No soy de las personas que se van a la primera. Suelo perdonar, comprender y dar oportunidades una y otra vez. Así que si algún día desaparezco de tu vida, no fue por impulso. Fue después de haber agotado todas las razones que tenía para quedarme.
Qué enfermizo es perder a alguien a quien querías tanto. De repente solo sientes un vacío enorme, ganas de llorar, de dormir todo el día, dejas de tener hambre, te sientes agotada, enfadada, triste y, sobre todo, muy sola
“go no contact and block his number”
“focus on yourself”
“time will heal it”
but no one tells you what to do when you wake up at 2am, your chest hurts and your brain won’t stop replaying him
Responsabilidad afectiva es entender que lo que haces, lo que dices y hasta lo que eliges callar deja huella en otras personas. No se trata de no cometer errores, sino de ser consciente de que nuestras acciones también tienen consecuencias en el corazón de alguien más.
Nadie habla de la verdad tan cruel que es tener que alejarte de alguien a quien quieres con toda tu alma, no por falta de amor, sino porque el amor, por sí solo, a veces no basta.
Para mí nunca va a ser normal sacar a una persona de tu vida de la noche a la mañana, como si no hubiera sido nada para ti.
La verdad la sobrepienso, le lloro, me pone triste, me rompe.
Pero de donde ya no soy bienvenida, ya no me acerco...
Qué duro es mirarte al espejo, llena de lágrimas y rota, y decirte que tienes que ser fuerte, que todo irá bien y que, aunque ahora duela, esta ha sido la decisión correcta.