Un extraño brebaje de color rojo.
El Dios, supuso que era vino, y recogió y limpio una copa dorada del suelo, la cual iba a juego con la pila, la llenó, y se la bebió, pero aquello no sabía para nada a vino-
¡Zeus ha bebido un cáliz de sustancia... celeste!
En ningún momento se especificó qué tono de azul era el potenciador, así que el cáliz no ha hecho efecto ninguno.
¡Aparte de alterar las tripas!