No hemos dimensionado el actuar criminal del gobierno Petro.
Le entregaron la inteligencia a Calarcá luego de negociarla con el Clan del Golfo, impidieron la aplicación de la constitución para beneficiar a narcotráficantes, sacaron a los Generales que combatían el crimen para quedar bien con los asesinos y luego estos asesinos terminaron fortalecidos, con más hombres y dinero.
Arrodillaron la institucionalidad para que delincuentes aumentaran sus rentas criminales y humillaron al país mientras esos delincuentes asesinaban a miles de colombianos.
Sabemos que la Fiscal de bolsillo no actuará, pero la justicia llegará. El gobierno Petro, es un gobierno criminal.
“Álex, Álex… ¿no le vas a decir algo a Petro por lo que dijo?” Así me han escrito varias personas.
Señor Presidente, ¿de qué habla?
En Barranquilla, por ejemplo, en el PAE, la alimentación de nuestros niños, los barranquilleros ponemos cerca del 75% de los recursos y la Nación apenas el 25%.
Y aun así seguimos avanzando. Mientras ustedes ponían obstáculos, nosotros construíamos oportunidades. Hoy Barranquilla es la ciudad de Colombia con más instituciones educativas públicas en categoría A+: 16 en total. Además, tenemos 28 colegios en categoría A, más de 125 mil jóvenes recibiendo educación bilingüe y más de 13.000 estudiantes formándose en análisis de datos, inteligencia artificial y desarrollo de software. Nuestros colegios públicos son hoy un referente para Colombia. Además, hemos construido 100 nuevos colegios para seguir ampliando las oportunidades educativas de nuestros niños y jóvenes.
Todo eso se ha logrado con trabajo, inversión y compromiso con nuestra gente, no con discursos ni peleas permanentes. Aquí sabemos que el agua moja desde hace 18 años.
Es triste verlo salir de la Casa de Nariño destilando odio y atacando a quienes pensamos distinto. La realidad es que durante estos años usted no construyó equipo con las regiones. A muchos alcaldes y gobernadores nos bloqueó proyectos, nos frenó programas y convirtió al Gobierno Nacional en un palo en la rueda para quienes solo queríamos trabajar por nuestra gente.
Nunca entendió que gobernar era unir, no dividir. Que Colombia necesitaba soluciones, no confrontaciones.
Mientras usted peleaba, las ciudades seguíamos resolviendo problemas, construyendo colegios, alimentando niños, recuperando espacios públicos y generando oportunidades.
Da pena ver cómo termina su paso por la Presidencia. Quiso ser presidente para cambiar el país, pero hoy deja a millones de colombianos preocupados por la inseguridad, la economía y la incertidumbre.
Lo que sí deseamos los colombianos es que esta horrible noche termine pronto y que el país vuelva a encontrar un camino de unidad, progreso y esperanza.
Saludos.
#Investigación
Junio de 2024. El presidente @petrogustavo es captado en Panamá de la mano de una mujer hasta ahora desconocida.
Su nombre es Vanessa Cortés y desde que Petro es presidente, ha tenido un rápido crecimiento patrimonial.
Va 🧵
Ver a Abelardo con tigres hechos con IA bailando me da vergüenza ajena.
Ver a Paloma hablando con acento paisa me da vergüenza ajena.
¿Pero saben qué me daría vergüenza propia?
Exacto, limpiarme el culo con cáscaras de plátano al tener que cruzar el Darién si gana Cepeda.
#ElEnemigoEsCepeda
¿En qué momento normalizamos que un presidente suelte narcotraficantes y cabecillas del crimen organizado?
¿Y por qué esto pasa a 20 días de elecciones y seguimos como si nada?
Presidente Petro, usted nos recuerda la celebración de su cumpleaños, precisamente en la noche cuando en el departamento del Cauca miles de familias tienen miedo y lloran a sus muertos. Ni una sola palabra de condolencia, ni la más minima compasión. Ningún rastro de humanidad en sus comportamientos. Recuerde que son víctimas del caos total en el que terminó su paz total. Qué indolencia, qué vergüenza.
Petro tuitea cualquier cosa -una mentira, un insulto, un delirio- y recibe 10.000 likes.
Mi teoría es que sus fanáticos ni siquiera lo leen. Simplemente le dan like porque es él y por la ridiculez aquella de “las lágrimas de fachos”.
Es la más clara muestra del fanatismo irracional que puede generar un caudillo y una advertencia de los peligros que eso conlleva para la sociedad y la democracia.
Presidente @petrogustavo aquí lo importante es trabajar por los Cordobeses y NO las capacidades de mi cerebro.
Yo no tengo los problemas de egos que sufre usted, así que le acepto sin réplica sus valoraciones cognitivas.
Lo que duele es que la urgencia que tiene la gente quede presa en el remolino de su caos intelectual. Yo le pido disculpas por no estar a la altura de su raciocinio, pero ellos le piden soluciones.
Sin embargo, a su cerebro “superior” le digo que tenga en cuenta lo siguiente:
1. En 1993, cuando empezó la construcción de Urrá, mis amigos y yo cursábamos 2do de primaria en el colegio Sagrado Corazón.
¿Quién estaba en el congreso en aquella época?
Respuesta: USTED
2. La generadora hídrica Urrá es pública. Por lo tanto la junta directiva de Urrá la conforman los miembros del gobierno.
¿Quién es el jefe de ese gobierno y por lo tanto de esa junta directiva?
Respuesta: USTED
3. Los precios, regulaciones, contingencias y distintos factores que tienen que ver con los precios de la energía y el gas en el país, lo regula la CREG.
La CREG está conformada también por mayorías nombradas por el gobierno.
Vuelvo y le pregunto: ¿Quién es el jefe de ese gobierno?
Respuesta: USTED
4. En TODOS los cuatrienios de gobierno en los últimos años han existido (desafortunadamente) desastres naturales.
Aquí solo algunos:
- Tragedia de Armero 1985, Belisario
- Tragedia de Vittalina en Medellín 1987, Barco
- Epidemia de cólera 1993, Gaviría
- Tragedia de Páez Cauca 1994, Samper
- Terremoto eje cafetero 1999, Pastrana
- Epidemia AHN1 2008, Uribe
- Ola invernal 2011, Santos
- Terremoto Mocoa Putumayo 2017, Santos
- Covid 2019, Duque
De todos estos, ¿cuál es el único Presidente que ante una situación de calamidad empieza a “derramar filosofía” en vez de resolver la urgencia?
Respuesta: USTED
Desde mi cerebro inferior le sugiero que deje de satanizar la generación hídrica. Le recuerdo que usted solo ha instalado el 0,01% de los paneles que se necesitan para atender la demanda de los hogares Colombianos.
Por último, no me quiero meter con su pasado y sus procesos; pero cuando habla usted de sangre, fuego y cadáveres no puedo decirle nada.
En esa cancha no solamente me hace falta el cerebro, también la experiencia.
Le tocaría a su señoría guiarme un poquito.
Le insisto en el mensaje que le mandé ayer, cuando llenó de ilusión vi que aterrizó en Córdoba: pongámonos a trabajar Presidente.
Después de varias denuncias y de exponerlo durante semanas logramos que el señor Jorge Iván Ospina le reintegrara a los colombianos el pasado 30 de diciembre de 2025 los $145.003.576 en viáticos injustos que recibió por un cargo que no ejerció.
No se los pudo ROBAR
Con el Gobierno de @ABDELAESPRIELLA y la renovación que llega de manos de Salvación Nacional no vamos a permitir más la misma vagabundería, se acaba la connivencia total que hay con todo tipo de criminales, narcos y corruptos. Ya no más, y no más excusas instrumentalizando a los más pobres: https://t.co/Q6grw1TImZ
- Luis Fernando Velasco en la cárcel con prisión preventiva.
- Ricardo Bonilla en la cárcel con prisión preventiva.
- Carlos Ramón González prófugo de la justicia.
- Iván Velázquez con orden de captura en Guatemala por corrupción.
- Luz Adriana Camargo con orden de captura en Guatemala por corrupción.
- Antonio Sanguino investigado por la Corte Suprema por corrupción.
- Armando Benedetti investigado por la Corte Suprema por corrupción.
- Laura Sarabia investigada por la fiscalía por lavado de activos.
- David Racero investigado por la Corte Suprema por tráfico de influencias.
- Ricardo Roa investigado por la procuraduría por irregularidad en contratos.
- Olmedo López condenado por corrupción.
- Sandra Ortiz investigada por la fiscalía por tráfico de influencias.
¡NOS GOBIERNA UNA BANDA CRIMINAL!
🟥 El drama colombiano no es Petro: es la ausencia total de frenos institucionales
Por Martín Eduardo Botero
Gustavo Petro no destruye al Estado colombiano por genialidad táctica ni por alguna supuesta “superioridad estratégica”.
Lo hace por algo infinitamente más triste, más grave y más peligroso:
Porque nadie dentro del Estado parece dispuesto a detenerlo.
Ese es el verdadero drama nacional.
No es que Petro sea un estratega invencible.
Es que la institucionalidad colombiana se ha dejado capturar por miedo, cálculo o complicidad.
Petro no heredó un Estado fallido.
Petro produce uno.
Pero lo produce con la ayuda involuntaria —o silenciosa— de quienes, por mandato constitucional, debían impedirlo:
**magistrados que se paralizan,
**organismos de control que desaparecen,
**fiscales que balbucean excusas,
**congresistas que negocian su dignidad,
**y altos funcionarios que prefieren sobrevivir políticamente antes que defender la República.
Mientras el Ejecutivo avanza con determinación, las instituciones responden con contemplación.
Es la ecuación perfecta para el desastre.
Petro actúa como si su misión fuera desmontar, no construir.
Y las instituciones reaccionan como si su misión fuera observar, no actuar.
· La senadora Zuleta interviene operaciones militares: silencio institucional.
· El ELN anuncia paro armado nacional: silencio presidencial.
· Maduro amenaza a Colombia y Petro lo acompaña: silencio diplomático.
· La Corte elimina la reincidencia en plena crisis de inseguridad: silencio jurídico.
· La Fiscalía no toca al círculo presidencial: silencio procesal.
Y no solo eso.
El Consejo Nacional Electoral ya determinó que la campaña Petro–Márquez violó los topes legales.
En cualquier democracia funcional, eso implica:
· investigación penal,
· acusación fiscal,
· nulidad electoral,
· y apertura de un proceso de destitución.
¿Qué ocurrió en Colombia?
Silencio absoluto.
Como si la Constitución fuera opcional.
Cada silencio es un ladrillo menos en la estructura del Estado.
Y Petro lo sabe.
Y avanza.
Petro gobierna sin frenos porque los frenos se volvieron decorativos.
Petro avanza sin obstáculos porque los obstáculos prefirieron hacerse a un lado.
Petro produce crisis porque nadie produce límites.
Ese es el origen de la catástrofe actual:
la combinación letal entre un gobernante decidido a romper y unas instituciones decididas a no intervenir.
Colombia no vive una ofensiva violenta del Ejecutivo contra el Estado.
Colombia vive la renuncia voluntaria de las instituciones a ser instituciones.
No estamos frente a un tirano imparable.
Estamos frente a un Estado que se dejó intimidar, seducir o adormecer.
No estamos frente a un líder todopoderoso.
Estamos frente a un aparato institucional que ha decidido no ejercer poder.
Conclusión
Colombia no está siendo destruida por un hombre.
Está siendo destruida por la ausencia de hombres —y mujeres— capaces de defenderla.
No es Petro el que desarma al Estado.
Es el Estado el que se deja desarmar.
Y mientras eso no cambie, la República seguirá cayendo… no por acción del poder, sino por omisión del deber.
Amen
Hace dos años, Petro me denunció por “amenazar” a Daniel Rojas. La Fiscalía archivará su denuncia, porque no hubo pruebas tal cosa.
Pero ahora ha vuelto a denunciarme, por “terrorismo”. La Fiscalía planea allanar mi vivienda y llevarse mis elementos de trabajo y estudio.
Esto ocurrió después de que una fiscal decidiera abrir una noticia criminal contra los ministros de Petro, tras la denuncia por prevaricato que interpuse hace más de un mes.
Contacté a mi universidad para suspender mi carrera ante la contingencia, pues está claro que Petro y su fiscal buscan amarrarme los brazos al quitarme mis cosas, las cuales no pienso esconder, pues mi inocencia no se discute.
La Fiscalía y Petro saben que no existe un solo delito que puedan demostrarme en juicio, así que solo les queda intimidarme y quitarme lo que tengo.
Perdieron dos años investigándome, siguiéndome, escuchando mis llamadas, y no encontraron nada. Ahora vuelve y juega, porque están desesperados.
Para hacerlo irónico, esto se da mientras la Fiscalía ordena detener la persecución penal contra capos del narcotráfico, evidencia adicional de que este país tiene la moral invertida, al realizar acciones tan arbitrarias contra un simple civil como yo a la vez que se protege a los verdaderos hampones y se les da voz sobre tarimas.
Esta situación excede lo que puedo aguantar. No me quejo de los insultos ni de las amenazas que a diario me llegan, porque eso se queda aquí. Pero ya se están metiendo en mi casa y quitándome las cosas que me costó conseguir, sujetados de argucias.
No puedo hacer nada contra el Estado, ni me interesa dar esa pelea, que está perdida. Tampoco me interesa seguir aquí, en X, ni en otro lado, sabiendo que tengo menos garantías que un eleno.
Me retiro con este mensaje, porque veo suficientes patrullas rodeando mi casa como si desde aquí se coordinara el Tren de Aragua. Les agradezco a todos el apoyo que me han dado desde lo acontecido en 2023.
La Justicia real, no la que protege y les da voz a los narcos, pondrá todas las cosas en su sitio. Ya me investigaron durante dos años, y ahora verán todo lo que hay y no hay en mis dispositivos, hasta aburrirse de abrir y cerrar documentos de Office.
Cuídense, porque no estamos siendo gobernados por cualquier persona, como salta a la vista. Nos gobierna Petro: un criminal, terrorista, asesino y violador que no pagó un solo día de cárcel por sus crímenes. Esto mismo lo hará con varios de ustedes.
Los aprecio, a pesar de las diferencias que tenemos en la misma Oposición.
Lo suyo, presidente, no es defensa de derechos, es complicidad disfrazada de humanismo. Usted nunca llama "asesinos" a Maduro ni a sus generales del Cartel de los Soles, ni a los cabecillas del Tren de Aragua que llenan de cadáveres a América Latina. Pero sí se atreve a llamar "asesinos" a quienes enfrentan a esas bestias. Esa hipocresía suya es el verdadero crimen moral.
En el fondo, su discurso no es más que la vieja narrativa antioccidental: todo crimen se relativiza si proviene de sus camaradas ideológicos, y toda acción contra el narcoterror se condena si la ejecuta Estados Unidos. Presidente: su falso pacifismo es la máscara con la que pretende cubrir una realidad brutal, usted prefiere un continente gobernado por carteles antes que reconocer la legitimidad de combatirlos.
Los alemanes no arriesgaban la vida saltando el muro para entrar a la Alemania del Este, lo hacían para escapar hacia el Oeste. Los cubanos no se lanzan al mar para llegar a Miami porque el capitalismo sea insoportable, lo hacen porque no quieren seguir viviendo bajo la miseria socialista. En Corea, nadie sueña con cruzar de Seúl a Pyongyang, pero miles de norcoreanos arriesgan todo por llegar al sur. Lo mismo ocurre en América Latina: millones de venezolanos marchan hacia Colombia, Perú o Chile, mientras que nadie hace el camino inverso buscando “el paraíso socialista” de Caracas. En China, durante décadas, Hong Kong fue la puerta de escape del comunismo; jamás fue el lugar al que la gente quería huir para estar más controlada. Y en la Rusia de Putin, los que pueden se van a Berlín, a Londres o a Nueva York, nunca de occidente a Moscú.
La dirección de las huídas es el veredicto más honesto sobre un sistema. Nadie arriesga su vida por tener menos libertad. Nadie pone en juego todo para ser más pobre. Si el socialismo fuese tan bueno, no habría que construir muros, ni encerrar a la gente, ni dispararles cuando intentan marcharse. La realidad es contundente: siempre es la gente la que busca salir del socialismo, nunca entrar en él.