El universo quita, pone y, con el tiempo, te explica por qué. Y cuando todo cobra sentido, solo queda agradecer que algunas cosas no hayan salido como querías.
Acostúmbrate a ti, a no depender de nadie, a no dar explicaciones, a escuchar tu música favorita, a salir con tus amigos, a quedarte en casa porque no tienes ganas de salir. Acostúmbrate a ti, a tus cosas, a tu vida, a la soledad y sobre todo, a no esperar nada de nadie.