He cambiado de gustos, de planes y hasta de versión de mí misma. Pero hay algo que nunca cambió: mi sueño de casarme, formar una familia y compartir la vida con alguien que también me elija todos los días.
yo nací para el amor romántico, las comidas familiares en domingo, los besos, el tiempo de calidad, estar acostada en el pecho de la persona que amo, TODO ESO