Uh oh, ahora que tiene el permiso de Gwayne para hablarle de aquello, que se prepare. Parece que su rostro se ilumina de nuevo mientras asiente.
"Así es. Es bastante fascinante. La influencia de Cambio en estos seres les permite adaptarse a aquellas temperaturas, (+)
a pesar de que también consigan convivir en otro climas. Similar a aquellas plantas que perecen en el invierno, pero que, a pesar de esto, vuelven a florecer en primavera. La flora y fauna de Draelon me interesa bastante."
Entonces abre el libro y le muestra al chico una (+)
"No lo hizo, solo me tomó por sorpresa. No suelo estar acostumbrado a esos gestos."
Comenta y trata de alzar una mano hacia el hombro ajeno, pero a medio camino se percata de que probablemente no alcanzaría con la altura del contrario, así que se limita a posar su diestra (+)
Buf, y eso que no ha visto nada. Lucivern es, hasta la fecha, quitando a su padre, la única persona que le ha visto tan "desatado" después del fallecimiento de progenitor. Si de algo puede fardar, es de poder controlarse la gran parte del tiempo.
Contra puño cerrado carraspea,
sobre el bíceps del hombre, con un tacto suave, apenas rozándolo. Trata de mostrar que no está molesto. La mano se retira poco después.
"Oh, ¿es eso cierto? Debió de ser bastante cercano al señor, más de lo que pensé." (+)
Aprieta un poco el libro que lleva bajo el brazo.
"He tenido mejores noches, sin duda. Pero, en consecuencia, he dedicado todo el día a leer sobre unos insectos bastante interesantes residentes de Draelon..."
Se corta a sí mismo, dándose cuenta de que probablemente nada (+)
Si bien el comportamiento ajeno comienza a resultarle un poco demasiado, atribuye aquello a la pérdida de su señor. Asume que, quizá, a Mikaere le haya afectado más de lo que pensaba.
"Basta de disculpas, Ciaran." Menciona con un tono suave, moviendo la mano (+)
con gentileza de un lado a otro.
"...Me dicta que usted es un hombre respetable, a su vez."
Ladea la cabeza hacia el hombre, tratando de continuar la frase que este había dejado en el aire.
Claro que solo cuenta con los relatos de su padre, pero sus palabras van a misa. (+)
Se le nota un poco angustiado.
Sin saber muy bien qué reacción ofrecer, agacha la cabeza varias veces en pequeñas reverencias, como si tratara de devolver el gesto y agradecerlo a su manera.
"Es bueno por fin conocerle, de todos modos."
Se sorprende tanto ante aquel gesto que mira a su alrededor, algo avergonzado por semejante muestra de devoción. Agradece que no parezca haber nadie cerca para presenciarlo.
"Por favor, levántese. Es nuestro primer encuentro, es lógico que no me reconociera..." (+)
Y lamento si... su partida le afectó."
Hasta ahora no se había planteado que, evidentemente, el personal de Ussadhyr también lamentaría la pérdida de su señor. Su egoísmo resulta palpable.
Ante el nombre, se lleva una mano a los labios con gentileza, sorprendido. Le reconoce. Alguna vez lo había escuchado mencionado por su padre durante sus visitas a Ussadhyr.
"Oh, Mikaere, por supuesto. Usted era guardia de mi padre. Agradezco su trabajo. (+)
A aquel hombre lo había visto la noche anterior, pero no tuvo la oportunidad de hablarle. Con pasos pesados, se acerca para saludarle.
"Saludos. No nos hemos presentado formalmente, ¿cierto? Lo detesto, pero así fue dictado. Lucivern Lighthaven." (+)