Feijóo no sabe inglés porque tuvo que sobrevivir en la jungla. Criado por lobos, una pantera y un oso que le enseñó a bailar canciones de Sprinter.
Durante años se comunicó con gruñidos hasta que, de mayor, unos humanos lo rescataron y lo sentaron en una Concellería de la Xunta.
Si el juez Peinado, teniendo todo el foco mediático encima, actúa así, cabe preguntarse: ¿cómo habrá actuado durante todos sus años como juez ante casos que afectaban a ciudadanos anónimos?
El auto de Peinado no tiene nada que ver con la Justicia ni con la defensa del Estado de Derecho.
Resentimiento ideológico, clima golpista, sed de venganza, ensañamiento punitivo y, por encima de todo, el afán de protagonismo de un hombre pequeño y mezquino.
recordemos cuando ibai me escribió por privado para decirme q borrase el tweet criticándole por llevar a un violador a la velada y a día de hoy le van a caer 13 años de cárcel por violaciones
El PSOE defiende que la moral de 2007 no es la de 2026 pasa relativizar aceptar joyas de un tirano saudí.
La moral de la izquierda que me concierne no tolera esos comportamientos.
La moral que me apela es la de 1990 con Gerardo Iglesias volviendo a la mina o la del 2000 con Anguita volviendo a las aulas.
Sin regalos pero con dignidad.
Quienes, como Elisa Beni, negaban el lawfare contra Begoña Gómez y celebraban cada auto del juez Peinado contra ella, ahora ven exagerado e innecesario la retirada del pasaporte y las comparecencias quincenales. Después de alimentar al monstruo, descubren que no tiene límites.
El problema no es tanto que el juez peinado tenga delirios legales-procesales, que también, el problema es que no haya un verdadero contrapoder que les ponga freno y le derive consecuencias disciplinarias por ello
Prácticamente todos los sindicatos policiales han denunciado el último auto del juez Peinado.
Se han pasado de frenada y solo los lacayos están apoyando a este magistrado.
El ayusismo y los que son financiados por su dinero necesitan al juez Peinado. Es la forma en que el PP de Madrid ha decidido proteger al novio de Ayuso.
Me niego a ponerme de perfil ante otro caso más de lawfare en nuestro país.
Es el momento de que los demócratas denunciemos prácticas que atacan a la libertad, la justicia y la verdad.
No podemos callarnos ante este ataque tan grave.
En rojo países del mundo donde un juez quita el pasaporte a la mujer del Presidente del Gobierno por riesgo de fuga sin pruebas contra ella, pero un ciudadano particular que confesó defraudar a Hacienda, pareja de una Presidenta de la oposición, anda a sus anchas por el mundo.
Spoiler:
En 20 años el cáncer de cérvix pasará a ser algo rarísimo y alguien dirá "¿para qué nos vacunamos de algo que apenas existe?" y vuelta a empezar.