Te mereces a alguien que sea como tú: alguien dispuesto a construir, a comunicarse, a hablar, a pedir disculpas, a aclarar, a amar, a abrazar sin fingir, sin actuar, sin pretender una sinceridad que no existe. Eso es lo que te mereces en la vida. Y hasta que no lo consigas, no te amarres a gente que no esté dispuesta a entregar lo mismo. Porque el amor no se mendiga, se elige... y se sostiene con hechos.
“Si decidió irse, confía en eso. Un día puso en una balanza lo que tenía y lo que quería para su futuro, y eligió un camino en el que tú ya no estabas. No intentes convencerle de tu valor; ya tomó el riesgo de perderte.”
Dios, si mi destino es caminar sola por mucho tiempo, entonces también dame la fuerza para no sentirme vacia cada vez que veo a otros siendo amados como yo quisiera serlo.
Qué atractivo es cuando alguien sabe comunicarse bien. No desaparece, te cuenta lo que hace, se disculpa si tarda en responder y no te deja adivinando nada. Eso que es tan básico, es lo que enamora y no cuesta nada.
Te dediqué mi tiempo, te ayudé, saqué sonrisas, te aconsejé, te quise, di lo mejor de mí, quise ayudarte para que salgas adelante, y me dejaste ir, haciéndome sentir que no fue suficiente nada de lo que hice o quizá simplemente tú no valías realmente tanto la pena.
Uno no llora por personas, llora por la desleatad, la falta de respeto, la falsedad, lo mal agradecido que pueden llegar a ser, que no valoren nada, eso duele, porque superar a una persona se supera, pero lo difícil es superar lo mal que le pagaron a uno.
no me digas que estás "enamorado" si mi silencio después de una pelea no te revuelve el estómago, si verme llorar no te vuelve loco. no estás "enamorado" si ni siquiera mi dolor te hace arreglar las cosas