"Preparábamos miles de científicos que después se iban al exterior. Pero desde 2003 los repatriamos y eso era un orgullo. Quiere decir que lo de hoy también se puede revertir. Yo no me voy a rendir. Tengo 77 años y dediqué la vida a esto". Impresionante Paenza. Doctor de verdad.
❗️ “EL HOSPITAL ESTÁ SILENCIADO Y PIDEN MI CESANTÍA”: GRAVE DENUNCIA DE LA PRESIDENTA DE LA ASOCIACIÓN DE PROFESIONALES DEL GARRAHAN
La nutricionista y presidenta de la Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan, Norma Lezana, denunció un clima de persecución interna y persecución gremial: “Todo el hospital está completamente silenciado, nadie quiere atender llamados y cambió mucho el clima respecto del año pasado. Yo hago lo que corresponde a mi cargo sindical, pero estoy amenazada con dos sumarios que piden mi cabeza y mi cesantía después de 40 años en este lugar”.
Advirtió además sobre el deterioro social extremo que golpea a las infancias que asisten a atenderse: “Lanzamos una campaña para juntar alimentos, ropa y juguetes porque nuestros pacientes vienen devastados; no tienen presupuesto ni para el boleto ni para la comida. Como nutricionista veo a diario que la situación de las familias es crítica”.
Mirá el programa: https://t.co/x248hal7es
https://t.co/uYaDWAqaHf
A poco de las elecciones en Brasil, @amnesty hizo un experimento para verificar cómo Meta maneja la desinformación electoral y configuró anuncios “falsos” en Facebook para ponerla a prueba. El resultado: más de la mitad de los anuncios con desinformación sobre las elecciones fueron aceptados. Abrimos hilo con algunos hallazgos:
“No quiero irme, quiero hacer ciencia EN MÍ PAÍS y PARA MÍ PAÍS.”
Facundo, investigador del CONICET al que estan dejando sin su beca.
Hizo un avance para la cura del Alzheimer, que salió en una revista científica internacional. Le preguntan si se va a ir afuera y dice que no, que ESTE ES SU PAÍS.
Esto es patriotismo, no levantar una motosierra o twittear por guita.
Por si nunca lo había comentado mi hijo, Tiago necesita ayuda económica para viajar a España y en la Copa del Mundo de Taekwondo 2026.
Hasta ahora siempre la gente fue la que lo ayudó. Tiago tiene 19 años. Entrena Taekwondo desde los 6. Lleva más de la mitad de su vida entrenando, compitiendo y sacrificándose por un sueño: representar a Argentina🇦🇷
Dónde sea que le toque🌎. Y no hablamos de un sueño sin resultados.
🥇6 veces Campeón Nacional
🥇3 veces Campeón Sudamericano
🥇 Campeón del Mundo
🥉3.º en el último Mundial de Croacia.
Mientras entrena y compite, Tiago también estudia en la facultad la carrera de Contador Público.
No dejó sus estudios por el deporte. Sigue luchando por construir su futuro dentro y fuera del Taekwondo.
También da clases a niños en 2 clubes diferentes.
Ahora tiene una nueva oportunidad: la Copa del Mundo de Taekwondo en España , del 28 de septiembre al 4 de octubre de 2026.
Una oportunidad que puede marcar su carrera deportiva nuevamente. Estamos buscando EMPRESAS o PERSONAS que quieran acompañarlo.
Buscamos empresas que quieran apostar por un joven argentino que trabaja todos los días para llegar cada vez más lejos. Y acá viene lo más difícil de decir:
Hasta ahora, cuando necesitamos ayuda, quienes aparecen son siempre los mismos: la gente común.
Personas que aportan lo que pueden y que hacen posible que Tiago siga adelante y siempre haciéndolo desde el corazón.
Una empresa puede cambiar completamente el camino de un deportista. Y a su vez se la cambia a muchos para que sepan que bajar los brazos no es opción. Si sos empresario, tenés una empresa o conocés a alguien que pueda ayudar, necesitamos que este mensaje llegue.
Queremos hablar con empresas que quieran convertirse en parte de esta historia. Obvio que no tendrá las luces de un futbolista. Pero sí más necesidad de la ayuda. Si no podés aportar dinero, podés hacer algo enorme darle RT
Que llegue a empresas, medios, deportistas y personas que puedan ayudar.
Tiago quiere representar a Argentina. Ayudémoslo a llegar a España.
Alias: 2025.tiago
Gracias
Who here likes free SFX? 🙋♂️
A handful of 20 UI SFX for freeee baby!! A little sample sniff of my full 200+ Cute & Cozy audio pack. Go grab it, great for jams and small projects!!
Of course grabbing the full pack helps support me with crafting future packs!
Escuchen, es tremendo.
“En Puerto Libertad tenemos el 70% de la tierra extranjerizada. Para abrir una ESCUELA hay que pedirle PERMISO a la EMPRESA.
Una multinacional tiene la decisión para el desarrollo de nuestra comunidad”.
Una empresa chilena tiene el poder de decidir en suelo argentino que se puede hacer y que no.
A eso vamos, eso quiere este gobierno.
De las modificaciones al dictamen sobre la Ley de Extranjerización de la Tierra:
Lo importante no es el porcentual total que proponen modificar.
Sino que continuan eliminando las restricciones a comprar en zonas núcleo y con acceso al agua (esta es la clave, que siguen derogando)
La peor desigualdad que está produciendo la Argentina no aparece en el INDEC
El último Monitor de Barrios Populares del CIAS, dirigido por el jesuita y politólogo Rodrigo Zarazaga, deja una conclusión que va más allá cualquier debate sobre inflación, empleo o ingresos.
La Argentina no sólo está profundizando la desigualdad económica. Se está empezando a consolidar una mucho más difícil de revertir: la de las expectativas.
El estudio muestra que una parte creciente de los jóvenes de los barrios populares ya no cree que el estudio, el trabajo o el esfuerzo alcancen para progresar.
La histórica promesa de movilidad social, que durante décadas funcionó como motor de integración, comienza a perder credibilidad.
El informe también describe escuelas cada vez más desbordadas. Además de enseñar, deben enfrentar problemas de alimentación, violencia, salud mental, consumos problemáticos y contención familiar.
La escuela sigue siendo uno de los pilares del barrio, pero ya no puede compensar por sí sola las carencias del entorno.
Otro dato preocupante es el peso que vuelve a tener el lugar donde se nace. El barrio condiciona cada vez más las oportunidades laborales, las redes de contacto, el acceso a servicios y hasta la posibilidad de imaginar un proyecto de vida distinto.
La segregación territorial deja de ser sólo una cuestión urbana para convertirse en un factor que reproduce la pobreza.
El Monitor también advierte que las familias llegan cada vez más exigidas, con adolescentes que ingresan tempranamente al mercado laboral para complementar ingresos y con madres que cargan casi en exclusividad con las tareas de cuidado, limitando sus posibilidades de inserción laboral.
socialmente, otros reducen sus aspiraciones a sobrevivir, y un grupo creciente directamente deja de planificar el futuro.
Es una advertencia que excede a cualquier gobierno. Porque cuando una sociedad deja de ofrecer horizontes de progreso y millones de jóvenes dejan de creer que vale la pena esforzarse, el problema deja de ser únicamente económico. Empieza a transformarse en una crisis social, cultural e institucional de largo plazo.
Carta al Presidente Milei sobre el desmantelamiento del sistema científico argentino
Letter to President Milei on the collapse of Argentina's Science, Technology and Innovation system
✅Para firmar la petición / To sign the petition
➡️https://t.co/3oBmMLT9wh
Some folks don’t believe that a “principled AI company” would destroy books after they suck out all the information for their models, even one-of-a-kind books and manuscripts.
Here it is admitted in open court.
Un grupo de científicas de la UBA y el CONICET desarrolló un sustituto al plástico desarrollado con almidón de mandioca y yerba mate que se degrada en 5 semanas.
che así como hicieron una lista de los famosos cuatro de copa anti-argentina hagan una lista de los senadores que quieren votar a favor de vender el territorio nacional
We wrote this before the final and before the worst wave of American and European progressive figures making racist claims on Argentina and the World Cup, two things about which they decided to ignore facts and to make moral generalizations.
Now is truer.
https://t.co/mLA9CHdmoc
El país más racista del mundo
Me tiene impresionado nuestro nuevo racismo. Me dieron ganas de escribir sobre eso pero no de publicarlo en algún medio. Prefiero que quede aquí, al alcance de quien quiera leerlo.
Una conciencia nueva recorre el planeta. No lo sabíamos pero ahora sí: el saber progresa incontenible. En estos días he escuchado y leído varias veces que la Argentina es “el país más racista del mundo”. Es cierto que, según dicen esos mismos, queremos ganar todo y no sabemos perder: quizá nos ofrecen este primer lugar para compensar nuestras derrotas futboleras. En cualquier caso la noción es brutal y me dio ganas de contarles cómo es el racismo en la Argentina para que ustedes juzguen. A veces, muy de tanto en tanto, conocer los hechos puede ser una ayuda.
Antes del desembarco de los españoles no se sabe: no queda registro de esa gente, pero eran pocos y vivían en grupos laxos, no había estados, la discriminación era difícil. El primer racismo rioplatense registrado fue, entonces, el de aquellos soldados que llegaron para tratar de ocupar aquellas pampas –habitadas por seres inferiores a los que había que ordenar, educar, catequizar y explotar todo lo posible para salvar sus almas, pobrecitos.
El problema, en toda América, fue que los locales no alcanzaban para extraerlo todo y además se morían casi siempre. Por suerte los grandes del reino dieron con la solución: llevar otros trabajadores.
Entre 1550 y 1800, grosso modo, el reino de España secuestró o hizo secuestrar a tres o cuatro millones de africanos para llevarlos a trabajar a sus colonias americanas. El viaje era duro: alrededor de un tercio moría en alta mar. Para los que llegaban la vida era casi peor: el trabajo de todo el día todos los días para un dueño más o menos implacable según los casos y la estrategia comercial. Algunos pensaban que era mejor negocio cuidar a sus esclavos y explotarlos durante muchos años; otros, que convenía explotarlos más aunque duraran poco, porque tampoco eran tan caros. No estamos hablando de la Edad de piedra en Baluchistán: es aquí mismo y son los grandes reyes cuyos nombres nombran calles y escuelas y orgullos españoles.
Nuestros racismos más extremos tienen su base en este tráfico. Los dueños de los esclavos justificaban su violencia arguyendo que los negros eran inferiores porque eran negros y, al ser inferiores, podían ser secuestrados y reventados a fuerza de trabajo. El racismo como excusa y consecuencia de la explotación.
(Siglos después esa historia incómoda también se solucionaría con un relato simple en que la diferencia venía de la raza o la nacionalidad: los malvados imperialistas europeos abusando de los pobres africanos. Los malvados imperialistas europeos abusaron, por supuesto, de los africanos pobres, pero la diferencia fundamental, una vez más, era la clase: reyes y nobles y poderosos africanos apoyaban y aprovechaban la caza y tráfico de africanos para la exportación. Algunos usaban el mito de la Patria: los capturados eran extranjeros, decían, gentes de otros reinos. Faltaba mucho para que se inventara la negritud, la noción de que todos los africanos tenían en común la raza, el sufrimiento.)
La actual Argentina y su puerto, Buenos Aires, no compraron muchos esclavos: no había minas ni plantaciones donde usarlos. Fueron sobre todo trabajadoras y trabajadores domésticos. Buenos Aires en 1810 tenía menos de 40.000 habitantes; los negros serían unos 10.000. Empezaban las guerras de la independencia contra España y algunos fueron a pelear. La mayoría eran soldados rasos, pero no por ser negros; por ser pobres.
En 1813 una Asamblea Constituyente pre-argentina decretó la “libertad de vientres”. Sonaba a abolición de la esclavitud pero no lo era: significaba que los nuevos hijos de esclavas no serían esclavos pero que los esclavos ya existentes no dejarían de serlo hasta su muerte. Así, los honorables diputados calmaban sus conciencias y los dueños de los esclavos –a menudo ellos mismos– no perdían dinero resignando sus propiedades de dos patas. Solo cuarenta años después la Argentina abolió por fin la esclavitud. Para ese entonces Estados Unidos y Brasil la mantenían como una base decisiva de su economía.
La mayoría de los negros de Buenos Aires no sobrevivió al siglo XIX. En 1865 una “Triple Alianza” de argentinos, brasileños y uruguayos se lanzó a la guerra contra Paraguay para cortar sus veleidades de desarrollo autónomo. En el ejército porteño había soldados negros –y muchos fueron muertos. Lo mismo en la siguiente guerra, cuando los ricos porteños decidieron matar a los indios que vivían en las pampas para apropiarse de sus tierras. Y la puntilla fue, probablemente, la gran epidemia de fiebre amarilla de 1871, que se encarnizó con los negros –porque vivían en los lugares con la peor higiene.
En Argentina, tras todo ese desastre, no quedaron muchos. Ahora, junto con Chile, es el país latinoamericano donde hay menos. Por eso, entre otras cosas, fue patético cuando una serie de medios “serios” de Estados Unidos denunciaron que la Argentina era tan racista que en su selección de fútbol no había ningún jugador negro –en un país donde no llegan al 0,7 por ciento de la población.
Su marca más profunda en la cultura argentina es una palabra: el tango era un lugar donde los negros se juntaban para cantar y bailar. Pero la música del tango es, como casi todo en esas tierras, producto de la mezcla de la inmigración.
En 1880 el país tenía unos dos millones de habitantes; en 1920, alrededor de diez millones: la mayoría eran inmigrantes. Se destacaban los italianos y los españoles pero también había franceses, ingleses, alemanes, polacos, rusos, turcos, sirios, portugueses, griegos, japoneses, tantos más. En esos años la mitad de la población de Buenos Aires había nacido en otra parte y el preámbulo de la Constitución prometía “los beneficios de la Libertad para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”.
Por supuesto, hubo un intento de reacción racista de parte de los ricos argentinos que los habían convocado imaginando que sólo recibirían contadores suizos y poetas toscanos. En cambio llegaron pobres sin educación, mucho anarquista y socialista, gente inconveniente. Hubo peleas pero, a largo plazo, los recién llegados se impusieron.
Y entre ellos se pelearon poco. Siempre hubo chistes y pequeñas reyertas, por supuesto, de tanos y gallegos y moishes y franchutes pero la mezcla sucedió enseguida: fueron comunes, ya desde el principio, las bodas entre gentes de orígenes distintos. Y la escuela pública, gran logro de esos años, fue el mejor instrumento de amalgama, la fábrica incesante de argentinos.
Hacia 1930 el país prosperaba. Seguía siendo el gran exportador de carne y grano, sus latifundios sin vergüenza, pero empezaba a sostener ciertas industrias. El desarrollo necesitaba brazos; los europeos, envueltos en sus crisis y guerras, ya no migraban tanto. Empezaron los desplazamientos internos: millones de argentinos de las provincias –que allí llamamos “el interior”– bajaron a la capital a buscar mejores vidas. Muchos tenían la piel un poco más oscura por viejos mestizajes. Los porteños ricos –y los que querían parecerlo– los llamaron “cabecitas negras”.
Era un racismo sin leyes, social, una pelea –y fue quedando aislado. Pronto el peronismo se ofreció a representar a los recién llegados y ellos lo abrazaron. Con el tiempo el peronismo fue variando –si algo hace es variar todo el tiempo– y buena parte de esos inmigrantes internos se integró. A partir de 1960 –y cada vez más– empezó a fluir otra corriente de ciudadanos de los países limítrofes que llegaban a buscarse la vida. Nunca tuvieron trabas burocráticas o policiales y ahora mismo se supone que son dos o tres millones, si acaso un cinco por ciento del total.
Y sin embargo en ese país en crisis, cuyos ciudadanos eligieron uno de los gobiernos más desagradables del planeta, no hay un uso político del rechazo a estos inmigrantes más recientes. Debe ser que esos politicastros dispuestos a todo lo han hecho medir y descubrieron que los votantes argentinos no lo agradecerían tanto como los españoles o alemanes o italianos o franceses o ingleses. La xenofobia no es, en Argentina, ese tema central que la ultraderecha y la derecha ha impuesto en nuestros países europeos.
Y tiene sentido: en la Argentina, por suerte, no hay pureza posible. Somos pura mezcla, somos los mismos y distintos: no podemos descalificar a ningún otro –porque nosotros mismos somos otros.
Hay, por supuesto, esa discriminación hacia los pobres que está por todas partes y ninguna FIFA, ninguna ONU, ningún gobierno condena. En Madrid, donde muchos inmigrantes islámicos no le pasan bien, el otro día vi una caravana de coches oficiales, brillosos, alemanes, bruta custodia policial, que paraba en la puerta del museo del Prado para que lo visitaran, obviando cualquier cola, cinco o seis jeques impecables. Esos jeques eran tan “moros” cómo cualquier víctima de Vox; la diferencia no está en la piel sino en la caja fuerte.
Yo soy español (una sola vez) y soy argentino (otra sola vez) y también soy un poco polaco, judío, ruso, todas esas cosas que me hacen parecido a algunos y muy distinto de otros que podrían definirse igual. Está claro que en las últimas décadas la Argentina fracasó en muchas cosas. Ya estamos en las semifinales mundiales del fracaso, pero triunfamos en mezclarnos. Por eso no nos resulta fácil ser racistas. Lo siento. Pero, por el amor de dios, no desesperen: si eso es lo que quieren, lo seguiremos intentando.
(Si alguien quiere reproducir estas palabras, sólo debería citar la fuente -o retuitearlas.)
🇦🇷 "Así como las Malvinas siguen estando ocupadas, Argentina entera está en riesgo de ocupación imperialista, sionista, yankee y fascista"
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