Hoy desperté..
Con ganas de sentir..
Y simplemente tomándome..
Un café ☕..
Mi mente me dijo..
Sonríe a la vida..
Y eso es mi primer plan..
Cada día .🌹
#FelizSábado
Tu corazón no es una prisión. Libera y libérate. Perdonar trae la paz que la venganza nunca podrá darte. Déjale a Dios la venganza. Tu descansa en su justicia, no viene a tu manera pero llega y cumple el plan.
ROSAS PARA EL ALMA
Viernes 13, Febrero 2026
Lucy Cosme | ¡Solo Marcha!
Hay momentos en esta vida donde la tristeza quiere arroparnos como viento del desierto para dejarnos inútiles, procura robarnos la actitud y la esperanza de un golpe. Y ciertamente estamos de pie y caminando porque conocemos el destino, pero nos cuesta dar un paso, no porque tengamos miedo, sino demasiado dolor. Duele enfrentarse, imaginar las consecuencias, duele descubrir a quienes no esperas que sean parte, a quienes amas, también duele cada falsedad.
Hay trampas que deben encontrarnos espiritualmente como a Rambo, porque no solo una pisada, sino un pensamiento en falso lo cambiaria todo, incluso nuestra reputación. El “dominio propio” es ese fruto del Espíritu Santo tan indispensable como extraordinario, nos revela cuando frenar, donde detenernos, como reconocer las señales sobrevivir las curvas cerradas, y “llevar todo pensamiento cautivo a la obediencia a Cristo”, porque los soldados no corren, marchan!
Amar no es algo que aparece de golpe. No es un instante cinematográfico ni una frase que ordena todo lo que pasa adentro. Amar es algo que empieza antes de que uno lo entienda, casi en silencio. Primero es una presencia que se mete en los pensamientos, una voz que resuena más que otras, una necesidad de compartir cosas que antes eran solo propias. Al principio uno no sabe si es amor. Lo confunde con ganas, con ansiedad, con ilusión. Pero hay un momento en que deja de ser intensidad y empieza a volverse profundidad.
Porque sentir es fácil. Amar es otra cosa.
Sentir es lo que pasa cuando todo está bien. Amar es lo que queda cuando algo se rompe. Ahí es donde se revela. Cuando discutís y, aun enojado, no querés herir. Cuando podrías irte, pero algo más fuerte que el orgullo te hace quedarte. Cuando el vínculo pesa más que la razón momentánea. El amor no se mide en la euforia, sino en la capacidad de cuidar incluso en la incomodidad, incluso cuando nadie aplaude, incluso cuando no hay garantías de que el otro haga lo mismo.
Amar te cambia sin hacer ruido. Te vuelve más vulnerable y, al mismo tiempo, más fuerte. Empiezan a importarte cosas que antes te eran ajenas. El dolor del otro deja de ser externo y su alegría te alegra de verdad. Sin darte cuenta empezás a pensar en dos, a decidir en dos, a proyectar en dos. No perdés tu identidad, pero deja de ser individualista: se expande.
Dar amor deja de ser algo épico y pasa a ser cotidiano. Escuchar aunque estés cansado. Acompañar aunque no entiendas. Cuidar aunque nadie lo vea. Amar es dar tiempo, atención, energía emocional. No desde el sacrificio, sino desde la elección de priorizar el vínculo cuando sería más fácil priorizarte.
También aprendés a reconocer cuándo te aman. No por lo que dicen, sino por cómo se quedan. Por quién te elige cuando no sos fácil. Por quién te sostiene cuando no estás en tu mejor versión. El amor se siente seguro, no ansioso. Habita en la constancia.
Con los años entendés que no hay un solo amor. Está el amor de chico, inocente, donde todo parece eterno. Está el amor pasional, fuego que ilumina y quema. Está el amor compañero, que nace de la amistad profunda. Y está el amor maduro, el que ya vio defectos y silencios… y aun así elige.
El amor después de los golpes cambia. Se vuelve más consciente, más selectivo, más lento. No se entrega tan rápido, pero cuando lo hace es más real. Ya no nace de la ilusión, sino de la verdad de quien sos.
También aprendés a distinguir cuando ya no es amor. Hay vínculos que siguen por costumbre. Se nota cuando ya no hay curiosidad, cuando ya no hay deseo de cuidar, cuando perder al otro no duele sino que solo altera la rutina. La costumbre sostiene la estructura; el amor le daba vida.
Y en ese recorrido entendés otra diferencia: pasión y amor no son lo mismo. La pasión es intensidad y urgencia. El amor es presencia y profundidad. Cuando conviven, el vínculo es pleno. Cuando solo queda pasión, se agota. Cuando solo queda amor sin deseo, se transforma.
Con el tiempo entendés que amar no es necesitar. Es elegir. Elegir a alguien cuando ya lo conocés de verdad. Amar es cuidar sin invadir, dar sin perderte, estar sin obligación. Es permitir que alguien tenga un lugar estable dentro de tu mundo emocional, no por dependencia, sino por decisión.
Y también aparece una pregunta inevitable: cómo saber si es para siempre, si es verdadero. No se sabe por lo que promete, sino por lo que sostiene. Por la paz que genera, no por la intensidad que desborda. Por la libertad que deja, no por el miedo a perder. Lo que es verdadero no necesita forzarse ni demostrarse todo el tiempo: se vuelve hogar, incluso en el silencio.
Y ahí aparece una certeza profunda: que todavía hay amor por vivir, por descubrir, por construir… que lo más verdadero no siempre fue lo primero, sino muchas veces lo que llega cuando uno ya aprendió a amar mejor.
Con más de 25 años de experiencia como litigante y servidor público. Mi compromiso es claro: trabajar con integridad, responsabilidad y vocación para que los derechos de todas las personas sean protegidos.
Este 1 de junio, te invito a votar por mí, Martín
Mesinos Gutiérrez
📷 La ética y la responsabilidad no son solo palabras, son principios que deben regir el actuar de quienes impartimos justicia. Con transparencia y compromiso, construyamos un mejor futuro para nuestro estado.
📷 #JusticiaConÉtica#MagistradoConValores#CompromisoConLaLey
No hay democracia sin justicia. Mi convicción es clara: debemos consolidar un sistema donde la ley se cumpla sin excepciones y donde los derechos de todos sean respetados.
#JusticiaDigna#TransparenciaJudicial#CompromisoConLaGente
Visitar el presente cargado de recuerdos, añoranzas y nostalgia es como reiniciar el ayer en un hoy estrecho y resbaladizo. By: @LucyCosme#DescansaEnDios
Eres más que tu dolor y tus triunfos, ninguno es válido sin ti. Eres más que la suma de lo que has hecho mal o bien, significas más de lo que sabes y vales más de lo que te resta por vivir. - @LucyCosme