En la ciencia política se ha estudiado mucho el problema de la captura del Estado por parte de las élites. Hay abundante literatura al respecto.
Por ejemplo, en el caso de EE.UU, un famoso estudio (y muy debatido) de Gilens & Page, encontró que las preferencias del 10% más rico estaban muy bien representadas en las decisiones del Congreso, mientras que las de la gente común y corriente no. En términos sencillos, al Congreso de ese país le importa cinco centavos lo que quiere el 90% de la población. Se trata de un caso clásico de "elite capture".
¿Y en el caso colombiano?
Vamos al famoso artículo de Jenny Pearce y Juan David Velasco. Nos dicen que "a pesar de ser un país con 53 millones de habitantes, la mayor parte de la riqueza, el poder político y el estatus social se concentra en apenas 932 individuos y 119 familias. Las élites, son en su mayoría, hombres blancos, formados como abogados o economistas en cuatro universidades privadas de Bogotá".
Los autores estiman que estas élites han creado un orden social "que se sostiene en un “consenso de élites” que privilegia la estabilidad macroeconómica, la disciplina fiscal, el control de la inflación y la moderación del alza al salario mínimo. A ello se suman acuerdos en los que se favorecen selectivamente algunas exportaciones de productos agrícolas y se habilita a ciertos gremios del sector cafetero, ganadero y azucarero para que administren fondos parafiscales (figura que, dicho sea de paso, es poco común en otros países). Asimismo, hay un profundo consenso en concebir la política social como la reducción momentánea de la pobreza en lugar de atacar las raíces de la desigualdad".
Obviamente, el Estado servirá mucho más los intereses de esas élites organizadas que las de una familia cualquiera en Chocó o Boyacá. No hace falta ser un genio para verlo. Y si a las élites les conviene que a los mineros de Chocó o Boyacá los tengan en condiciones infrahumanas, pues esa será la realidad.
Parte de esas élites sí ha sido extremadamente brutal: apoyó el paramilitarismo, se alió con el narcotráfico (aunque lo niegue), ha patrocinado la persecución de sindicalistas y el asesinato de periodistas incómodos, ha convertido al país en una feria clientelar, en fin. Esa es la historia del país. ¿La vamos a negar ahora?
¿O quienes cree Espinosa que han hecho todas cosas?
Ahora, vaya y pregúnteles usted, y hasta le niegan que son una élite. Estos tipos se van a considerar a sí mismos como gente trabajadora de clase media. Gente que salió adelante por cuenta propia. No exagero. Así se conciben. Por eso lloran cuando les quieren subir los impuestos y tratan de convencernos de que en Colombia no hay ricos de verdad. Que un aumento mínimo en los impuestos los quebrarían de un momento a otro.
En fin. Hay mucha tela que cortar, pero imagínense que si EE.UU, un país que logra hacer muchas cosas mejor que nosotros, está gobernado no solo por una oligarquía, sino por una oligarquía que come niños, imagínense cuál es la situación histórica acá.
Que sí, que sí, que la Constitución del 91 fue un gran avance. Pero eso no quiere decir que las élites de repente soltaran las instituciones (que controlan mediante el clientelismo, puertas giratorias, prestigio, rosca, etc.) y estas se volviesen auténticamente democráticas de un momento a otro.
No todas las instituciones son oligárquicas, o igualmente oligárquicas, ni la calidad de la democracia es la misma a lo largo del país. La gente común ha dado una gran batalla en el país, y afortunadamente ha conseguido triunfos importantes.
Pero no vamos a negar que hay unas élites que tienen intereses contrarios a los del país. Obvio. El que quiera saber más de eso que lea a Maquiavelo o a Adam Smith. Entre los dos se lo explican.
"My name is Greta Thunberg and I am from Sweden. If you see this video, we have been intercepted and kidnapped in international waters by the Israeli occupational forces, or forces that support Israel."
Lina María Puentes Vega dedicó su vida a buscar desaparecidos en el Huila, a sanar el dolor de otros mientras cargaba el suyo. El pasado fin de semana, fue asesinada, dejando a tres hijos y un país que parece no reaccionar.
⚖️❌Lo que le pasó a “Epa Colombia” demuestra claramente como la justicia solo opera para algunos.
Fue condenada por terrorismo y obligada a pagar cinco años en el buen pastor.
Mientras tanto, @escobarandres90
quien puso en riesgo VIDAS, hoy es concejal de Cali.
Mientras tanto, @CuencaGuainia ayer estaba en el Congreso, pese a ser condenado por compra de votos en primera instancia.
¿La justicia para los de ruana?
Hace 80 años, el 27 de enero de 1945,el ejército soviético liberaba el campo de concentración de Auschwitz.
#HolocaustMemorialDay#WeRemember
27 de enero día de recordación de las víctimas del Holocausto.
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Llevamos un año siendo anestesiados con la imágenes del genocidio de un pueblo. Los mayores niveles de violencia desde la Segunda Guerra Mundial están siendo transmitidos en tiempo real. No dejemos de hablar de lo que está pasando en Palestina hasta que deje de pasar
22 cineastas palestinos cuentan la historia que nadie debería contar. La del exterminio y genocidio de su propio pueblo; con las uñas sacaron adelante esta película. Increíble. El arte siempre se abre paso, aún en el peor lo mundos.
No dejemos de hablar de Palestina🇵🇸
#STOPGenocide