"Comunista y guerrillero terminó siendo el maestro que defendía la educación pública.
Comunista fue el sindicalista que reclamaba derechos laborales.
Comunista la lideresa social que exigía tierra. Comunista el joven que marchaba.
Comunista el periodista incómodo.
Comunista cualquiera que se negara a aceptar la obediencia como destino.
Así comienza a empobrecerse una democracia: cuando toda diferencia termina convertida en sospecha y toda crítica es presentada como una forma de traición"
Carlos Munévar
@huella_delsur
Eso que están haciendo el presidente y sus funcionarios violando la regla de no participar en política electoral y luego diciendo que están solo “analizando”, y lo que está haciendo Cepeda realizando eventos masivos de campaña y disfrazándolos de otra cosa, son los mejores ejemplos de la forma en la que nos relacionamos los colombianos con las normas. Las deformamos y las retorcemos hasta que se acomodan a nuestros intereses y luego nos presentamos como unos vivos, nos burlamos de los que cumplen porque los consideramos idiotas, quedados. Nunca hemos estado mejor representados por esta nueva clase política.
Atención 🇨🇴
Abelardo de La Espriella no soporta que se le cuestione nada y en un gesto misógino llama ignorante a la periodista María Lucia Fernández por una pregunta valida sobre algo que dijo en el pasado
Mujeres y votantes saquen sus conclusiones
No respeta al periodismo
Deplorable 👇
Amigooooos celebren con nosotras este nuevo logro para la paz 🇨🇴 HOY LLEGAMOS A LAS TIENDAS JUAN VALDEZ de todo el país.
Nos han dicho que estos procesos pequeños son difíciles de sostener o poco “escalables”, pero miren acá estamos trabajando desde el sur del país ❤️ creciendo!
Con Quintero, a metros
Por: @mariod2118
Me van a tener que perdonar (otra vez), pero voy a copiarme a mí mismo (diré que es un gesto borgiano, para darme ínfulas).
Escribí, en una columna hace ya más de 20 semanas (titulada Quintero no), lo siguiente: «Hay un asunto en el que puede estar de acuerdo una inmensa mayoría de medellinenses: con @QuinteroCalle, a metros. En Colombia debería ser igual».
Y sin embargo, como el dinosaurio de Monterroso, Quintero sigue ahí, flotando sobre un proyecto al que no pertenece, reapareciendo una y otra vez, asomando el rostro por la siguiente ventana que encuentra abierta cada vez que se le cierra la anterior.
Dejé dicho en aquella columna sobre el exalcalde: «Lo suyo es la pose y la diversidad de principios, porque, parafraseando a Cabal (a Facundo, no a María Fernanda), Quintero no es de aquí ni es de allá. Su habilidad ha sido ir probando dónde y cómo abrirse un hueco en el entramado de la política para beneficio propio».
Y lo encontró, de nuevo. Esta vez fue en los oídos necesitados de alabanzas y en la personalidad demandante de lealtades incondicionales de Gustavo Petro en donde halló el espacio para mantenerse vigente.
Sería imperdonable que el presidente de Colombia desconociera su prontuario, sus investigaciones, su polémico paso por la administración de Medellín, sus acusaciones por corrupción. ¡Tiene que saberlo! Por eso, porque todo lo anterior es de conocimiento público, es que se hace aún más inentendible e indignante su decisión de nombrar a Daniel Quintero superintendente de Salud.
Firmé, en esa misma columna que estoy replicando en pequeños fragmentos, esto: «Quintero es un tipo ambicioso. Y su administración fue eso: una persecución para alcanzar sus intereses muy particulares para beneficio propio y de los que considera suyos».
Y digo ahora que en su nuevo rol, esos tres meses largos antes de que termine la presidencia de Petro, serán tiempo suficiente para que el cuestionado e investigado personaje pueda replicar el entramado de favores políticos y personales que acompañó su paso por la alcaldía.
Perdónenme una última autocita: «Quintero ha sabido vestirse con el traje que mejor le convenga, porque lo suyo es un proyecto personal, no político». Y entonces resulta absurdo que aparezca ahora como el responsable de velar por los recursos de un sistema de salud que el presidente Petro encontró enfermo y que, tras los remedios que le aplicó, entregará moribundo.
Puede ser que la insistencia de @petrogustavo en dejarse acompañar de este infausto personaje sea una jugarreta de mal gusto para disfrutar con el enojo de sus contradictores, un chiste interno que solo a él le parecerá gracioso, porque también es una traición para todos los que hemos acompañado de una u otra manera el movimiento y las dinámicas políticas que lo llevaron a la presidencia.
También es cierto que la corrupción es el gran lunar del mandato de Petro. Y la llegada de Quintero no hace más que repintar y oscurecer aún más esa mancha en una administración que no supo blindarse de ese mal enquistado en Colombia y que protegió a algunos que debió haber sacado de sus puestos.
La última pregunta que le hicieron a Petro en la reciente entrevista de Los desayunos, de RTVE y la Agencia EFE, el pasado viernes 17 de abril, fue: ¿De qué se arrepiente en su presidencia? «¡De nombrar un poco de gente que no servía!», respondió, y desató las risas y los aplausos de la audiencia. Esa claridad parece no tenerla en cuenta al darle a Daniel Quintero tamaño premio, inmerecido e inconveniente por demás.
Hay quienes sostienen que Gustavo Petro no quiere que Iván Cepeda sea presidente, así él podría mirar a la historia como el primer y único presidente de izquierda en Colombia. El absurdo nombramiento del exalcalde bien podría darles la razón, pues alimenta con argumentos a sus contradictores más acérrimos e insulta a quienes somos críticos con su gobierno aunque creamos en el fin último del progresismo y la izquierda.
Hay otros que sostienen lo contrario: que desde el gobierno le están haciendo campaña a Cepeda. Defender las ideas de la izquierda por medio del voto es una decisión que se hará a pesar de Petro e incluso, si sigue por este camino, en contra de él.
No es sólo @QuinteroCalle, hipócritas.
Es el Clan Torres, Nicolás Petro, Ricardo Roa, Andrés Calle e Iván Name. Es Calarcá, Papá Pitufo y Carlos Ramón González.
Son los viajes de Verónica y las perdidas del presidente @petrogustavo cuando nadie sabe qué está haciendo o dónde anda.
Son @AABenedetti y Roy, Laura Sarabia y el polígrafo.
Son estos y muchos otros. Así que no se rasguen las vestiduras falsamente y posen de indignados por el nombramiento de un corrupto, porque ustedes han convivido y avalado eso desde el primer día de gobierno.
Hipócritas.
@ISAZULETA Mucho cuidado con lo que se le dice o como se trata a esta señora, no se les olvide que es muy buena amiga de los más temibles delincuentes.
No le encuentro una explicación no electoral a la liberación de cabecillas en Antioquia.
Tampoco al silencio de los que otrora hubieran puesto el grito en el cielo si otro presidente hubiera hecho lo mismo.
No hay ideología, no hay amor por el país, no hay construcción de nación, solo queda la ambición de poder.
El camino de Paloma es el camino de Uribe. El camino de Cepeda, el de Petro. Nosotros vamos Adelante. Hoy en entrevista con @lasillavacia
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