El día que tengas que dormir a tu mascota, te quedás al lado. Le hablás. Le acariciás la cabecita hasta que se vaya. Por mas que duela. No es por vos, es por ellos.
No ponen una sola tilde, no diferencian entre ay, hay y ahí, y escriben haber en lugar de a ver... Pero cuando se trata de decir niños y niñas se convierten en miembros honorarios de la RAE, Migueles de Cervantes, Marías Molineres, Caros y Cuervos.
Henry Moyano vive en un sexto piso en Soacha, Colombia, con dos gatos: Asia y Andrés. Puso una malla en el balcón para que no se cayeran y la administración del edificio lo multó por alterar la fachada. Henry no pagó: presentó una demanda de y llevó el pleito hasta la Corte Constitucional.
La Corte le dio la razón, y de paso bautizó una idea nueva: “justicia espacial interespecie”. Suena rimbombante, pero significa algo muy simple: las ciudades y los edificios también los habitan animales, y las reglas de convivencia tienen que contar con ellos. Por eso un reglamento de condominio no puede prohibir de tajo una medida razonable, una malla ligera, desmontable, que evita una caída previsible, para proteger la vida de un animal.
El resultado concreto: se cayó la multa, el edificio tiene que aguantar la malla y la Corte le encargó al gobierno escribir reglas de construcción que tomen en cuenta a los animales. Proteger a tus animales dejó de ser un favor que te hace el edificio. Es un derecho que el edificio tiene que respetar.
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La psiquiatra Suzanne Garfinkle-Crowell describe en este artículo un cambio que ha observado en los últimos años con adolescentes y mujeres jóvenes. Ya no llegan a la consulta con miedo a que les digan que algo les pasa. Ahora anuncian sus autodiagnósticos (trastorno por déficit de atención, trastorno obsesivo-compulsivo, ansiedad, depresión…) casi antes de presentarse. Los han sacado de Instagram, de cuestionarios de TikTok y de lo que ven en sus amigas. Hablan con un lenguaje terapéutico antes incluso de empezar la terapia.
La autora sostiene que estas etiquetas no siempre funcionan como diagnósticos clínicos estrictos. En muchos casos son un mecanismo para afrontar el malestar: una forma de encontrar un relato aceptado para el dolor personal, sentirse menos solas, conectar con una comunidad en internet o ganar aceptación social. Algunas se diagnostican depresión porque creen que así el profesional se preocupará más por ellas. Otras se aferran al déficit de atención porque les da pertenencia a un grupo online. Varias usan la etiqueta de ansiedad para no tener que explorar sentimientos más complicados, como la rabia hacia sus seres queridos y la culpa por sentirla. Hay quienes utilizan los diagnósticos como un contenedor de todo lo que sienten “demasiado”, para poder parecer tranquilas y controladas.
Las chicas son el grupo que más impulsa esta tendencia y también el que presenta el peor perfil de salud mental. Garfinkle-Crowell advierte de los riesgos: las etiquetas pueden convertirse en identidad, justificar la evitación, interrumpir el proceso normal de autodescubrimiento adolescente y hacer que el entorno se sienta impotente, como si todo debiera dejarse en manos de profesionales.
Su propuesta es tomar este lenguaje en serio, pero no de forma literal. Se trata de traducir lo que hay debajo. Cuando una chica dice que tiene déficit de atención, probablemente se siente dispersa, abrumada o “un desastre”. Si dice que tiene ansiedad, está nerviosa, insegura o incómoda. Si habla de depresión, se siente desesperanzada, sola o en desesperación. Si describe a alguien como tóxico, está señalando un daño real.
El objetivo final es crear un entorno en el que las chicas no sientan que tienen que estar “enfermas” para ser escuchadas y en el que puedan expresar su malestar con un lenguaje más matizado y humano.
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Dos primos de cuatro años, una bacteria y tres pinchazos de diferencia.
Ahora mismo en Palermo ha ingresado un niño de cuatro años con fiebre. Tiene buen pronóstico y placas en la garganta. Su prima, Anna Rosa, también tenía cuatro años y la misma bacteria. Murió el jueves. La única diferencia entre los dos son tres pinchazos
Lo que la ha matado tiene un nombre bastante español: el garrotillo. Así la llamaban en el siglo de oro cuando arrasó Castilla entre 1583 y 1638. Porque morían niños igual que en el garrote vil. Despacio, asfixiados y con el cuello hinchado como el de un toro. Hoy día se llama difteria.
Permanencia cantonada en la garganta, fabricando una membrana grisácea parecida al cemento. Produce una toxina que entra en la sangre y va al corazón al hígado a los riñones. A la italiana de cuatro años le destrozó el corazón. Le pusieron ECMO. Para nada.
De hecho, la vacuna no actúa contra el bicho, sino contra el veneno. Es un toxoide: enseña al cuerpo a combatir la toxina antes de que aparezca. Al primo vacunado, lo colonizó la misma bacteria pero está a salvo.
Los padres no la vacunaron, porque un familiar era autista y tenían miedo. Ese miedo es falso y en 2010 le costó la licencia médica a su inventor.
Italia no perdía un niño por difteria desde 1991. En el mismo día que hablamos de inteligencia artificial fabricando virus que nos van a permitir destruir todo tipo de bacterias, de vacunas contra el cáncer, tenemos que leer este tipo de noticias, de hace casi cuarenta años… Que DEP
#LaTraumatologaGeek
nunca me voy a enganchar en el discurso de que tener o no tener amigos de alguna forma es métrica de qué tan buena persona sos porque yo NUNCA vi un abusador sin amigos eh
#Ohuira: todo apunta a que hoy por la tarde las comunidades de la bahía aceptarán el plan del gobierno federal y de la empresa Proman GPO para instalar la planta de amoniaco.
Obras y apoyos sociales ofrece el Gobierno a cambio de que se levante el plantón y se permita continuar la construcción de la planta, con promesas de vigilancia y remediación de daños ecológicos y reajustes operativos.
El negociador y garante del cumplimiento de las ofertas y promesas es Mauricio Rodríguez Alonso, subdirector de administración del agua de la Conagua.
Luego de doce años de lucha contra la planta, que significaron el castigo a las cuatro comunidades de la bahía al negarles obras y servicios, ahora el gobierno federal y la empresa han ofrecido un menú de beneficios.
Contra los principales dirigentes y sus familias se han multiplicado las amenazas de muerte y las advertencias de acciones judiciales.
La reunión oficial será hoy en la tarde en la comunidad de Lázaro Cárdenas.
La disposición de las comunidades a aceptar la instalación de la planta de amoniaco tendrá una prueba de fuego para el gobierno federal en cuanto a que sean precisados con todo detalle los tiempos, formas y disponibilidad presupuestal y, para la empresa, en cuanto a la forma concreta, con especificaciones técnicas firmes, de cómo se cumplirán las promesas de mejorías y remediaciones ecológicas.
Son horas difíciles, tristes, para un movimiento social, #AquíNo! , frente al aparato de poder del gobierno federal y la empresa de capital suizo-alemán.
Las administraciones de López Obrador y Sheinbaum hicieron todo cuanto pudieron para marginar y nunca atender en los momentos adecuados a los opositores a la planta de amoniaco y los enfrentaron a “hechos consumados”.
En estas semanas recientes se potenció la campaña mediática, estatal y nacional, contra el movimiento y sus líderes, a la vez que se encomiaban los presuntos beneficios de la planta y del plan conjunto gobierno-empresa.
Aprovecharse de las necesidades de la gente, dividir y amenazar, aplastar a movimientos de resistencia, es la estrategia de imposición de los “polos de desarrollo” y sus empresas tóxicas de capital extranjero.
Esperemos a que mañana se informe oficialmente de los acuerdos sobre Ohuira.
Leer a Dostoievski es recordar que el ser humano no se divide entre buenos y malos, sino entre quienes se atreven a mirar su oscuridad y quienes pasan la vida huyendo de ella.
I don’t usually get involved in political stuff, but some things need to be said.
Spider-Man and Stan Lee would never support ICE.
Not now. Not ever.
Fuck ICE. 🖕
Los vídeos de la policía marroquí trasladando a civiles marroquíes a la frontera.
La rapidez de los genocidas de Israel condenando a España.
La rapidez de los asesinos de Estados Unidos afirmando que el problema es la izquierda.
Las miles de cuentas nuevas en Twitter, con 20-30 seguidores, aupando a matar civiles.
Las decenas de cuentas de geopolítica anglosajona inventándose movidas sobre la pertenencia de Ceuta y Melilla.
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Nos están metiendo un Plan Cóndor relámpago en todas nuestras caras.
Yo jamás he defendido denuncias falsas. Simplemente sé que una denuncia falsa es una denuncia probada como fabricada. Los hombres dicen "eso no es acoso" cuando les pides que te dejen en paz y no lo hacen, o cosas como "culo dormido, culo perdido", y por eso creen que cualquier denuncia que no incluya 3 ángulos de video y una confesión firmada ante 4 testigos y un notario es falsa. No lo es. Los delitos sexuales por su naturaleza privada son difíciles de probar, pero no por eso deben dejar de denunciarse ni se debe atacar a una víctima por no grabar su propio abuso o violación.
En México 12 millones de mujeres sufren violencia sexual cada año. En contraparte, sólo hay 38mil denuncias de abuso sexual al año, por ejemplo, siendo el delito sexual con más denuncias. Esto es el 0.3%. Y de esas no todas son vinculadas a proceso (el promedio de 2024 fue que, en todas las carpetas atendidas, sólo el 15% tuvo ejercicio de la acción penal). Los números no respaldan una marea de denuncias falsas; al contrario, la desmienten. Simplemente es una narrativa impulsada por hombres que SÍ SON violentadores, pero niegan serlo, y por podcasteros antifeminismo a los que las feministas y las víctimas de denuncias falsas les valen por igual.
Promover mentiras y desinformación no ayuda a nadie, más que a violentadores reales y creadores de contenido que lucran con esas ideas.
Aparte como me desquicia esto de "las ideas son mías pero ChatGPT nomás me ayudó a estructurarlas."
Amiga, todas tenemos ideas no estructuradas. Estructurar y escribir it’s the job.