El hombre no puede conocer a Dios por medio de su propia sabiduría sino por medio de las palabras “La biblia”, no por medio de razón humana sino por revelación divina. I Corintios 1.21.
El conocimiento humano está por debajo de la sabiduría de Dios, cuando el ser humanos quiere conocer a cerca de Dios se queda perpleja porque no encuentra información, ya que Dios es superior a nuestra capacidad.