Interestellar habla de una teoría que dice que las señales que ves, eres tú mismo desde otra realidad mostrándote el camino que debes seguir.
Qué mágico.
Me destruye pensar que este llanto desconsolado fue el desahogo por haber sentido durante más de 80 minutos que era su último partido en un Mundial, en octavos contra Egipto. Por suerte el fútbol esta vez no fue tan desgraciado con él