Este artículo de Tom Golden me parece excelente. Golden explica que el feminismo contemporáneo (especialmente en su versión radical e institucional) ha convertido la agresión relacional en su principal arma de control cultural. La agresión relacional (también llamada agresión social o agresión indirecta) es una forma de agresión típicamente femenina que no suele necesitar fuerza física. Dice Golden:
“La agresión relacional no suele basarse en la fuerza física. Funciona a través de la vergüenza, la exclusión, el daño a la reputación, la presión social, la manipulación emocional y el control de la narrativa. Ataca la posición social, el sentido de pertenencia, la credibilidad y el derecho a hablar de una persona.
A nivel personal lo vemos en las relaciones cuando una pareja usa la culpa, el retiro emocional, la vergüenza pública, la triangulación o las acusaciones para silenciar a la otra. Pero los mismos mecanismos pueden operar a nivel cultural. Cuando eso ocurre, el objetivo ya no es solo una persona. El objetivo puede convertirse en todo un grupo.
Eso es exactamente lo que ha ocurrido con los hombres.”
Las principales técnicas de agresión relacional que identifica Golden son las siguientes:
- Culpabilización o avergonzamiento (Shaming) sistemático: etiquetar de forma constante la masculinidad como “tóxica”, “frágil”, “opresora” o “problemática”. Se repite hasta que se asocia automáticamente cualquier rasgo masculino tradicional con algo negativo.
-Etiquetado moral rápido: acusar inmediatamente de misógino, sexista, incel, patriarcal o abusador. La mera acusación ya funciona como condena social y coloca al señalado a la defensiva.
-Exclusión social: una de las tácticas más efectivas y frecuentes. Consiste en negar sistemáticamente a los hombres el derecho a participar o ser escuchados en ciertos temas. Ejemplos típicos:
-“No te centres en los hombres” (no hables de los problemas de los hombres cuando estamos hablando de mujeres).
“Este es un espacio seguro para mujeres” (con lo que se justifica expulsar o silenciar voces masculinas).
-“Los hombres no deberían opinar sobre esto” (aborto, custodia, violencia doméstica, educación, etc.).
De esta forma se consigue que los hombres queden fuera del debate sobre cuestiones que les afectan directamente, reforzando la idea de que solo las mujeres tienen legitimidad para hablar de género y familia.
-Uso estratégico de la victimización: colocar a las mujeres siempre como víctimas eternas y a los hombres como culpables por defecto. Esto sirve de escudo moral: cualquier crítica se interpreta como ataque a las víctimas.
-Gaslighting cultural: negar o minimizar problemas masculinos reales (suicidios, custodia de hijos, sintecho, mortalidad laboral, etc.) mientras se amplifican constantemente los femeninos.
-Control de la narrativa y acusaciones públicas: decidir qué se puede decir y qué no. Especialmente visible en #MeToo y “Believe Women”, donde la acusación sola genera castigo grave.
-Construcción de coaliciones: otra herramienta fundamental. Las ideas feministas se han extendido e instalado en universidades, ONGs, medios de comunicación, agencias gubernamentales, departamentos de Recursos Humanos, tribunales de familia, colegios profesionales y instituciones terapéuticas. Una vez que estas instituciones adoptan la misma narrativa básica, disentir se vuelve muy arriesgado. La gente aprende rápidamente qué se puede y qué no se puede decir.
Dice Golden:
“La genialidad de la agresión relacional es que rara vez requiere control directo. Funciona a través del miedo. Los jueces temen ser retratados como sexistas. Los políticos temen perder votos, donaciones o apoyo público. Los administradores universitarios temen campañas activistas. Los periodistas temen el ostracismo profesional. Los terapeutas temen quejas ante sus colegios profesionales. El miedo no tiene que ser constante; solo necesita ser creíble. Una vez que suficiente gente entiende las penalizaciones sociales que conlleva disentir, la mayoría se autocensurará sin que nadie se lo pida. Las instituciones se convierten entonces en amplificadoras de la narrativa, enseñando al público qué es aceptable pensar y decir. La población no suele ser controlada mediante la fuerza, sino mediante el riesgo reputacional. La gente aprende qué opiniones traen aprobación y cuáles invitan al castigo. Así es como un movimiento ideológico relativamente pequeño pero muy motivado puede ejercer una influencia mucho mayor que su número real.
Aquí es donde la agresión relacional se institucionaliza. Ya no es simplemente una activista avergonzando a un hombre. Es toda una red de instituciones, incentivos y presiones reputacionales que señalan que ciertas preguntas son peligrosas.
¿Podemos hablar de la violencia femenina?
¿Podemos hablar de las víctimas masculinas?
¿Podemos hablar de las acusaciones falsas?
¿Podemos hablar de los chicos quedándose atrás?
¿Podemos hablar de la pérdida de los padres?
¿Podemos hablar de la agresión relacional de las mujeres?
A menudo la respuesta es no, no porque las preguntas sean inválidas, sino porque amenazan la narrativa protegida.”
En resumen:
“El feminismo no ha triunfado solo por sus argumentos, sino porque aprendió a controlar el precio social de disentir. Dominó el uso de la vergüenza, la exclusión, las etiquetas morales, el estatus de víctima y las amenazas a la reputación para conseguir que expresar desacuerdo se sienta arriesgado y costoso.”
https://t.co/1y9jt1g2Eb
Elon Musk avait dit un truc qui m'avait marqué sur l'allocation de ressources. En substance : passé un certain niveau de richesse, l'argent n'est plus de la consommation, c'est de l'allocation de capital.
Cette phrase change tout.
L'économie, dans le fond, c'est juste un problème d'allocation. Tu as des ressources finies et des usages infinis. Qui décide où va quoi ?
Imagine une cour de récré. 100 enfants, des paquets de cartes Pokémon distribués au hasard. Tu laisses faire. Très vite, un ordre émerge. Les bons joueurs accumulent les cartes rares, les collectionneurs trient, les négociateurs trouvent des deals. Personne n'a planifié. Et pourtant chaque carte finit dans les mains de celui qui en tire le plus de valeur. Le système maximise le bonheur total de la cour. C'est ça, la main invisible.
Maintenant fais entrer la maîtresse. Elle trouve ça injuste. Léo a 50 cartes, Tom en a 3. Elle confisque, redistribue, impose l'égalité. Trois effets immédiats. Les bons joueurs arrêtent de jouer, à quoi bon. Les mauvais n'ont plus de raison de progresser, ils auront leur part. Les échanges s'effondrent. La cour est égale, et morte. Elle a maximisé l'égalité, elle a détruit le bonheur.
Le problème de la maîtresse, c'est qu'elle ne peut pas avoir l'information que la cour avait collectivement. C'est le problème du calcul économique de Mises, formulé en 1920. L'URSS a essayé de le résoudre pendant 70 ans avec le Gosplan. Résultat : pénuries, queues, effondrement. Pas parce que les Soviétiques étaient bêtes, parce que le problème est mathématiquement insoluble en mode centralisé.
Quand Musk a 200 milliards, il ne les consomme pas, il les alloue. SpaceX, Starlink, Neuralink, xAI. Chaque dollar est un pari sur le futur. Et lui a un track record. PayPal, Tesla, SpaceX. Il a démontré qu'il sait identifier des problèmes immenses et y allouer des ressources avec un rendement spectaculaire.
L'État aussi a un track record. Hôpitaux qui s'effondrent, éducation qui décline, dette qui explose, services publics qui se dégradent malgré des budgets en hausse constante. Le marché identifie les bons allocateurs, la politique identifie les bons communicants.
Le profit n'est pas une finalité, c'est un signal. Il dit : tu as alloué des ressources rares vers un usage que les gens valorisent suffisamment pour payer. Plus le profit est gros, plus la création de valeur est grande. Quand Starlink est rentable, ça veut dire que des millions de gens dans des zones rurales ont enfin internet. Quand un ministère est en déficit, ça veut dire qu'il consomme plus qu'il ne produit. L'un crée, l'autre détruit, et on appelle ça redistribution.
Dans nos sociétés il y a deux catégories d'acteurs. Les entrepreneurs et les bureaucrates. L'entrepreneur prend un risque personnel pour identifier un problème, mobiliser des ressources, créer une solution. S'il se trompe il perd. S'il a raison, ses clients gagnent, ses employés gagnent, ses fournisseurs gagnent, l'État collecte des impôts. Il est la cellule de base du progrès humain.
Le bureaucrate ne prend aucun risque personnel. Son salaire est garanti. Au mieux il maintient une rente existante. Au pire il la détruit par excès de réglementation, mauvaise allocation forcée, incitations perverses qui découragent ceux qui produisent. Mais dans aucun cas il ne crée.
Regarde les 50 dernières années. iPhone, internet civil, SpaceX, Tesla, Google, Amazon, Stripe, mRNA, ChatGPT. Toutes des inventions privées, portées par des entrepreneurs, financées par du capital risque. Pas un seul ministère n'a inventé quoi que ce soit qui ait changé ta vie au quotidien.
La France est devenue le laboratoire mondial de la dérive bureaucratique. 57% du PIB en dépenses publiques, record absolu. Une administration tentaculaire, une fiscalité qui pénalise la création de richesse. Résultat : décrochage face aux États-Unis, à l'Allemagne, à la Suisse. Fuite des cerveaux. Désindustrialisation. Dette qui explose.
Et le pire c'est que la mauvaise allocation s'auto-renforce. Plus l'État prélève, moins les entrepreneurs créent. Moins ils créent, moins il y a de base fiscale. Plus l'État s'endette et taxe. Boucle de rétroaction négative parfaite. La maîtresse pense qu'elle aide, et chaque année la cour produit moins.
Dans nos sociétés, ce sont les entrepreneurs, toujours, qui font avancer la civilisation. Les bureaucrates au mieux maintiennent une rente, au pire la détruisent. Aucune société n'a jamais progressé en taxant ses créateurs pour subventionner ses gestionnaires.
La question n'est jamais qui a combien. C'est qui alloue le mieux la prochaine unité de ressource pour maximiser le futur de l'humanité. La réponse depuis 200 ans n'a jamais changé. Ce ne sont pas les fonctionnaires.
Esta es una encuesta realizada en Gran Bretaña por Merlin Strategy, una empresa de investigación y sondeos, de forma exclusiva para la revista New Statesman. La encuesta se basó en una muestra de 2.000 jóvenes británicos de entre 18 y 30 años y el objetivo era explorar la creciente brecha de género entre los jóvenes británicos, especialmente el proceso de radicalización hacia la izquierda que están experimentando las mujeres jóvenes, y cómo esto contrasta con la narrativa habitual que se centra más en la radicalización de los hombres jóvenes hacia la derecha.
Os extraigo algunos de los datos:
-Empiezo con este dato paradójico para que no se os despiste: a pesar del fuerte pesimismo que vais a ver expresado por las mujeres jóvenes, las mujeres de 16 a 24 años tienen más empleo a tiempo completo que los hombres de su misma edad y ganan de media un 9 por ciento más que ellos. Además, la tasa de desempleo es más alta entre los hombres jóvenes (6,3 puntos porcentuales más alta que entre las mujeres jóvenes).
-El 72 por ciento de los hombres menores de 30 años tienen una visión positiva de las mujeres.
-Solo el 50 por ciento de las mujeres menores de 30 años tienen una visión positiva de los hombres.
-Entre las mujeres menores de 25 años, solo el 35 por ciento tienen una visión positiva de los hombres y el 27 por ciento tienen una visión negativa.
-Las mujeres jóvenes son el doble de propensas que los hombres jóvenes a decir que no quieren tener hijos (15 por ciento frente al 8 por ciento).
-Entre las mujeres blancas menores de 30 años, una de cada cinco (20 por ciento) dice que no quiere tener hijos.
-Una de cada cuatro mujeres jóvenes (25 por ciento) considera que tener una pareja con opiniones políticas diferentes es una bandera roja en una relación.
-El 60 por ciento de las mujeres jóvenes tendrían dificultad para salir con alguien que discrepe con ellas sobre el conflicto entre Palestina e Israel o sobre Donald Trump.
-El 74 por ciento de las mujeres jóvenes dicen que les resultaría difícil tener una relación con alguien que no comparta sus opiniones sobre justicia social.
-Las mujeres menores de 30 años son mucho más inclinadas a la izquierda en temas económicos que los hombres de su misma edad.
-Los hombres jóvenes tienen una visión bastante positiva del capitalismo.
-Las mujeres jóvenes tienen una visión casi neutral del capitalismo y ven el comunismo de forma más favorable que el capitalismo.
-El 48 por ciento de los hombres jóvenes creen que la economía funciona bien para gente como ellos.
-Solo el 34 por ciento de las mujeres jóvenes creen que la economía funciona bien para gente como ellas, y el 43 por ciento creen que la economía trabaja en su contra.
-Las mujeres jóvenes son 21 puntos porcentuales menos optimistas que los hombres jóvenes de ganar más dinero que sus padres.
-Las mujeres jóvenes son 19 puntos porcentuales menos optimistas que los hombres jóvenes de poder comprar la casa que quieren.
-Las mujeres jóvenes son sistemáticamente menos felices, menos ambiciosas, menos emocionadas y menos realizadas que los hombres jóvenes.
-Las mujeres de clase media y profesional (ABC1) son las más pesimistas de todas, incluso más que las mujeres de clase trabajadora (C2DE).
-El 68 por ciento de los hombres jóvenes se sienten orgullosos de llamarse británicos.
-Solo el 53 por ciento de las mujeres jóvenes se sienten orgullosas de llamarse británicas.
-Entre las mujeres blancas jóvenes, el 45 % cree que el Reino Unido es un país racista, mientras que solo el 37 % cree que no lo es (el resto no sabe o no contesta).
-Las mujeres BAME (de minorías étnicas) están más divididas sobre si el Reino Unido es racista y se sienten más valoradas por la sociedad que las mujeres blancas jóvenes.
-Las mujeres que han cursado estudios superiores son mucho más de izquierdas, especialmente en temas económicos, que las que no tienen educación superior.
-Las mujeres de 18 a 25 años son claramente más radicales y pesimistas que las de 25 a 30 años.
-Solo el 11 por ciento de las mujeres de 18 a 25 años tienen una visión muy positiva de los hombres.
-Las mujeres jóvenes se están moviendo en gran número hacia el Partido Verde.
-Keir Starmer es mucho más impopular entre las mujeres jóvenes que entre los hombres jóvenes.
En resumen, según esta encuesta, la narrativa de que los hombres jóvenes se radicalizan a la derecha es incompleta. Son las mujeres jóvenes, especialmente las más educadas, blancas, de clase media y que pasan mucho tiempo online, las que se están radicalizando hacia la izquierda de forma más rápida y profunda. Esto está creando una brecha de género enorme en valores, economía, identidad nacional y relaciones personales que probablemente se agrande en los próximos años.
https://t.co/KVpZ9fDtkf
Artículo sobre la encuesta:
El artículo retrata a una generación de mujeres jóvenes (18-30 años) británicas, especialmente educadas y de clase media, que se están radicalizando hacia la izquierda de forma intensa. Son progresistas, anti-capitalistas, anti-imperialistas, pro-Palestina, feministas y a menudo queer o aliadas de causas trans y disabled. Muestran una profunda hostilidad y desconfianza hacia los hombres jóvenes, pesimismo extremo sobre el futuro y una sensación de que el sistema (capitalismo, gobierno laborista de Keir Starmer, sociedad británica) está en su contra.
La autora describe este fenómeno como el espejo femenino de la “manosphere” (la esfera masculina de derechas tóxica en internet): ambas radicalizan, pero en polos opuestos, aumentando la alienación entre géneros.
https://t.co/g8pK01fEeb
Esto es un clásico de Nassim Nicholas Taleb, el capítulo “El Más Intolerante Gana: La Dictadura de la Pequeña Minoría" de su libro Skin in the Game. En esencia, Taleb explica la regla de la minoría: en sistemas complejos, basta con una minoría intransigente, intolerante e inflexible, que represente solo un 3-4% de la población (y esté bien distribuida espacialmente) para imponer sus preferencias al conjunto. La condición es que exista una asimetría en las elecciones, es decir, la minoría nunca cede (no acepta la opción de la mayoría), pero la mayoría flexible sí puede adaptarse a la de la minoría sin problema.
Esta dinámica crea una ilusión óptica: parece que la mayoría eligió esa opción (por ejemplo, que casi todos los refrescos sean kosher o que la mayoría de la carne sea halal), cuando en realidad es la minoría terca e intransigente la que fuerza el cambio al completo. Taleb extiende el concepto a historia, religión, mercados, ciencia, moral y política. En resumen: la sociedad no avanza por consenso mayoritario ni por promedios, sino por la dictadura de la minoría más obstinada y valiente.
https://t.co/Y61N36LMj0
Esta Falacia del Ápice es muy conocida pero como se sigue usando constantemente igual viene bien recordarla:
“Jane: Los hombres son el 93 % de los CEOs más ricos de los top 500, por lo tanto es obvio que los hombres en general son privilegiados.
Joe: No, eso es la Falacia del Ápex (Apex Fallacy). Los hombres son la mayoría de los desempleados y los sin techo son casi el 80 % hombres también. No puedes derivar conclusiones sobre el conjunto basándote ni en los valores atípicos (outliers) superiores ni en los inferiores, pero cuando te basas en los outliers superiores, terminas cometiendo la Falacia del Ápex. Sería equivocado inferir que los hombres son necesariamente subprivilegiados solo porque son la mayoría del 1 % más pobre también; eso sería la Falacia del Fondo (Bottom Fallacy).”
"Entregada a lingüistas que asumen dócilmente cuanto ocurre, la RAE da más peso a periódicos mal escritos, tertulias o redes sociales que a la autoridad de escritores, filólogos y creadores que trabajaron la lengua con rigor".
https://t.co/oFdXcF6O6S
🔴 “APLAUDEN COMO FOCAS AMAESTRADAS” de @perezreverte en @XLSemanal. Lean.
Sobre la obediencia ciega y la absoluta sumisión hasta física de todo aquel que quiera pertenecer a la factoría lobotomizadora politica (y comer de ella)
Sanidad española admite que la vacuna tenía graves efectos secundarios como la miocarditis, y con efecto de causalidad. Según ellos, hubo consentimiento informado, no hubo coacciones, y todo fue voluntario. Y si no sabías de los riesgos, es tu problema, y ellos se desentienden.
LA ÚLTIMA GENERACIÓN SALVAJE.
Entre los años sesenta y mediados de los noventa se produjo una anomalía histórica con importantes consecuencias que pocos se han molestado en analizar...
De mi puño y tecla en @disidentia https://t.co/dMZ9FdLOY2
Tatiana Abellán escribe esto (fragmento):
Decía que Juan Soto Ivars no es mi amigo, por eso podría haber declinado acompañarlo. Sin embargo, el nivel de odio e irracionalidad que vi apeló a un deber moral. Asumo que mi reputación puede verse afectada y lo entiendo como una inversión a largo plazo: cuando seamos capaces de reconocer que la ley VioGén, pese a su loable motivación, está generando un número indeterminado pero muy elevado de víctimas, de hombres abocados injustamente a una muerte social —y, en algunos casos, puede que al suicidio—. “¿Cuántos muertos ha provocado en España el noble intento de salvar vidas?”, se pregunta Soto Ivars. Quizá algún día lo sepamos, y decir esto no minimiza ni relativiza el número de asesinadas.
En la firma posterior a la presentación hubo un momento en el que me tuve que alejar para contener el llanto. Hombres y mujeres aprovechaban esos segundos para tratar de resumir las terribles historias de separación de sus hijos y nietos, de ruina económica y vital, de abandono político y judicial. Muchos, exonerados después de años de litigio, explicaban haber tenido que aguardar pacientemente la mayoría de edad de sus hijos para hacerles llegar su versión de la historia, para asegurarles que nunca dejaron de quererles. Otros pedían que la dedicatoria fuera para algún niño, a la espera de poder entregárselo en un futuro. Policías y Guardias Civiles contaron anécdotas increíbles.
Soy feminista y creo en la igualdad entre los sexos. Precisamente por eso no me resulta conflictivo asumir que, del mismo modo que los hombres ejercen en promedio una violencia física mayor, también existen mujeres que están utilizando las poderosas herramientas e incentivos que ofrece esta ley para ejercer formas de maltrato —jurídico, simbólico o relacional— sobre sus exparejas. Lo que se nos vendió como una norma pionera ha resultado ser una anomalía: no existe nada parecido en ningún otro lugar.
En cualquier caso, Esto no existe no es un libro polémico sin más, es un fenómeno. Ha conseguido abrir una brecha. Ahora habrá que terminar el trabajo desde distintos ámbitos, –académico, jurídico o social–, pero el debate no se va a poder volver a cerrar. Porque esta no es una guerra entre hombres y mujeres, sino un conflicto entre la razón y la sinrazón, entre la justicia y su negación.
Me siento más identificada con la defensa de la igualdad de la silenciada jueza María Sanahuja, que con la tesis Noor Ammar Lamarty, que asegura haber sido víctima de violencia machista porque un hombre le ha llevado la contraria o ha querido debatir. Esa es la visión de la mujer como ser inferior, más débil e infantilizado a la que definitivamente me opongo. No hay emancipación posible sin asunción de responsabilidad, ni igualdad real sin conflicto.
https://t.co/ryGgfNCHUU
Algunas propuestas que Soto Ivars (2025) menciona en el capítulo final:
1️⃣ Se deben investigar las redes clientelares y la corrupción en el uso de los fondos públicos destinados a la igualdad.
2️⃣ Hay que reformar las leyes para suprimir la discriminación penal del hombre sin eliminar la protección a las mujeres.
3️⃣ Es necesario investigar millones de sentencias pasadas para determinar el porcentaje real de denuncias con indicios de falsedad.
4️⃣ Los legisladores deben tipificar la denuncia falsa como una forma específica de violencia de género contra el hombre y sus hijos.
5️⃣ Se debe obligar a quien sea condenada por denuncia falsa a devolver el dinero íntegro del coste del proceso judicial.
6️⃣ Hay que «civilizar» la justicia despenalizando los conflictos de pareja leves y reservando el código penal para actos graves.
7️⃣ El Estado debe potenciar la mediación extrajudicial y el uso de terapeutas en los divorcios en lugar de fomentar batallas legales.
8️⃣ Se debe perseguir la alienación parental (o violencia vicaria) tanto en hombres como en mujeres para proteger a los hijos.
9️⃣ Los servicios sociales deben actuar libres de sesgos ideológicos de género, especialmente cuando hay menores involucrados.
🔟 La sociedad y las instituciones deben dejar de demonizar al hombre y empezar a abordar sus problemas específicos (suicidio, brechas educativas).
1️⃣1️⃣ Los medios de comunicación y la academia deben abandonar las «gafas violetas» y realizar investigaciones sin conclusiones prefabricadas.
1️⃣2️⃣ Se debe desmantelar la cultura de la cancelación y el juicio mediático paralelo, respetando la presunción de inocencia.
1️⃣3️⃣ Hay que sustituir la cultura del escarnio por una cultura de la reparación y el perdón para quien no ha cometido delitos.
1️⃣4️⃣ La ciudadanía debe exigir a los partidos políticos que despoliticen las relaciones entre sexos y solucionen los problemas reales de la justicia.
1️⃣5️⃣ Hombres y mujeres deben volver a colaborar desde la responsabilidad individual y rechazar la visión de que son facciones enemigas.
- - -
Soto Ivars, J. (2025). Esto no existe: Las denuncias falsas en violencia de género.
Dan Williams, un filósofo académico en la Universidad de Sussex al que siempre es interesante leer aunque muchos de sus artículos son de pago, describe en esta entrada su evolución política desde ser un activista de izquierda apasionado (miembro de Labour y fan de Jeremy Corbyn en 2016) a una posición “menos de izquierdas” donde ya no comparte muchos de los componentes del "paquete" ideológico de la izquierda contemporánea occidental, que ve como una mezcla arbitraria de verdades, falsedades y narrativas simplistas. Nacido en un entorno de izquierda (familia, amigos, universidades), su cambio no es hacia la derecha, sino a un rechazo de utopías, influido por cinco áreas clave: evolución, economía, psicología política, epistemología social y progreso. En este ensayo se centra en las dos primeras, presentándolo como una autobiografía sin pretensión de convencer a nadie y reconociendo sesgos no racionales como emociones o incentivos. Yo voy a extraer un poco de lo que dice acerca de lo mucho que le ha influido la Teoría de la Evolución, cosa que comparto por completo:
“La teoría de la evolución por selección natural de Darwin es el descubrimiento más importante de la humanidad, no solo por su parsimonia, su poder explicativo y su solución a algunos de los enigmas más profundos de la ciencia, sino por su radicalismo.
Como argumenta Dennett, la evolución darwiniana es un ácido universal que «corroe prácticamente todos los conceptos tradicionales y deja a su paso una cosmovisión revolucionada, con la mayoría de los antiguos hitos aún reconocibles, pero transformados de maneras fundamentales».
Soy inusual como académico de humanidades al asumir que tales implicaciones revolucionarias se extienden a nuestra comprensión de la psicología humana. Para muchos —y quizás la mayoría— de estos académicos e incluso científicos, la psicología evolucionista es, en el mejor de los casos, una pseudociencia que consiste en cuentos infalsables sobre el pasado de nuestros antepasados («cuentos de just-so»), y en el peor, una racionalización de políticas reaccionarias.
Muchas cosas alimentan esta percepción, incluida la realidad innegable de que gran parte de la psicología evolucionista es de baja calidad y la mayoría de la psicología evolucionista popular es escandalosa. Sin embargo, también está arraigada en el hecho de que los académicos suelen ser muy de izquierda, y incluso una aplicación rigurosa y de alta calidad de la teoría evolutiva a la psicología humana entra en tensión con muchas ortodoxias izquierdistas.
“La evolución por selección natural es un proceso inherentemente competitivo. En términos muy aproximados, favorece rasgos (como motivos, instintos y capacidades) que ayudan a los organismos a propagar sus genes con mayor éxito que sus rivales. Esto puede ocurrir directamente mediante la reproducción o indirectamente al ayudar a parientes que portan copias de los mismos genes.
Es importante destacar que la mejor estrategia para superar a los rivales a menudo implica cooperación, razón por la cual la cooperación es ubicuua en toda la naturaleza. No obstante, cuando se combina con varias otras suposiciones sobre la evolución humana, nuestros orígenes en la competencia darwiniana tienen implicaciones para la comprensión de la naturaleza humana y la sociedad que chocan incómodamente con muchas visiones políticas de izquierda.”
La teoría de la evolución nos da una visión trágica de la naturaleza humana:
“En primer lugar, la competencia y los conflictos de interés son endémicos en la vida social humana. No son producto del capitalismo, de instituciones objetables ni de estructuras de poder. Son inevitables. La única cuestión es qué forma adopta la competencia social y si se canaliza hacia resultados deseables o indeseables.
En segundo lugar, el nepotismo (es decir, el favoritismo hacia parientes genéticos) está profundamente arraigado en la psicología humana. Contrariamente a las esperanzas y afirmaciones de muchos revolucionarios de izquierda, no es un aspecto contingente de sociedades específicas.
En tercer lugar, el altruismo hacia cualquiera más allá de los parientes genéticos es altamente limitado. Además, la mayor parte de lo que parece altruismo y se siente genuinamente como tal a nivel psicológico está arraigado en el mutualismo, la tendencia a cooperar cuando hacerlo es mutuamente beneficioso y, por tanto, promueve el interés propio de los cooperadores.
Se ha realizado un excelente trabajo explorando cómo funciona la cooperación mutualista en nuestra especie, centrándose específicamente en la interdependencia y la reciprocidad. Aunque la historia aquí es compleja y matizada, involucrando interacciones sutiles entre normas sociales, reputaciones, chismes, castigo, elección de pareja y competencia por estatus, hay una lección inevitable en este trabajo: los humanos son cooperadores condicionales y selectivos, cooperando solo cuando se espera —incluso implícitamente— que ello promueva objetivos relevantes para la aptitud o resultados que los individuos han aprendido a asociar con tales objetivos.”
Esta teoría evolucionista tiene muchas implicaciones que chocan con la visión de la izquierda:
“En primer lugar, dado que los conflictos de interés y la competencia son hechos inevitables de la vida social humana, lo mejor que pueden lograr las instituciones sociales es suprimir algunos de sus efectos negativos o canalizarlos hacia fines sociales deseables. Es un error fundamental creer —como han pensado Marx y muchos otros pensadores y activistas de izquierda— que una transformación radical del orden social puede erradicar tales características de la naturaleza humana.”
“En segundo lugar, los profundos enigmas de las ciencias sociales no consisten en explicar fenómenos como la violencia, la explotación, el conflicto, la dominación o la jerarquía. Desde una perspectiva evolutiva, estas cosas son fundamentalmente no sorprendentes. Por eso son ubicuos a lo largo de la historia. El verdadero desafío es explicar cómo las personas logran a veces sistemas complejos de cooperación social que superan tales resultados probables de la naturaleza humana.”
“En tercer lugar, las conductas explotadoras, agresivas y antisociales no están arraigadas en la dificultad material o la ignorancia, de modo que tales cosas desaparecerían si solo pudiéramos erradicar la pobreza y "educar" a la gente. La única forma de abordar tales tendencias es desarrollando y aplicando normas colectivas, junto con vigilancia, recompensas y castigos que las hagan menos rentables.”
En cuarto lugar, debemos ser escépticos con los activistas y revolucionarios que afirman estar motivados enteramente por altos ideales como la justicia, la libertad o la igualdad. Es muy improbable que hayan escapado a los motivos sucios que impulsan el comportamiento humano ordinario o que sus proyectos utópicos salgan bien.”
Recomiendo leerlo entero porque está en abierto
https://t.co/lgEIcrP7mf
Este estudio distingue la ira y el odio como dos emociones evolutivamente separadas con funciones adaptativas distintas:
La ira es un mecanismo de negociación. Su meta: recalibrar el WTR (lo explico ahora mismo). Se activa cuando alguien te valora poco (aunque sea un ser querido) y responde con confrontación, discusiones, retirada de ayuda y amenazas.
La ira lo que exige es disculpas y un cambio real para que te traten mejor.
El WTR (Welfare Tradeoff Ratio) suena raro pero viene a ser: Cuánto sacrifica una persona por el bienestar de otra. Por ejemplo, si mi WTR hacia ti es 3:1 quiere decir que estoy dispuesto a perder 3 para que tú ganes 1.” El WTR es muy alto (10:1) con personas que queremos mucho como los hijos y es bajo (0,5:1) con los que nos importan menos y negativo con las personas tóxicas, enemigos o aquellos que odiamos.
El odio es un mecanismo de neutralización. Su meta es eliminar el daño de personas tóxicas (cuya existencia te perjudica). Se activa cuando tu cerebro detecta que alguien te hace más mal que bien en la vida (por faenas que te han hecho antes, cosas que te han contado, etc) y respondes con evitación permanente, ocultar información. difundir rumores contra la persona o atacar directamente o por sorpresa.
El odio no acepta disculpas. Solo termina cuando el sujeto tóxico desaparece o pierde poder.
Muy resumido: "La ira negocia; el odio elimina.”
https://t.co/ybHcQxSVh5
Os presento "Esto no existe": bajo el supuesto 0,01% de denuncias falsas en violencia de género hay un mundo mudo y deprimente. Vidas pisoteadas en un país que niega los efectos secundarios de sus fármacos sociales y llama negacionista a quien los señala.
https://t.co/IIE1UHHYBd
22 minutos intentando que el autor, Juan Miguel Zunzunegui, diga lo que la progresía y el Gobierno quieren que sea "la verdad" de la presencia española en México, y 22 minutos recibiendo (educadamente) collejas del entrevistado
Este artículo de Dan Williams sobre la desinformación producida por las élites progresistas me parece importante y valiente porque dice algo que no se suele atrever a decir nadie. Ante el auge del populismo en los últimos tiempos, políticos, periodistas y expertos del establishment culpan a la desinformación, o fake news, post-verdad, etc., afirmando que es (1) generalizada, (2) peor que nunca y (3) la causa principal de tendencias políticas peligrosas. Pero Williams dice que esta narrativa es exagerada, autocomplaciente y parcial. Por un lado idealiza el pasado informativo; por otro subestima la inteligencia de los votantes; y, por fin, exculpa a las instituciones elitistas de su responsabilidad en el rechazo popular. Peor aún, porque se asume que los medios y expertos mainstream pueden detectar y regular la desinformación y nos hacen creer que ellos mismos no la producen, nos hacen creer que la desinformación es la de los otros, la de los disidentes. La realidad es que existe una desinformación elitista o de alto nivel (Highbrow Misinformation), que es la que producen las instituciones y miembros del establishment. Según Williams, es hora de que las élites se autocritiquen antes de señalar a otros, porque la desinformación también se genera en universidades, redacciones y think tanks.
Para defender su postura Williams pone varios ejemplos. Yo voy a mencionar dos:
Cambio Climático: Se invierten enormes recursos en combatir la desinformación climática, pero el 90% se centra en el negacionismo de derechas, ignorando la desinformación elitista que promueven los medios progresistas: alarmismo catastrófico y cuentos morales simplistas contra el capitalismo. Esta desinformación de alto nivel difunde ideas falsas como que el cambio climático causará extinción humana, colapso civilizatorio, empobrecimiento global, más muertes por desastres, pocas empresas emitiendo todo el CO₂ o subsidios masivos a fósiles, creencias que no vienen de negacionistas, sino de reportajes mainstream engañosos. El daño es real: en 2023, dos tercios de jóvenes estadounidenses (16-25) creían que “la humanidad está condenada”, y 52% dudaban en tener hijos; en Canadá, 48% pensaban lo mismo.
La Brecha salarial entre los sexos: En el debate sobre paridad de género, los medios y políticos progresistas presentan la brecha salarial (“mujeres ganan 85 céntimos por dólar de hombre”) como prueba directa de discriminación, pero no controlan variables como profesión, experiencia, horas trabajadas o educación, por lo que no demuestra que paguen menos por el mismo trabajo. Esta narrativa engañosa explotó con la entrevista de Jordan Peterson a Cathy Newman en Channel 4: su explicación simple fue viral y reveladora para millones (especialmente hombres) que se sintieron engañados por la prensa “seria”. Aunque obvio para expertos o conservadores, el mainstream implica falsamente que hombres y mujeres cobran distinto por idéntico puesto, generando desinformación elitista que alimenta desconfianza en instituciones.
Toda esta desinformación elitista o de alto nivel no es una tontería, es algo muy grave porque hace que la gente pierda la confianza en las instituciones: erosiona la confianza pública, radicaliza a la gente al descubrir que les mintieron los “expertos” en los que confiaban, y da munición al populismo.
Como solución, Williams no pide destruir instituciones (universidades, medios, ciencia), sino reformarlas con urgencia:
Diversidad ideológica real (no solo progresistas en redacciones y campus).
Normas estrictas de honestidad (nada de “mentiras nobles” por buenas causas).
Autocrítica institucional antes de señalar a TikTok, las redes o a Musk.
Según Williams, las élites progresistas tienen que limpiar su propia casa porque si no lo hacen, la desconfianza crecerá y ganará y el conocimiento perderá.
https://t.co/4uLt40Ifm9
Albares es gilipollas.
En 1839, las más altas autoridades de México y España firmaron un tratado de paz y amistad jurando olvidar para siempre cualquier rencilla entre ambos países.
Cuando España abandonó México este país era mucho más grande, rico y poblado que Estados Unidos. La situación actual de México no es en modo alguno responsabilidad del Reino de España.
México no era de España, era España. México jamás fue una colonia, fue un virreinato y muy avanzado para su tiempo. Como ejemplo: La Universidad de México se fundó en 1551, casi un siglo antes que la primera universidad de Estados Unidos. España también fundó la primera universidad de América (Santo Domingo, 1538) y la primera universidad de Asia (San Ignacio en Manila, 1590), así como docenas de universidades por todo el continente donde podían estudiar tanto españoles como indígenas sin distinción. De hecho, en la universidad de Salamanca en 1556 había hasta un catedrático de raza negra (Juan Latino).
El matrimonio entre españoles e indígenas fue legal desde el primer momento de la conquista. Por hacer una comparativa: en Estados Unidos no fue legal el matrimonio interracial en todos los estados hasta 1967. Que Inglaterra, Estados Unidos o la Excelentísima Presidenta Dra. Claudia Sheinbaum nos den lecciones respecto al trato a los indígenas es cuestionable.
Las estimaciones más optimistas hablan de que solo un 1,5% de los atacantes en el asalto final a Tenochtitlan eran españoles. El resto eran pueblos indígenas aliados de los españoles que durante décadas fueron masacrados por los mexicas. Es sabido y reconocido que los españoles quisieron conservar la ciudad mientras que sus aliados indígenas trataron de arrasarla hasta los cimientos.
Después de la conquista de México, varios descendientes directos de Isabel Moctezuma, hija de Moctezuma II, se trasladaron a España. Muchos de ellos recibieron títulos nobiliarios en reconocimiento a su linaje. Fueron recibidos con respeto y todos los honores. Hoy en día viven en España más de 350 descendientes de Moctezuma. Ellos ya “perdonaron” a España todo lo que tuvieran que "perdonar" hace siglos.
Los más reputados historiadores y arqueólogos han demostrado más allá de toda duda razonable que las guerras floridas eran básicamente genocidios, por no hablar del canibalismo y la pedofilia, prácticas comunes en el periodo prehispánico. Se calcula que se sacrificó a más de 50.000 personas en el templo mayor de Tenochtitlan. De hecho, en la misma Ciudad de México se han encontrado centenares de cráneos de sacrificios de niños en Tzompantli. Andrés de Tapia, un soldado español que acompañó a Cortés en la conquista de México en 1521, habla de que vio una gigantesca torre hecha enteramente de cabezas de hombres, mujeres y niños sacrificados. En 2015 se encontró esa torre en el templo de Huey Tzompantli en Ciudad de México. Esto es solo un ejemplo de una brutalidad que ha sido acallada durante siglos y por la que jamás se ha pedido perdón. Aunque sinceramente no sabemos muy bien quién tendría que pedir perdón y a quién y por qué.
España no puede pedir disculpas a México por la conquista de México por la sencilla razón de que hace 500 años no existía México. Sea como fuere, los descendientes de los conquistadores españoles no son los españoles que viven en España, son los mexicanos que viven en México. Suena ridículo tener que explicar algo tan evidente.
Desde la independencia de México todos conocemos el trato que han recibido los indígenas y las lenguas indígenas. Las condiciones de vida, los derechos y la proporción de hablantes de los pueblos indígenas eran infinitamente mayores entonces que ahora. No culpabilicen a los españoles en pleno 2025 de ello.