Merideño rajao', con algo reciente de orientar. Fanático de la PAZ, cansado de tanta mediocridad. Escribo de vez en cuando, para el q me quiera escuchar (leer).
El régimen habla de amnistía. Pero cuando mencionan a los 600.000 venezolanos con TPS y a quienes pidieron asilo... el tono cambia.
"Separar el trigo de las mieses", dicen.
"Revisión exhaustiva", advierten.
¿Regresar... pero primero enfrentar al sistema que te obligó a irte?
Mientras en EE.UU. se habla de retorno voluntario, en Caracas se envía otro mensaje.
¿Amnistía o advertencia?
#Venezuela #TPS #Asilo #Diaspora #Amnistía
lospitazosdeldirector @ElPitazoTV
Como muchas personas, mi corazón está a la izquierda. Siempre he votado por alguna variación de ella. Mi forma de entender el mundo tiene raíces profundas tanto en el marxismo como en sus críticas desde la misma izquierda, de Camus a Orwell. Pero descubro que lo que me separa de la izquierda oficial —o al menos de su versión tuitera— es precisamente el corazón.
Porque soy de izquierda, mi primer impulso ante la caída de Maduro es una alegría visceral. No por quien la provocó —Trump no despierta en mí ninguna simpatía— sino por los millones de venezolanos que llevan años huyendo de una parodia grotesca del socialismo. Por las madres que no han visto crecer a sus hijos. Por los profesionales manejando Uber en Santiago. Por los que murieron cruzando el Darién.
La izquierda que conozco en Twitter piensa al revés: primero el antiimperialismo, después la soberanía, luego la no injerencia, y al final —si queda espacio— los venezolanos. Como si el principio de no intervención pesara más que los cuerpos torturados en El Helicoide. Como si los derechos humanos del tirano importaran más que los de sus víctimas.
Este reflejo automático se repite en cada crisis. En Cuba, la corrupción dinástica de los Castro siempre pesa menos que el embargo. Cuando las iraníes se quitan el velo y enfrentan a los mulás, la izquierda busca primero denunciar a la CIA. Cuando quemaron el metro en Santiago, había que entender la rabia antes que lamentar a la cajera que no pudo llegar a su trabajo. No importa que los mulás ejecuten homosexuales, que los muyahidines lapiden mujeres, que los Castro encarcelen poetas: si están contra Estados Unidos, merecen comprensión.
Entiendo el razonamiento. Conozco la historia de las intervenciones, los golpes de Estado, la Escuela de las Américas. Sé que Estados Unidos no regala nada y que Trump es un personaje siniestro. Pero lo que no puedo entender es la ausencia de emoción humana elemental. Esa frialdad doctrinaria que no se conmueve ante los videos de venezolanos llorando de alegría en las calles de Caracas. Que no siente nada ante las iraníes cortándose el pelo en señal de rebelión. Que siempre tiene un "pero" listo antes que un abrazo.
Preferiría, por supuesto, que los venezolanos hubieran derrocado solos a su tirano. Pero sé —porque la historia lo enseña— que pocas dictaduras caen sin alguna forma de presión internacional. La chilena no lo hizo. La argentina tampoco. La española menos. Y de todas las salidas posibles después del fraude brutal de julio, esta es de las menos sangrientas.
Hoy los venezolanos celebran. Las calles de Caracas se llenan de una esperanza que creíamos muerta. Y yo, que sigo siendo de izquierda precisamente porque creo en la dignidad humana antes que en las abstracciones geopolíticas, celebro con ellos.
Mañana habrá tiempo para analizar, criticar, contextualizar. Hoy, solo hoy, déjenme sentir esta alegría sin pedir permiso al manual del buen antiimperialista. Déjenme poner el corazón donde siempre debió estar la izquierda: del lado de la gente, no de los mapas.
🇻🇪| SALE UNA REFLEXIÓN LARGA👇
Siento que me corresponde ser un poco más claro respecto a mis opiniones y sobre todo mis emociones en cuanto a Venezuela.
Quiero dejar algo perfectamente claro, a mi me hubiera gustado que esto se terminara NO SOLO "de otra forma", sino mucho antes.
Me hubiera gustado, para empezar, que Venezuela siempre hubiese sido una democracia y que Hugo Chávez (que llegó al poder engañando a mucha gente decente y verdaderamente interesada en un cambio positivo para su país) hubiera cumplido sus promesas.
Descartando eso, me hubiera gustado que Maduro hubiera admitido la derrota legislativa en 2015, se hubiera producido el revocatorio, y (tras la obvia derrota que iba a sufrir) hubiera entregado el cargo a un sucesor electo.
Si no lo hacía, me hubiera gustado que un masivo movimiento de protesta como el de 2016-17 lo hubiera desalojado del poder. De ese período conocí a un chico venezolano en un foro gamer que hoy debería tener mi edad y no nueve años de muerto.
Me hubiera gustado que Oscar Pérez hubiera podido construir una oposición armada interna exitosa, no habiendo de otra. O quizás, habiendo de otra, me hubiera gustado que se hubieran celebrado elecciones competitivas en 2018, porque nadie discute que Maduro las hubiera perdido. En su extremo defecto, que la movida interna de Guaidó hubiese salido bien en 2019.
Finalmente me hubiera gustado que los Acuerdos de Barbados se respetaran y que las elecciones de 2024 hubieran sido limpias. Me hubiera gustado que se hubiera permitido a Machado ser candidata. Me hubiera gustado que no pasaran meses de incertidumbre.
Y finalmente, me hubiera gustado que la noche del 28 de julio de 2024, Nicolás Maduro hubiera tenido un mínimo, un miserable toque de decencia humana de comparecer para hacer lo que debía hacer: felicitar públicamente a Edmundo González por la paliza que le pegó y disponer una transición.
O incluso luego de haber hecho todo lo que hizo, cuando quedó claro que la situación para ellos había cambiado para siempre, podría haber aceptado la realidad y dispuesto la transición igual, con toda la estructura dictatorial a su favor para imponer concesiones. Visto y considerando su situación actual, estoy segurísimo de que hoy mismo él y su esposa pensaron igual.
Me hubiera gustado que Maduro fuese derrocado por medios internos y, sobre todo, de la forma más pacífica posible. Pero no ocurrió.
Lo que sí ocurrió fue que en las últimas décadas fueron ejecutadas cerca de 20 mil personas. Fueron exiliados de sus hogares nueve millones de venezolanos, equivalentes a un 30% de la población, la crisis de refugiados más grave de América.
Ocurrió que fueron desaparecidas, secuestradas y torturadas miles de personas, que siguen hoy languideciendo en las cárceles de Maduro, con aún menos garantías que las que tendrá el dictador en Estados Unidos.
Ocurrió que perdieron una elección por más de 37 puntos y, aunque las pruebas de su derrota estaban delante de los ojos de toda la Tierra, se atrevieron a intentar robársela de la manera más burda posible.
Eso ocurrió. Sucedió. Aconteció. Tuvo lugar. Pero para varios solo existe lo que ocurrió hoy. Las únicas víctimas son Maduro y el puñado de bajas del operativo de Trump. No existieron las decenas de miles anteriores. No existió el horror y el desastre de dos décadas.
En sus pequeñas mentes privilegiadas por la lejanía los detalles pueden no existir. Pero para mi no puede ser así.
Ocurrió que lo único que Maduro no pudo evitar fue lo que pasó hoy, pero podría haber evitado que todo lo anterior ocurriera y no lo hizo. Y por eso el único culpable es él.
Oí a mi novio llorar de bronca, frustración y dolor la madrugada del 29 de julio, y envejecí diez años. Esta mañana lo oí llorar de alegría mientras jadeaba de sorpresa por ver a Maduro, finalmente, fuera de su vida. Y me devolvió años de vida. Me hizo sentir que valía la pena.
Sé que en las últimas horas he roto algunas actitudes más institucionales que suelo mantener con la cuenta. Y tampoco tapo el sol con un dedo. Comprendo los motivos válidos para el recelo de muchos de mis amigos y colegas de la academia, a quienes respeto y quiero demasiado.
Lo que no puedo entender es la indolencia, el odio y la prepotencia con la que algunos se atreven a hablarle a los venezolanos o a los que estamos personalmente implicados. ¿Me dejo llevar por mis emociones? Sí, pero son emociones válidas. Vos te estás dejando llevar por dogmatismos que a nadie benefician.
Todavía falta aguantar muchas cosas. Falta ver y toca esperar por la resolución de esta situación. Sin embargo, es imposible no sentir que estamos un paso más cerca, aún si no se da en las circunstancias que tanto quisieramos.
Nada ni nadie puede borrar de mi cabeza estos dos años (que para mí han sido décadas mentales) y por tanto nada ni nadie va a hacer que me arrepienta de alegrarme por mi pareja y por un pueblo hermano que tanto cariño me ha dado y al que hoy día siento como mío.
Si no te gusta, el libro de quejas está en el "unfollow", pero te puedo mostrar la salida si te parece.
Te amo inmensamente✅
Sos libre ⌛️
Vamos a estar juntos
Vamos a ser felices
Va a ser en Venezuela 🇦🇷💞🇻🇪
Hace más de un año en Promedehum publicamos un informe donde determinamos que el 54% de los defensores DDHH de Venezuela en el exilio sentían miedo por la represión transnacional de Maduro. Esa cifra se quedó corta luego de las elecciones, hoy vemos como agrava la situación.
#CHAVISTAS QUE HUYEN
Tte. de Navío Carmen C. Avariano S., abogada jefe en el Tribunal Militar 4to de control en Caracas, responsable de sembrar falsas pruebas contra manifestantes en 2014 y 2017. Tras destruir vidas inocentes, ahora se esconde en Wellington, La Florida.
#Justicia #Venezuela
En mi lucha para obtener el refugio, salvo el SJM, ninguna ONG en Argentina me apoyó aún conociendo mi caso, @CADAL me apoyó en un estudio que hice sobre la situación en el tema, 30 meses después me informó @Doctor_Soto la buena noticia, enmendando el daño hecho por otro gobierno
Happy birthday, @officialKeef! Age is just a number... unless you're Keith, then it’s more like a suggestion 😂🎉 We're celebrating him today as he teams up with @WillieNelson for this performance of "We Had It All".
Dia internacional del migrante #18Dic
Según datos de @ACNUR_es existen 7,9 millones de personas refugiadas y migrantes de Venezuela en todo el mundo. #DíaInternacionalDelMigrante
#18Dic No olvidemos a Javier Tarazona de FundaREDES quién tiene 1⃣2⃣6️⃣6️⃣ días injustamente detenido y su salud está en constante deterioro.
Con Javier nos envían un mensaje a todas las personas defensoras, pero de la misma manera, no nos detenemos #LiberenAJavierTarazona
Después de 30 meses de lucha soy reconocido como refugiado en 🇦🇷
El gobierno de Alberto y Cristina Fernández, no quiso hacerlo e incluso hizo cosas para que no sucediera.
Esto es en sí un reconocimiento de la grave situación que se vive desde hace varios años en Venezuela.
Segundo panel “El Principio de la jurisdicción universal como elemento estratégico para defender la democracia en la región” por @Doctor_Soto, @brian_schapira, @rigoberto_lobo, Tomas Farini Duggan. Modera: @maurovazon.
A los venezolanos,
Edmundo González Urrutía, Presidente electo de Venezuela ha salido del país y se encuentra en España.
A partir de nuestra histórica victoria del 28 de julio de 2024, el régimen desató una brutal ola de represión en contra de todos los ciudadanos, calificada como terrorismo de Estado por la CIDH, la cual incluyó todo tipo de ataques contra el Presidente electo y su entorno.
Su vida corría peligro, y las crecientes amenazas, citaciones, orden de aprehensión e incluso los intentos de chantaje y de coacción de los que ha sido objeto, demuestran que el régimen no tiene escrúpulos ni límites en su obsesión de silenciarlo e intentar doblegarlo.
Ante esta brutal realidad, es necesario para nuestra causa preservar su libertad, su integridad y su vida.
Esta operación del régimen y sus aliados, es una evidencia más de su carácter criminal, que los deslegitima y hunde, cada día más. Pero, una vez más, se equivocaron. Su intento de golpe de estado a la Soberanía Popular no se va a concretar.
El 10 de enero de 2025, el Presidente Electo Edmundo González Urrutía será juramentado como Presidente Constitucional de Venezuela y Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional.
Que esto quede muy claro a todos: Edmundo luchará desde afuera junto a nuestra diáspora y yo lo seguiré haciendo aquí, junto a ustedes.
Serenidad, coraje y firmeza!
Venezolanos, esta lucha es HASTA EL FINAL y la victoria es nuestra.
Dentro de la paliza que se le dio al Chacal de Miraflores en 28j no podemos olvidar que también fue el entierro real de la mente de los venezolanos del mito del sátrapa de Chávez.
Aaaaaah y lo más importante fue su regalo de cumpleaños, defenestrarlo.
Sus soldados saben lo qué pasó? Que carajos les pasa, despierten andan asustados cuidando los Telefonos que son ustedes esclavos? #FANB#CEOFANB#MaduroPerdiste https://t.co/usD1yzEzV2