Hoy fui a misa y el padre dijo algo que me encantó:
“Si una persona no te acerca a Dios, es porque no te la mandó Dios”.
Y creo que nunca debemos olvidar eso. No solo aplica para las personas, también para las parejas, amistades, trabajos, decisiones y todo aquello que llega a nuestra vida.
Lo que viene de Dios te suma, te da paz y te acerca a quien realmente quieres ser.
Últimamente le pido mucho a Dios que me dé la sabiduría y la inteligencia emocional para entender que no todo tiene que salir como espero. Que me ayude a aceptar lo que no puedo controlar, soltar lo que no depende de mí y confíar en que no todo lo que cambia de rumbo está mal.
no es brujería, no es mal de ojo, no es envidia, no es mala suerte... cambiaste de realidad y en esta realidad --ESO-- ya no cabe ni es coherente, entonces te están mostrando lo que ya no va contigo y se va a ir de una manera u otra
De verdad la gente no es consciente antes de hablar y lanzar esa frase odiosa de. “Te estás ahogando en un vaso de agua”, tú no sabeeeees nada, no es tu situación, no lo estás viviendo, tienes el privilegio de solo ser el observador, mejor callate.