Hello, Moon. It’s great to be back.
Here’s a taste of what the Artemis II astronauts photographed during their flight around the Moon. Check out more photos from the mission: https://t.co/rzM1P0QbOl
A los 39 años todavía tenía que revisar mi cuenta bancaria antes de invitar un café. No era un “artista joven y bohemio” con todo resuelto; era un actor luchando por abrirse paso. Pasé años sirviendo mesas en Nueva York mientras iba de audición en audición, tratando de que mi carrera despegara.
Mi camino fue largo. Iba de Nueva York a Los Ángeles y de regreso, buscando oportunidades, haciendo castings, recibiendo rechazos. Año tras año escuchaba que no encajaba, que era demasiado esto o muy poco aquello. A veces, ser latino en esta industria hacía todo aún más complicado.
Hubo momentos en los que pensé seriamente en rendirme. Me preguntaba si tenía sentido seguir persiguiendo un sueño que parecía tan lejano. Después de tantos años sin resultados, sentía que tal vez ya era demasiado tarde para mí.
Viví muchas noches de duda, de cansancio, de preguntarme si debía soltar esa ilusión. Había muchas razones para hacerlo: la incertidumbre, el dinero, el miedo al fracaso. Pero algo dentro de mí no me dejó parar.
Con el tiempo, sin darme cuenta, todo empezó a cambiar. Llegaron las oportunidades, los proyectos grandes, el reconocimiento. Mi rostro apareció en pantallas de todo el mundo y mi carrera tomó un rumbo que jamás imaginé.
Hoy entiendo que el éxito no tiene horario. No existe eso de “llegar tarde”. Cada quien tiene su propio ritmo, su propio proceso, su propio momento.
Si el triunfo hubiera llegado demasiado pronto, quizá no habría sabido sostenerlo. Llegó cuando ya sabía quién era, cuando había aprendido a resistir, a caer y a levantarme sin perderme.
Si hoy sientes que vas atrasado, que la vida se te está escapando, recuerda esto: tu historia no ha terminado. A veces, los caminos más largos forman a las personas más fuertes.
Apenas estás en el segundo acto.
Pedro Pascal
Hot take:
The most dangerous form of self-betrayal is pretending to be "cool" with something that actually breaks your heart. You think you are keeping the peace, but you are really just declaring war on your own nervous system.
This time between December 15 and January 2 is such a drag because why are we even working? We should collectively shut down the world for 3 weeks to read books with tea or wine next to a fireplace.
get back into it. whatever it is; the gym, your art, your studies, that book you haven’t finished, that project you shelved. whatever you weren’t ready for then, you’re ready for now.