Los dos perdimos, aunque nadie lo diga en voz alta. Dejamos ir un amor que no se repite, que no se encuentra dos veces en la vida. Tú lo buscarás en otros brazos, y yo no volveré a dar tanto de mí en esta vida.
Cuando la gente escucha “estándares altos” suele pensar en dinero. Yo pienso en lealtad, inteligencia emocional y respeto, porque el dinero no arregla una mala persona ni compra una buena personalidad.