Mientras nos entretenemos con los insultos de Milei y con temas electoralistas, o incluso con temas de la economía, no vemos la película que ya está rodando y seguimos fomentando la extracción y pérdida de recursos que en el futuro podrían mantenernos con vida (1)
@MazzucatoM La IA tiende a desplazar el trabajo humano por completo y la economía sigue configurada en función de inversión, ahorro y consumo como si no hubiera cambiado nada.
Estamos hipotecando el futuro sin darnos cuenta.
Poner el bien común como eje central resulta imprescindible.
@GuillermoLipera Es gratificante ver a alguien que muestra entusiasmo por renovar el CDM. En mi humildísima opinión, necesitamos más participación popular: en la elección de fiscales, con más juicio por jurados, incluso ejerciendo algún contralor público sobre el Consejo, etc.
@cositopolitico@PatoBullrich Si Milei no come vidrio como dice, sabe que Bullrich es una bomba de tiempo, no creo que arreglen demasiado, más bien esperan a poder sacársela de encima.
O todo lo contrario.
@RPN_Oficial Principios para Residentes Argentinos
1- No escuchar cuando los genios que dan cátedra (sobre todo los que viven arafue) te dicen "si hacen tal cosa, va a pasar esto y aquello"
2- Escuchá tu memoria, ya sabés como es el tema
Hay liderazgos que se miden por el cargo que ocupan y otros que se reconocen por la forma en que miran al otro. La diferencia importa, sobre todo cuando uno no profesa ninguna religión y, aun así, encuentra en una figura como el papa Francisco algo que se parece a una brújula.
Esteban Bullrich (a quien le tengo una gran admiración) acaba de publicar su libro "Liderazgo espiritual" en donde sostiene una distinción que no es menor: el liderazgo espiritual no nace del poder, del reconocimiento ni de una doctrina compartida. “El liderazgo no empieza cuando el mundo nos ve, sino cuando el alma dice sí”, escribió. Y lo expresa en virtudes concretas: humildad, coraje, servicio, amor, verdad, justicia, esperanza y perdón. Entre las figuras que recorre están Belgrano, Gandhi, Mandela, Martin Luther King, la Madre Teresa y el propio Francisco. No los agrupa por fe, sino por una fuerza interior que no se agota en el cargo.
El liderazgo religioso reúne, por definición, a quienes ya comparten una misma visión del mundo: sostiene una comunidad de fe, administra un adentro, preserva una identidad. Tiene su lugar. El liderazgo espiritual, en cambio, no parte de la coincidencia. Parte de la dignidad compartida. No necesita que el otro crea lo mismo para reconocerle valor. No se afirma contra un enemigo. Se mide por la capacidad de acercarse, de escuchar sin apuro y de tratar la fragilidad ajena como si fuera propia.
Desde ese lugar se entiende por qué alguien que no profesa ninguna religión puede haber señalado durante años a Francisco como un líder espiritual de su vida. No se trataba de adherir a una doctrina ni de aceptar un magisterio. Se trata de algo más elemental y, a la vez, más raro: un hombre que ocupaba el cargo más visible de una institución milenaria y, sin embargo, insistía en bajar la mirada hacia los márgenes. Que hablaba de misericordia antes que de condena. Que recordaba que las personas están antes que las normas. Que mostraba, con gestos a veces simples y a veces incómodos, que la autoridad verdadera no se impone: se propone.
Quizá por eso la figura de Francisco siguió importando más allá del templo. No como jefe de una religión, sino como prueba de que el liderazgo puede nacer de una decisión interior y expresarse en servicio, en escucha y en la negativa a deshumanizar al que piensa distinto. En tiempos en que tantos liderazgos se vuelven religiosos sin serlo (identitarios, excluyentes, necesitados de enemigos), esa diferencia no es un matiz. Es el núcleo de lo que todavía vale la pena pedirles a quienes conducen.
@LucaGaleazzi_@Desdemona_jna@pilibrown@proargentina@ValentinaEtu_ Que tengan gente que participe ya es un montón, que eso siga y no se diluya con cuestiones que les resulten ajenas y que nos puedan privar de nuevos dirigentes con ganas de cambiar la realidad para bien de todos!
@LucaGaleazzi_@Desdemona_jna@pilibrown@proargentina@ValentinaEtu_ Obvio, respeto siempre!
Menos con bueno, ya sabemos, yo x lo menos.
Me permito otra intervención: parece que ese hecho fue posterior, o durante negociaciones que excluyeron a una parte, según leí acá.
Lo esencial es reconocer la relevancia del debate, lo demás se arregla.
@Desdemona_jna@LucaGaleazzi_@pilibrown@proargentina@ValentinaEtu_ Anoche leí tu blog, muy bueno.
Yo apunto a lo político, a las relaciones de poder en sí mismas, lo demás cada uno sabe lo que hace y sus consecuencias, el efecto en la sociedad puede ser igual sea quien sea que ejerza el poder, eso me interesa en particular, a mí.