todas y todos pudiéramos ser como Walter, mostrando videos de varios minutos, cuidadosamente seleccionados para explicar qué es lo que ocurre allí, pausándolos para explicar algún detalle. Con un mapa señalando lo que está pasando. Que, más que recitar noticias, sea una clase magistral de cómo funciona nuestro mundo. Con una voz que se emocionaba con las buenas noticias, y se quebraba cuando había que decir algo que a todos nos entristecía. Porque sí: los periodistas tienen emociones.
Y sí, Walter Martínez tenía sus defectos, que le trajeron problemas al menos en dos ocasiones con las autoridades de medios del estado venezolano. No siempre tenía la razón. Pero al menos él, con su larga carrera, tenía justificaciones para su ego. Es como si Michael Jackson, Freddy Mercury o Simón Díaz estuvieran vivos y con nosotros, y viniera algún funcionario menor a ordenarles que no pueden hacer tal o cual cosa, a veces sin ni siquiera darles una explicación o incluso de una forma grosera, porque simplemente les da la gana.
Son cosas que nosotros, los seres humanos "normales" que no tenemos la trayectoria de Walter, tenemos que aguantarnos a diario sin poder quejarnos, porque la vida es así.
Por eso es que muchos terminamos apoyando a Walter, aún aquellas veces que no tenía la razón, porque también conocemos a esos funcionarios que le hicieron la vida imposible. Lo de Walter era un ego divertido, propio de los uruguayos, impulsado por una inmensa experiencia y una trayectoria espectacular. Otros, lo que tienen es una arrogancia insípida: se creen la gran vaina, y nadie sabe por qué. Algunas de las pedancias de Walter eran hasta graciosas... a los que le hicieron la vida imposible simplemente los recordaremos como "el mamagüevo ese", hasta que la historia los olvide. Ni hablar de los que, por haberse leído un libro de Marx o de Rius, venían a recordarte que Walter era socialcristiano y que por eso había que darle la espalda.
Son cosas que hay que replantearse cuando se escoja a funcionarios o se forme a "cuadros", el día que queramos hacer las cosas como se hacen en una revolución.
¡Que viva Walter Martínez! Que siempre sigamos cuidando a nuestra única Nave Espacial, como él nos enseñó. Que siempre sigamos apreciando a esta tierra bendita donde los cristianos, los judíos, los musulmanes (y yo añado: los ateos) vivimos en paz. Que podamos seguir diciendo: "Shabat Shalom, Salam Aleikum, Pax Vobis", como Walter, por siempre jamás. Que él nos pueda gritar: "¿Cómo salió eso?" y todos le respondamos "¡Bien, muy bien!" Y discúlpame Walter, por no haberte podido decir todo esto en vida.
Querid@s: "Donde quiera que se encuentren":
Ayer se marchó mi esposo Walter Martínez a otros frentes de guerra en otro Universo a hacer su Periodismo
LES AMÓ MUCHO
Amó honró y defendió a sus amadas Patrias: URUGUAY CUBA Y VENEZUELA, a la PATRIA GRANDE AMÉRICA y al SÁHARA🥺🌎💐🕊️
La crisis de salud no se soluciona con gritos, sino con gestión. Con decisiones, planificación y resultados.
Grabarse con guiones y micrófono incluido no resuelve la falta de personal, de infraestructura, de presupuesto ni de medicinas.
Si el mensaje era demostrar autoridad, lamentablemente no se logró. Porque el liderazgo no se construye desde el alboroto ni la imposición, sino desde la capacidad de resolver.
En vez de perder el tiempo en puestas en escena, busquen medicinas, la gente se está muriendo.
Vergonzoso el griterío de quien está A CARGO del Ministerio de Salud y tiene en sus manos la responsabilidad de hacer que las cosas funcionen en la salud pública. El país entero sabe que falta personal, presupuesto, medicinas, excepto quien está a cargo de resolverlo. Encima graban y lo difunde ECTV como si fuera gran logro. La política de la prepotencia y del show.
Este video está siendo viral en #Tiktok y es un dato interesante, considerando que es viernes, y los niveles de atención a este tipo de temas suelen diluirse, sin embargo, los periodistas esta semana realizaron denuncias complejas, @yali_loaiza por ejemplo, sobre listas negras, #GigiBayona dijo: “perdamos el miedo”, el silencio no es opción.
Yo tengo profundo respeto para esta profesión, hemos visto la arremetida que suelen recibir quienes deciden el camino de un periodismo crítico, veamos ahora que la ciudadanía está cada vez más activa en que termina esto.
@alexismoncayo Pronto el TikTok donde nos habla “desde el corazón” (como tontitos, leyendo el guion de yipití despacito) contando, aunque no lo merezcamos, que hace un alto a su ardua labor para pedir disculpas por el error de un mal intencionado que le dio un contrato para hacerle quedar mal.
Me caga que ya puedo identificar cómo escribe ChatGPT y darme cuanta que todo puto internet está escrito con su estilo todo cursi y genérico. Perdimos los typos y la mala puntuación, pero ¿a qué costo?