Lo que más me costó aceptar no fue lo que hiciste. Fue entender que, mientras yo siempre pensaba dos veces antes de hacer algo que pudiera lastimarte, tú nunca parecíste hacer ese mismo ejercicio conmigo.
Pudimos verlo atravesar la adolescencia, cometer errores y entender que ser Spiderman implica recorrer un camino difícil, donde tiene que renunciar a su propia felicidad. Aun así, eligió cargar con esa responsabilidad sin dejar de ser Peter Parker.
Irte no siempre es la parte más difícil. A veces lo más difícil viene después, cuando tienes que aprender a llenar todos esos espacios que antes compartías con alguien. Nadie te prepara para el silencio que deja una rutina construida entre dos personas.
Lo más triste de perder una amistad que querías mucho es cuando simplemente se dejaron de hablar, no hubo una explicación ni una despedida de nada. Creo que eso fue lo que rompió mi corazón, ver que no eras tan importante como pensabas.