Quizá lo había hecho a posta o quizá no. Al fin y al cabo Héctor sabía dónde pertenecía y en qué altura podría vivir. Sigue siendo un mercenario, aunque se considere de lujo.
Le tendió su tarjeta, donde ponía que era conductor de limusina. Pero no era eso lo más >
—Le era imposible fiarse de todo lo que le estaba diciendo el sicario, pero no por ello desechó el sobre como si se tratara de basura. Es más, no tardó mucho más en doblarlo y guardárselo en el bolsillo trasero del pantalón.—
… Si Shark sigue vivo y no se ha acercado él mismo +
Importante de la tarjeta, sino su número de teléfono.
— Sé hacer cualquier cosa aunque mi tapadera es... Bueno, ésta. — Señaló hacia atrás con el dedo pulgar, hacia el vehículo. — No dudes en llamarme si necesitas algo.
Yo nunca fui el enemigo. Solo una ficha más en >
Sin avisarte de que movimientos hacen los demás.
Se inclinó hacia él después de un segundo en silencio.
— Si quieres que me especialice en buscarlo podrías pagar por mis servicios. Así, bueno... Le pongo más empeño ~
— Conozco toda la red y este no borra sus huellas ni su historial de búsqueda. Lo que me lleva a creer que no tiene nada de lo que temer.
Ha estado buscando algún rastro digital de Shark en un largo de tres meses. Todos los días a la misma hora. De madrugada. Nunca >
—Su mandíbula tensa añadió más sustancia al regusto de la victoria autoproclamada del chofer, pero en su rabia por el ego herido, el punk se contuvo sabiendo el lugar que ocupaba cuando había mercenarios, asesinos y mafias de por medio…
Y aun sentía la tensión de la mordida +
Ha fallado.
Sé que Shark ha hecho desaparecer cualquier rasgo de que tú existes pero... Ten cuidado.
Se encogió de hombros y volvió a tomar de su cigarro.
— Si no ha dejado de buscar es que tú compi todavía tiene la cabeza en el sitio. Peeeero no me sentía yo bien >
Se apuntó aquél medio silencio como una victoria. Para él, todo era un campo de tiro. Y a Filip le dio en el hombro.
— Verás... A mi ya no me incumbe porque hace tiempo que ya no trabajo para la persona que quería ver a tu amiguito muerto, pero...
Sé que es lo >
—Se encogió de hombros como respuesta, para silenciar un poco más esa bocaza irresponsable que solía tener, pero…—
A eso me refería…
—Señaló que lo de llamarlo “bully” había sido más que un eufemismo. Le habían dejado claro que ese tipo era peligroso, lo suficiente como para+
todavía, me imagino que tu amiguito desapareció de la faz de la tierra para protegerte.
Se sacó del bolsillo de la camisa un sobre. Dentro había un nombre y un retrato robot de un hombre. Alto, moreno, de cabello lacio y rasgos mestizos. Tenía una cicatriz en su ojo izquierdo. >