Trataron de inventar que el primer test era negativo y el segundo positivo , pero hoy se confirma que en los dos test que le hicieron al subsecretario de hacienda salió positivo, EN DOS.
En manos de un drogadicto estuvo la mega reforma.
Atención: mañana prescribe delito de tráfico de influencias entre Manuel Guerra y Andrés Chadwick. Si la fiscalía no presenta una solicitud de formalización. La causa prescribe. Que tal?
El diputado @pier_karlezi también debe pronunciarse, porque en el video de la cofradía de pedofilos también había un asesor de el, Marcelo Anabalon se llama y también debe ser destituido de su cargo.
🔴 Valiente la Señora Rosa:
Una dirigenta del COSOC del Hospital Padre Hurtado hizo lo que muchos usuarios del sistema de salud vienen diciendo hace meses: interpeló directamente a la ministra May Chomalí por los recortes presupuestarios.
Cuando quienes viven la realidad de la salud pública levantan la voz, lo mínimo es escuchar y responder con soluciones, no con discursos.
Vi la entrevista del pelotudo de @italo_omegna y solo reafirmo mi visión que es un tipo depravado, cínico, hipócrita y absolutamente estúpido.
Menciona a David Chapelle, a South Park, que son genios de la sátira.
Nada que ver el contexto.
Jamás quedarían como este imbécil.
El tarado no reflexiona nada, no hay un transfondo, no hay situación, no hay NADA de lo que dice.
No hay Mea Culpa.
Además de cuando esa porquería de podcast se dedica al humor.
Nunca fue así, revise un poco de su mierda y NO, hacen opinión política de la más asquerosa.
A este weon hay que lanzarlo al water y tirar la cadena.
Cero criterio, cero arrepentimiento real.
Es un enfermo.
No puede participar del debate público.
Ni el ni ninguno de los tarados que ahí participan.
Son malas personas.
Despreciables.
Son Nazis.
FIN.
« POBRE Y TRISTE WEÓN »
Anatomía de un epíteto mayor.
En la vasta riqueza del lenguaje coloquial chileno —un territorio donde conviven la agudeza, el ingenio y la crueldad lingüística— hay expresiones que logran condensar en pocas palabras juicios lapidarios, observaciones sociales y sentencias irreversibles. Una de ellas es, sin duda:
“Pobre y Triste Weón”.
A primera vista puede parecer una frase lanzada al calor de una sobremesa, una discusión de pasillo, o un comentario en una red social. Sin embargo, su estructura y su carga semántica revelan un arte refinado de la denostación. No estamos ante un simple insulto como “imbécil” o “idiota”, términos demasiado planos para la complejidad del desprecio criollo. Tampoco alcanza el nivel de los insultos mayores —los que coronan la escala coprolálica—, pero se sitúa peligrosamente cerca. Es un epíteto que no se lanza a la ligera: lleva una intencionalidad quirúrgica.
El insulto como diagnóstico
La frase “pobre y triste weón” funciona como un diagnóstico social y psicológico. Es un par ordenado: “pobre” y “triste”, no están ahí por azar, forman un vector que apunta directamente a la carencia de sustancia del sujeto en cuestión.
“Pobre” no alude aquí a la pobreza material, sino a la precariedad intelectual, emocional y moral. Es la pobreza del que no entiende, del que no ve, del que carece de profundidad y valores. Es la pobreza del que vive en la estrechez de su propio ego inflado, convencido de su superioridad cuando lo único que exhibe es ignorancia.
“Triste” no se refiere a la melancolía visible, sino a una tristeza existencial no percibida por el propio aludido: la tristeza de quien no se da cuenta de su miseria interior, de su desconexión con la realidad, de su insignificancia camuflada de soberbia.
Y el “weón”, núcleo del insulto, actúa como catalizador, es la categoría general donde confluyen la estupidez práctica, la arrogancia desubicada y la torpeza persistente.
Una sentencia sin apelación
Cuando alguien es calificado como “pobre y triste weón”, no hay espacio para segundas oportunidades. La frase actúa como un martillazo final, una síntesis que no admite réplica ni explicación posterior. Es categórica, implacable y definitiva. Resume en cuatro palabras una biografía moral, la del individuo que, pese a las oportunidades, ha demostrado consistentemente su ignorancia, su petulancia y su ceguera.
No es una expresión que busque la burla ni la ironía ligera. Tampoco es un mero desahogo emocional. Es, más bien, una sentencia pública de desprecio absoluto. Un “ya está dicho todo”.
Origen y aplicación
Aunque no hay un registro preciso de su origen, esta expresión parece nacer de la síntesis espontánea que caracteriza al habla chilena, donde el ingenio popular es capaz de convertir un juicio complejo en una frase certera. Su uso se ha expandido desde conversaciones cotidianas hasta análisis políticos, sociales e internacionales. No es raro escucharla para referirse a figuras públicas que encarnan la mezcla fatal de arrogancia, ignorancia y desconexión.
En contextos digitales, su potencia se amplifica. Cuatro palabras bastan para pulverizar largos discursos y retratar con precisión a personajes que, sin notarlo, han transitado de la simple torpeza al ridículo estructural.
“Pobre y triste weón” es más que un insulto: es una herramienta lingüística afilada, un juicio sumario que combina desprecio moral, evaluación intelectual y desdén existencial. Su uso, aunque brutal, no es gratuito, se reserva para casos en que la evidencia es tan contundente que cualquier argumento adicional resulta superfluo.
En una cultura donde el lenguaje no sólo describe, sino que sentencia, esta frase ocupa un lugar privilegiado. Porque hay momentos en que no hace falta escribir tratados ni levantar discursos; basta con mirar a un personaje y, con la precisión de la lengua criolla, pronunciar la sentencia final:
—“Pobre y triste weón”.—
Video: Ítalo Omegna.
Concluya usted estimado lector.
ROBO‼️pagamos todos los chilenos, las cirugías estéticas de la esposa del Gral de carabineros, que fueron pasadas por "reconstructivas". Eso es un delito @Contraloriacl@FiscaliadeChile peor que las "Licencias Médicas"
-Rinoplastía
-Parpados
-2 Abdomen
4 cirugías en 3 años!
Increíble estás mierdas.
Ahí andan victimizándose.
Nadie te va invitar a ni una wea sorete.
Oye @italo_omegna , ¿tu cagada de Podcast no era de humor?
No te veo contando chistes, te veo llorando como un mariconcito que no asume su responsabilidad.
Y sabes, te mereces todo que te pasa y más.
No solo por degenerado, nazi y cobarde.
Si no que por pelotudo también, que es la que te van a cobrar los tuyos.
Creo que la estás sacando muy barata todavía.