🚨 BÉLGICA TERMINA DE HUMILLAR Y SEPULTA A LOS TRAMPOSOS DE ESTADOS UNIDOS 4-1
De nada sirvió la ayuda de Trump, Infantino y el arbrito.
Me encantan los finales felices...
El mundial es una payasada:
1: Nos metieron 4 tiempos de 25 minutos, directamente se llevaron puesto el deporte.
2: Una selección no pudo alojarse en el país anfitrión.
3: No dejaron entrar al mejor árbitro de Africa designado por FIFA
4: Le perdonaron una tarjeta roja a un futbolista por un llamado del emperador
5: Se juega en 3 países a la vez
6: No dejaron participar a Rusia por la guerra mientras el país anfitrión invadió 3 países el último año.
7: Todo es timba, están apostando hasta en los conventos.
8: Tocó Maná
ADMINISTRAR EL DESCONTENTO
El Gobierno de José Antonio Kast descubrió en sólo 115 días una verdad elemental de la política: ganar una elección no convierte a nadie en estadista. A veces sólo convierte un eslogan en Presidente.
La derecha celebró el triunfo como si hubiese llegado Winston Churchill en un tanque a rescatar Occidente de las garras del marxismo leninismo vegano interseccional. El problema es que, una vez apagados los cánticos, apareció la realidad. Y la realidad tiene la desagradable costumbre de no leer Twitter ni escuchar podcasts libertarios.
Kast prometió orden, crecimiento, autoridad y eficiencia. Cuatro meses después, el país parece una pyme administrada por YouTubers que confundieron gobernar con comentar indignados frente a una cámara.
Las cifras son brutales.
La aprobación presidencial cayó al 35% y la desaprobación supera el 54%. El problema no es sólo la caída. Es la velocidad del derrumbe. Ni siquiera Sebastián Piñera, experto mundial en autodestruir capital político, logró deteriorarse con semejante eficiencia en tan poco tiempo.
El Gobierno prometió crecimiento y entregó IMACEC negativos, desempleo al alza, caída del consumo y una ciudadanía cada vez más angustiada por la economía. Resulta conmovedor escuchar al Presidente descubrir ahora que Chile tiene “una enfermedad económica”. Lo fascinante es que llegaron prometiendo la cura definitiva y terminaron enfermando a un paciente que estaba sano.
Mientras tanto, el ministro de Hacienda insiste con la soberbia del converso iluminado. Jorge Quiroz parece convencido de que la economía funciona igual que una planilla Excel presentada en un seminario empresarial. El problema es que los países no son powerpoints y la gente no come gráficos de barras.
Pero el deterioro no se explica sólo por la economía. Existe un problema más grave: la sensación de amateurismo permanente. El Gobierno transmite la imagen de un grupo que pasó años diciendo “cómo hacerlo” y descubrió demasiado tarde que administrar un Estado exige algo más complejo que slogans, moralina y TikToks de seguridad ciudadana.
Ahí está Trinidad Steinert, la exministra de Seguridad que logró la hazaña de durar apenas 69 días antes de terminar cuestionada por exceder sus atribuciones. O el desfile de seremis renunciados, cuestionados o expulsados por corrupción, improvisación o positivos en test de drogas. Porque el Gobierno que venía a restaurar los valores terminó funcionando como casting rechazado de reality político.
Y qué decir de las vocerías.
El Ejecutivo parece haber descubierto una innovadora estrategia comunicacional: esconder ministros para evitar que hablen. Cada aparición pública se convierte en una ruleta rusa intelectual donde nadie sabe qué frase absurda saldrá disparada.
Kast insiste en culpar al gobierno anterior con la perseverancia de un alumno mediocre que en julio todavía explica sus malas notas por culpa del profesor del semestre pasado. La excusa ya no sólo está agotada; empieza a ser humillante. Porque gobernar no consiste en administrar resentimientos.
Y allí radica el problema. El país ya sospecha algo incómodo: que detrás de la retórica de firmeza no había capacidad técnica, ni plan, ni experiencia ni liderazgo real. Había marketing político, furia identitaria y una extraordinaria habilidad para explotar el miedo.
Pero el miedo tiene fecha de vencimiento. Sobre todo cuando el supermercado sigue subiendo, el empleo desaparece y la épica anticomunista no paga cuentas.
La ciudadanía puede tolerar promesas incumplidas, frases vacías y cinismo. Lo que no tolera es que la traten de idiota. Y si este gobierno ha pecado diariamente en estos 115 días, es precisamente de eso.
Por ello el 35% actual no parece piso: parece escala. Porque cuando incluso parte de quienes compraron el relato empiezan a bajarse del tren, lo que queda ya no es adhesión política. Es militancia religiosa.
Y ningún gobierno sobrevive demasiado tiempo gobernando sólo para fanáticos.
@MisColumnas
Hoy acompañando a la mujer que amo y a mis hijas, porque su felicidad es la mía, a protestar contra Natalia Duco y los fascistas que odian a Chile y a los chilenos.
José Kast y su gobierno de incompetentes no nos quieren felices, nos quieren tristes y amargados.
#BTSALNACIONAL
Senador electo por el Maule, del Partido Republicano, Cristián Vial no tiene necesidades económicas y va a votar a favor de la megareforma de Kast para que los chilenos le sigamos pagando su sueldo millonario mientras asumimos las alzas y recortes.
Viva Chile país generoso 🤦🏽♀️
¿El senador más caro?: Cristián Vial ha recibido más de $84 millones de pensión por ser exgeneral del Ejército
https://t.co/Rf6e53KYUv
El facho culiao delincuente, ex seremi, que andaba disfrazado de carabinero debe ser el pololo de la @capitanarod.
A esa tambien le gusta andar disfrazá de paca.
@JAVIERMORONI1 A los deudores del CAE, les incautaron sus sueldos desde sus cuentas, a los deudores de la familia de Pinochett a quienes la justicia dictaminó que deben devolver 17 millones de dólares no le hacen ni morisquetas. Y no les pasa nada.
Una ladrona que paga millonario sueldo a su amante con plata de nuestros bolsillos, y que por eso será acusada de fraude al fisco, presumiendo de autoridad moral. Sólo en Chile, oasis del robo de fondos fiscales.
Cuando Boric tuvo buenas cifras económicas, dijeron:
"La economía reacciona positivamente ante la evidencia de que gobernará Kast desde marzo"
Cuando Kast tiene malas cifras económicas:
"Culpa de Boric"
Los weones siempre ganan