Ayer todos estuvieron hablando del artículo publicado por El Economist sobre la situación política de Venezuela, lo acabo de leer y, sí, es interesante, le dejo lo más importante del mismo, la razón principal por la cual Trump aún no permite una transición, lean: 👇
"un gobierno electo debería tomar el control total de los ingresos petróleros desde su primer día en el cargo".
Luego dice en otro párrafo lo siguiente: 👇
"El capricho del señor Trump: Ha hablado de convertir a Venezuela en el estado 51 y, a veces, sugiere que su riqueza petrolera pertenece a Estados Unidos. Por ahora le está permitiendo al Sr. Rubio perseguir objetivos más nobles. Si cambia de opinión lo único que podría salvar la democracia Venezolana es la capacidad de la señora Machado para convocar grandes multitudes a las calles".
El artículo lo deja claro: "por ahora le está permitiendo al Sr. Rubio perseguir objetivos más nobles".
Es decir, según El Economist, Trump deja que Rubio haga cosas, pero que no terminen en una transición (por ahora), esto porque después que pasen las elecciones de medio término, Trump evaluará si lleva seriamente hacia adelante el tema de convertir a Venezuela en el estado 51, o por el contrario le permite a Rubio que termine de ejecutar una transición en el 2027 o 2028, pero si esto no es así, y Trump decide seguir quemando tiempo solo para seguir teniendo el control sobre el dinero y petróleo de Venezuela, el último recurso que quedaría para que los Venezolanos transiten hacia una democracia real, sería lanzarse a las calles liderados por MCM.
Más claro no canta un 🐓. Esta es la realidad política de Venezuela, y comparto completamente lo que dice El Economist.
Le dejo el extracto en ambos idiomas.
¿Vieron al Messi de hoy?
Ese es el Messi que toda Europa vio a partir de 2016: caminando, intrascendente, con la mirada al suelo y más pendiente de reclamar que de marcar diferencias. Ese también era el Messi de Argentina hasta 2016, duramente cuestionado por su propia afición.
Después empezaron a organizar Copas América cada dos años y, finalmente, en 2021, entre polémicas arbitrales, consiguió su primera Copa América.
A partir de ahí llegaron los beneficios arbitrales que revitalizaron su carrera. Pero el costo para su imagen pública terminó siendo enorme: hoy es, para muchísima gente, el futbolista con mayor rechazo del mundo.
Y ni siquiera hoy, cuando el árbitro anuló un gol a España, les alcanzó para ser campeones. Eso pasa cuando enfrentas a selecciones de primer nivel.
Al final no solo perdió la Copa del Mundo; también perdió su credibilidad.
La vida es bella y justa.
Gane o pierda el Mundial,Messi es el gran perdedor del torneo. Gracias a este Mundial el mundo abrió los ojos y su leyenda ha caído en el cajón de los tramposos como Armstrong, Marion Jones o J Mühlegg.
Es un antes y un después. Podrá ganar la Copa, pero el respeto ya lo perdió.
🇦🇷👉🏻Jamás he dudado del talento de Messi. Incluso antes de ganar una Copa del Mundo, yo ya lo consideraba muy por encima de Maradona. Hubo un tiempo en el que pensé que, además de ser un fuera de serie, tenía una fortuna extraordinaria.
Llegué a creer que lo de Stamford Bridge, los constantes cambios en los criterios del Balón de Oro que terminaban beneficiándolo, que el Barcelona pasara dos años sin que le marcaran un penal en contra, la remontada ante el PSG o que se organizaran cinco Copas América en apenas diez años, eran simplemente parte de ese “duendecillo” de la suerte. Y sonaba lógico: la fortuna suele sonreírle a los exitosos.
Pero cuando estalló el caso Negreira, todo empezó a cobrar sentido. Nunca fue suerte, sino un sistema que, desde la época de UNICEF como patrocinador del Barça, fue construyéndose para encumbrarlo a él, a su club y, posteriormente, a su selección.
Tras el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024, para mí ya no quedaban dudas: era el elegido del sistema. Adidas, la Conmebol e Infantino le revivieron la carrera a nivel de selecciones, después de que amenazara con retirarse.
Probablemente ganará un segundo Mundial, será elegido como el mejor jugador del torneo y le regalarán otro Balón de Oro, aunque juegue en la MLS. Pero el daño a su legado, ya es irreversible. Hoy, la mayoría de aficionados al futbol (y no aficionados) lo rechazan.
A diferencia de otras épocas, las futuras generaciones tendrán al alcance una enorme cantidad de videos, documentos y testimonios para confirmar, que la narrativa de que Messi es el “GOAT” fue una de las grandes mentiras en la historia del futbol.
Me parece espectacular el hecho de que Cristiano Ronaldo a lo largo de todos estos años fue considerado el villano de la historia para que al final de su carrera acabase convirtiéndose en el verdadero héroe del fútbol y Messi en el villano.