One thing about men conceptualizing themselves as women's protectors is that if a woman refuses their protection, they'll endlessly fantasize about her death. That says a whole lot.
El dato más importante (curiosamente omitido) es que el Partenón estaba hecho con miles de libros prohibidos durante la dictadura militar, un símbolo contra la censura y a favor de la libertad de expresión.
Argentina no está en guerra con ningún país aunque a usted le guste la idea de mandar a morir a los hijos de Doña Rosa.
Para que la República Argentina esté en guerra con otro Estado la Constitución Nacional es muy clara.
Artículo 75 (inciso 25) establece que el Congreso debe:
Autorizar al Poder Ejecutivo para declarar la guerra o hacer la paz.
El artículo 99 (inciso 15) establece que el Presidente:
Declara la guerra y ordena represalias con AUTORIZACIÓN y APROBACIÓN del Congreso.
Para esa aprobación necesita quórum en ambas cámaras y mayoría simple de los presentes…
No se cumplieron los requisitos Wolff, pero siempre puede tomarse un avión y enlistarse en las IDF si lo que quiere es hacer la guerra, deje a los hijos de Argentina en paz.
1️⃣ Derrocar a un dictador suena moralmente justo. Nadie llora por un tirano. Pero el derecho internacional no se construyó para proteger a los buenos, sino para contener a los poderosos. Por eso prohíbe la fuerza casi sin excepciones: no porque ignore la injusticia, sino porque sabe que, si cada país decide a quién “liberar” a balazos, el mundo vuelve a la ley del más fuerte.
2️⃣ El problema no es Maduro. El problema es el precedente. Cuando la fuerza militar se usa para cambiar gobiernos sin reglas claras, la soberanía deja de ser un límite y se vuelve un estorbo. Hoy es “derrocar a un dictador”; mañana será “corregir una elección”, “proteger intereses”, “restaurar el orden”. El derecho no absuelve dictaduras, pero tampoco legitima cruzadas unilaterales.
3️⃣ La pregunta incómoda no es si un tirano merece caer, sino quién decide cuándo y cómo. Porque la historia enseña algo brutal: sacar al dictador es fácil; construir justicia después, no. Y cuando la legalidad se rompe en nombre del bien, casi siempre lo que sigue no es libertad, sino caos, violencia y nuevas víctimas. El derecho existe para recordarnos eso, incluso cuando incomoda.
Si a alguien le sirve, este meme me está resultando mágico. Lo comparto y de alguna u otra forma llega dinero. A mis amigas les pasó lo mismo. Se los regalo, úsenlo para el bien y después cuéntenme.