Resulta que cada archivo COBOL guarda quién lo escribió y cuándo. Usé eso para reconstruir en git la historia del sistema contable de la empresa familiar: 150+ commits con sus autores reales.
Ahora tengo un repo donde commiteamos mi abuelo, mi viejo y yo
you used to spend a day messing with your neovim config, feel self conscious, then get back to work
now people are spending weeks on some hyper customized coding agent workflow that definitely is worse than vanilla but they can talk about it like they're ahead of the game
@elliehuxtable I've been using it for a while with a vps-backed Atuin server. Works like a charm. Good cli tools like yours make me very happy 🙂. Thank you.
@chollinger93@Hetzner_Online A funny thing about Contabo VPS I noticed (I also moved to Hetzner for similar reasons as you posted) The server had a cron job that dropped the kernel memory cache every minute (or five, not sure). Hard to host anything memory based (like well.. almost anything hostable)
You know what the biggest problem with pushing all-things-AI is? Wrong direction.
I want AI to do my laundry and dishes so that I can do art and writing, not for AI to do my art and writing so that I can do my laundry and dishes.
In 1985, I asked my brother David (age 15) to be the rotoscope model for my new game, Prince of Persia.
38 years later, I've made him a (present day) cartoon character in my new graphic novel memoir REPLAY.
https://t.co/bsLWplOdYd
Thanks, bro!
@01FirstSecond@stripepress@princeofpersia
We lost a titan of programming languages, programming methodology, software engineering and hardware design. Niklaus Wirth passed away on the first of January. We mourn a pioneer, colleague, mentor and friend.
Se dice que Poincaré fue el último matemático capaz de abarcar todas las matemáticas de su tiempo.
Desde Poincaré, la disciplina simplemente se volvió demasiado compleja como para poder ser dominada en el transcurso de toda una vida de estudio.
Desde Poincaré, los matemáticos son especialistas: adquieren conocimientos generales de toda la materia, pero luego concentran su estudio en una única parcela.
Desde Poincaré, solo una vida no basta.
Pienso que los técnicos que crecimos con el Spectrum, el Amstrad o el Amiga somos la generación de Poincaré. Hemos asistido al nacimiento de las computadoras domésticas, de las redes informáticas y de internet. Del florecimiento del software como ingeniería. De la nube. Y, ahora, de la inteligencia artificial. Somos coetáneos de estos cambios que transforman el mundo.
Pero como con Poincaré, la tecnología ya es demasiado compleja como para caber contenida en solo una vida. Los nuevos técnicos conocerán los primeros rudimentos de la profesión informática no por su ejercicio como un fenómeno histórico.
Somos una generación frontera. La única que ha conocido la vida antes y después de la hiperconectividad y los dispositivos móviles. La que ha visto coexistir las máquinas de escribir y los monitores de fósforo verde. La última que pudo abarcar toda la tecnología de su tiempo.
Somos una generación de inflexión.
A partir de aquí, el mundo cambia.