No puede ejercer un juicio si no tiene la menor idea, pero no está de acuerdo de todos modos.
—La verdad es que no, trato a todos del mismo modo, conocidos o no. Y mi nombre es Marlow, soy el comandante de Oakwood. Encantado.
Si es que lo puede ver, pero no es grosero como para decirlo.
—No se preocupe, comprendo que el malestar físico pueda llegar a ser incómodo.
Sí que han pasado cosas. Huh.
—¿Se encuentra bien? Quizás debería descansar un poco.
@LysSalDNST Ah. Una persona que tiene interés (por trabajo) de conocer.
—Es un placer conocerle en ese caso. Mi nombre es Marlow, y soy comandante de Oakwood. Espero podamos llevarnos bien.
Han llegado más personas, y él que no habla mucho... Pero de todos modos sabe ser educado.
—Buenas.
Saluda a los presentes, inclinando la cabeza con respeto, independientemente de quién se trate.
No es que promueva la violencia, pero objetos hay muchos-.
—Me parece apropiado. Hágame saber cuando se encuentre disponible para acompañarme en ello.
Asiente brevemente, pasando la mirada del conejo al soldado, aún si le tiene que ver hacia arriba. Impráctico, pero »
» traigo conmigo por el momento.
¿La, tal vez? No está seguro, no se ha fijado en aquello.
En todo caso, aprovecha tener las manos libres para alisarse la ropa.
—Un gusto verle el día de hoy.
Entonces está bien. Que le dé con la silla de ser necesario.
Acerca las manos lo justo para que no haya riesgo a que se caiga, y espera. No toma mucho, el animalito pasa de un par de manos al otro, así que él baja las suyas.
—Desconozco la ubicación de su familia, así que lo »
Si no la ha empezado él, no tiene de qué preocuparse.
—Extienda las manos. Así.
Extiende las propias, con el animalito entre ellas.
—Le lleva mirando un rato, así que yo creo que quiere que lo sostenga.
Finalmente ha decidido despegar su atención del conejito que sostiene entre manos, levantando la mirada desde el sitio donde se ha sentado.
—Buenas.
Saluda, con un breve asentimiento de cabeza.