Lloré sola, dormí sola, me desahogué sola, me calmé los ataques de ansiedad sola, me sentí sola, me aconsejé sola, comí sola, paso tiempo sola. Nadie vivió mi vida, ni lloró mis lágrimas, entonces nadie tiene derecho a juzgar mi forma de ser.
La obsesión por hacer que alguien se arrepienta de haberte perdido es agotadora. A veces solo tienes que asimilar que muchos te pierden y duermen tranquilos. Y está bien. Déjalos ir y encuentra la paz en ti.
Hay personas que hasta solteras siguen siendo exclusivas, fieles a su forma de pensar y amar y no llenando vacíos con cualquiera. Y yo soy una de ellas.
JAJAJAJAJAJA cómo así que el viernes van a proyectar el partido en la frente de Abelardo JAJAJAJAJAJAJA a ustedes los amo JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJ
Cuando me preguntan cuál es mi tipo, yo solo pienso en esto:
Quiero poder dormir en paz, tener la exclusividad que merezco y no vivir con la cabeza llena de dudas.
Cuando elijas un compañero de vida, piensa más allá del romance. Piensa en las conversaciones del desayuno, los momentos tranquilos después de un largo día, la forma en que manejan el estrés, el dinero, los errores y el crecimiento. Mira más allá de la química, mira el carácter.
No tengas apuro por enamorarte, el amor no se persigue. Tu próxima historia será tranquila, madura y recíproca. Disfruta tu paz; lo que es para toda la vida no necesita carreras ni presiones.
Últimamente me di cuenta de que no quiero tener problemas con nadie, no quiero vínculos forzados y realmente no me interesa lo que digan o piensen de mí. Lo único que deseo es mi paz, ser feliz y en un futuro no muy lejano, haber cumplido todas mis metas.
Pasar tiempo sola, me hizo darme cuenta de que yo no quiero un novio; yo quiero un hombre comprometido con su crecimiento, que yo admire enormemente, que sea honesto, priorice la lealtad, quien me haga sentir cuidada y que comparta mis valores.
El amor después de los 25 es diferente.
No buscas emociones fuertes. Buscas estabilidad, amabilidad y objetivos compartidos. Ya has superado la etapa de los juegos y las mariposas en el estómago.
Anhelas paz, seguridad emocional y a alguien cuyo futuro coincida con el tuyo.