San donation #66😆🐕
We made our 66th donation to @forgottenanimal for a more responsible and accountable society where animal rights are protected🙏
Me and San are climbing mountains, running around a lake, and exploring the new land of Akita prefecture✌️ Sorry for being late🙏
A few days ago I clicked on the "Dog Meta" on @dexscreener
I noticed solana:GQz5ThKHNcuAvMKA8rCPSdoFUoApk9Fi8qB9m3Gqpump was not yet listed.
I sent a request for them to add us.
Today they put us in there.
#SAN fam strong!
🔐 JUST LOCKED 20,000,000 $SAN TOKENS FOR 3B MC🔥
Eventually we’ll lock 30M tokens
3B is our goal
When we achieve our goal, San will save the world🌏
https://t.co/aknCE2cQyK
Vine a El Salvador a enseñar Bitcoin. No sabía que Dios me iba a enseñar a mí algo mucho más grande.
Vine a El Salvador con una misión clara.
Enseñar Bitcoin. Hablar de libertad financiera. Explicar por qué la tecnología puede cambiarle la vida a personas que nunca tuvieron acceso al sistema bancario.
Llegué con argumentos sólidos. Con años de conocimiento encima.
Llegué convencido de que yo tenía algo que dar.
Y lo que no sabía… es que Dios tenía otros planes.
Las primeras semanas fui a comunidades pequeñas. Lugares donde muchas personas nunca habían escuchado hablar de Bitcoin. Donde el acceso a internet a veces es limitado. Donde la economía diaria es una lucha constante.
Y yo llegaba ahí con mi laptop, con mis gráficas, con mi discurso sobre soberanía financiera.
Pero algo pasaba que no entendía al principio.
La gente me escuchaba. Aprendían rápido. Hacían preguntas inteligentes.
Pero al final de cada sesión, cuando yo pensaba que había "enseñado" algo importante…
Era yo el que salía diferente.
Hubo un momento que no voy a olvidar.
Una señora, después de una charla, me dijo algo muy sencillo:
"Esto está bien. Pero yo ya tengo al que nunca me va a fallar."
Y señaló hacia arriba.
No lo dijo con arrogancia. No lo dijo para contradecirme. Lo dijo con una paz que yo, honestamente, en ese momento no tenía.
Y eso me golpeó fuerte.
Porque yo estaba ahí hablando de un sistema descentralizado, sin intermediarios, sin que nadie te lo pueda quitar…
Y ella ya vivía eso. Desde hace mucho tiempo. Con Jesús.
Empecé a ver algo que no había visto antes.
Bitcoin habla de soberanía. La Biblia también. Bitcoin habla de no depender de sistemas corruptos. La Biblia también. Bitcoin habla de que nadie debería tener control absoluto sobre lo que es tuyo. La Biblia también, desde hace miles de años.
"No os hagáis tesoros en la tierra… sino haceos tesoros en el cielo." — Mateo 6:19-20
No estoy diciendo que Bitcoin sea algo sagrado. Para nada.
Estoy diciendo que hay principios que Dios puso en el corazón humano desde el principio: libertad, dignidad, justicia, no robarás, no esclavizarás…
Y que cuando una herramienta tecnológica apunta en esa dirección… es porque algo de verdad hay ahí.
Pero lo más grande que aprendí no fue sobre tecnología.
Fue esto:
Puedes saber todo sobre finanzas y estar completamente en quiebra por dentro.
Puedes tener el portafolio perfecto y no tener paz para dormir.
Puedes hablar de libertad financiera todo el día y seguir siendo esclavo del miedo, de la ambición, de la necesidad de control.
Y yo lo era. En parte, lo era.
La gente acá en El Salvador me mostró algo que no se enseña en ningún curso.
Que la verdadera riqueza no empieza en una billetera digital.
Empieza en confiar.
Confiar en Dios. Confiar en el prójimo. Confiar en que hay algo más grande que tus propios planes.
"Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia." — Proverbios 3:5
Yo llegué apoyado en mi propia prudencia. Con mi conocimiento, mis herramientas, mi experiencia.
Y Dios, con mucha paciencia y con la ayuda de personas sencillas en un país pequeño, me fue quitando eso poco a poco.
No para dejarme vacío.
Sino para llenarlo de algo que dura más.
Hoy sigo enseñando Bitcoin.
Pero ya no llego con la actitud de "yo vine a enseñarte."
Llego sabiendo que en cada persona hay algo que aprender. Que Dios habla a través de los que menos esperamos. Que la humildad no es debilidad, es el único camino real hacia el crecimiento.
Y que lo más poderoso que puedo hacer en cualquier comunidad no es explicar cómo funciona una pinche blockchain.
Es mostrar, con hechos, que hay una vida diferente posible.
Una vida donde la fe y la razón no se contradicen.
Donde la tecnología puede servir a las personas, no esclavizarlas.
Donde Jesús sigue siendo, después de todo, la respuesta más sólida que he encontrado.
Si estás pasando por un momento donde sientes que das más de lo que recibes…
Quizás Dios te está preparando para recibir algo que no sabías que necesitabas.
No te resistas.
Que tengan todos una semana llena de propósito, de fe y de esas pequeñas revelaciones que solo vienen cuando dejamos de hablar… y empezamos a escuchar. 🙏
Thanks to all the kind and amazing people we meet while we’re walking, me and San-Chan smile every day 😃
Even on a hot day, or a stormy rainy day, strangers saying hi to us or rooting for us will always give us Genki power ❤️
There will always be people who will help you, or support you if you’re chasing your dreams!! Trust me 💪
If you have a dream, go for it!! Just do it 🐕 🐾 🇯🇵
Happy Sanday Donation #65 🐕🚶
We donated 50,000 $SAN (1.25 SOL)to Animal Welfare Observatory (AWO) 🐄🐓🐖
AWO is helping create a more sustainable world with less animal suffering. 🌍❤️🔥
WE DONATE 50,000 $SAN EVERY WEEK — NO MATTER WHAT🔥
Join the movement.
Enjoy the journey. 🐕🚶
#awo #awooo #cryptoforgood
https://t.co/tyA1D8rHRp