Hey Jude, no seas cabrón.
¿Cómo nos haces dos goles?
¡Doblete! ¿Qué te enseñó tu mamá? Qué poco gentil, pero Volveremos. Volveremos. Volveremos NA NANANA... 🎶 🎶 🎶 🎸 🎸
La principal crítica que se le puede hacer último libro de Steven Pinker es su falta de originalidad (y que es repetitivo).
Así que he buscado las ideas del libro origen:
"El cerebro humano esconde un secreto profundo y tabú: nuestros motivos más oscuros y egoístas.
En "The Elephant in the Brain" (El elefante en el cerebro), se explora la tesis de que los seres humanos somos una especie diseñada no solo para actuar en base a motivaciones egoístas, sino para ocultarlas ante los demás y ante nosotros mismos.
Para lograr el éxito social, nuestro cerebro se engaña a sí mismo; después de todo, cuanto menos conscientes seamos de nuestras intenciones competitivas, más fácil nos resultará parecer personas cooperativas y nobles frente al resto. A este conjunto de motivaciones inconfesables se le denomina el elefante en el cerebro.
Nuestros cerebros grandes y complejos evolucionaron, no solamente para resolver desafíos ecológicos, sino a causa de la competencia social intraespecífica.
Desarrollamos una inteligencia social para competir por sexo, estatus social y poder político frente a nuestros rivales. Debido a que la competencia desmedida puede destruir comunidades, las sociedades humanas establecieron normas, reglas que el grupo impone y castiga colectivamente para fomentar la cooperación.
Sin embargo, como acatar las normas es costoso, los humanos estamos diseñados para hacer trampa y evadir estas reglas siempre que podamos hacerlo con discreción. Es aquí donde brilla la auto-decepción: el cerebro actúa como un secretario de prensa. Nuestra mente consciente, al igual que un portavoz político gubernamental, no toma las decisiones reales; su trabajo es inventar razones falsificadas o racionalizaciones que justifiquen nuestro comportamiento ante una audiencia externa, ignorando hábilmente nuestros verdaderos propósitos egoístas.
Esta ceguera estratégica afecta a muchas de nuestras interacciones y a la manera en que hemos diseñado nuestras grandes instituciones sociales.
A pesar de la enorme importancia del lenguaje corporal, somos mayormente inconscientes de él porque suele revelar nuestros motivos sobre el estatus, la sexualidad y la dominancia.
La ambigüedad de la comunicación no verbal nos permite perseguir agendas ocultas manteniendo una negación plausible ante posibles acusaciones.
Más que una simple respuesta al humor, la risa evolucionó como una señal de juego que comunica que una aparente agresión o violación de una norma es segura y no debe tomarse en serio. Además, revela de manera subconsciente hacia quiénes sentimos verdadera empatía (distancia psicológica) y de qué normas morales estamos dispuestos a burlarnos.
Lejos de hablar solo para intercambiar información útil, hablamos para presumir. La conversación es un despliegue de aptitud para demostrar nuestra inteligencia, acceso a información exclusiva y valor como aliados o parejas potenciales (como mostrar una mochila repleta de excelentes herramientas).
A menudo practicamos el consumo conspicuo. Adquirimos productos de lujo, ropa de marca o incluso bienes ecológicos (como un Toyota Prius) no solo por su utilidad, sino para señalar a los demás nuestra riqueza, estatus, tendencias a la moda o altruismo prosocial.
Evolutivamente, el arte funciona como un indicador de aptitud física, de forma similar al nido adornado del pájaro pergolero. La apreciación del arte se basa menos en su belleza intrínseca y más en sus propiedades extrínsecas: valoramos el tiempo, la dificultad y la habilidad que demuestran que el artista tiene un excedente de supervivencia para desperdiciar recursos.
Buscamos ser percibidos como generosos, por lo que practicamos la compasión conspicua. En lugar de donar nuestro dinero fríamente a las causas que salvan más vidas (altruismo efectivo), preferimos donaciones locales y visibles que publiciten nuestra riqueza, empatía y buena voluntad frente a nuestros pares.
Los estudiantes no asisten a la escuela principalmente para aprender. La educación es un enorme sistema de credenciales (señalización). A través de un torneo competitivo, la escuela emite un certificado que indica a los empleadores futuros que el estudiante es inteligente, trabajador y lo suficientemente dócil (domesticación) como para soportar rutinas laborales tediosas.
Consumimos un exceso de medicina, no por un cálculo racional de salud, sino por el cuidado conspicuo. Demandamos tratamientos caros (aunque inútiles) para recibir demostraciones de apoyo de nuestra red de aliados y para señalar públicamente nuestro estatus, evitando cuestionar a los médicos para no parecer desagradecidos.
Las religiones no solo son sistemas de creencias, sino mecanismos sociales para generar cohesión. Las doctrinas irracionales, los sacrificios de tiempo (ir a misa) o de recursos (diezmos, celibato) funcionan como señales costosas e imposibles de fingir que demuestran lealtad absoluta al grupo, evitando que personas poco comprometidas se aprovechen de la comunidad.
Al votar o debatir, raras veces actuamos como pragmáticos en busca de buenas políticas públicas. Más bien, nos comportamos como apparatchiks soviéticos, utilizando la política de manera expresiva para afirmar nuestra pertenencia a una tribu (partido político, clase social, etc.) y demostrar lealtad ciega a nuestra coalición, lo cual explica nuestra gran desinformación e irracionalidad.
Enfrentar que nuestras virtudes son frecuentemente vicios disfrazados no pretende promover el cinismo.
Más bien, admitir que el elefante nos domina genera una mayor conciencia situacional y humildad personal.
Si comprendemos que operamos bajo un principio de autointerés ilustrado (hacer el bien a los demás para beneficiarnos nosotros), podremos diseñar instituciones más realistas e inteligentes que logren encauzar nuestras motivaciones ocultas hacia resultados realmente prósperos para la sociedad."
La depresión no tiene la misma presentación en hombres y mujeres. En los hombres, con frecuencia pasa desapercibida o se subdiagnostica porque no se ajusta al cuadro típico que suele asociarse con este trastorno, como la tristeza profunda, el llanto, la culpa intensa o la falta total de motivación.
Los signos y síntomas típicos de la depresión en hombres serían:
-Irritabilidad, enfado o agresividad (en lugar de tristeza evidente).
-Abuso de sustancias (alcohol, drogas) como forma de automedicación o enmascaramiento emocional.
-Aumento de conducta sexual (infidelidades, búsqueda de parejas) para sentirse deseable y “vivo”.
-Conductas de riesgo o búsqueda de sensaciones fuertes (juego, peleas, conducción temeraria, robos).
-Discusiones y conflictos frecuentes (sobre todo con personas cercanas).
-Decir que se sienten “estresados” (muchas veces es una forma indirecta de expresar depresión).
Todos estos síntomas pueden enmascarar los clásicos (cansancio, insomnio, pérdida de interés, etc.).
En conclusión, es necesario incorporar estos signos “masculinos” en la evaluación clínica para mejorar el diagnóstico y el tratamiento oportuno. El artículo enfatiza que, sin una detección más adaptada al sexo, la depresión en hombres seguirá siendo infradiagnosticada, con consecuencias graves como mayor riesgo suicida.
I used to think Sapiens was a great book. Sweeping, provocative, the kind of book that makes you feel like you finally understand the big picture of human history. It's on every CEO's bookshelf, assigned in universities, praised as a masterwork of synthesis. Yuval Noah Harari is treated as one of the serious thinkers of our time.
But something nagged at me. Some passages felt off. Claims that human rights are just figments of our collective imagination, not real things, just stories we tell ourselves. That nations, laws, money, justice, doesn't exist outside our heads. That meaning itself is a delusion we've invented to cope. That we're far more powerful than ever before but not happier. That hunter-gatherers had it better because they had no dishes to wash, no carpets to vacuum, no nappies to change, no bills to pay.
That sounded depressing to me, but was perhaps just the realistic scientific worldview? What it meant to see the world clearly, without comforting illusions.
Then I read The Beginning of Infinity by @DavidDeutschOxf. Deutsch has a concept he calls 'bad philosophy.' Not philosophy that's merely false, but philosophy that actively prevents the growth of knowledge. Ideas that close doors rather than open them. That makes problems seem unsolvable by design.
After soaking in Deutsch's framework (it's dense, a bit like digesting a delicious whale), it becomes clear: Harari's books are riddled with bad philosophy. They're smuggling nihilism in under the guise of scientific objectivity. Some examples:
On meaning: "Human life has absolutely no meaning. Humans are the outcome of blind evolutionary processes that operate without goal or purpose... any meaning that people inscribe to their lives is just a delusion."
On human rights: "There are no gods in the universe, no nations, no money, no human rights, no laws, and no justice outside the common imagination of human beings."
On free will: "Humans are now hackable animals. The idea that humans have this soul or spirit and they have free will, that's over."
On progress: "We thought we were saving time; instead we revved up the treadmill of life to ten times its former speed." The Agricultural Revolution? "History's biggest fraud." We didn't domesticate wheat, "it domesticated us."
On our cosmic significance: "If planet Earth were to blow up tomorrow morning, the universe would probably keep going about its business as usual. Human subjectivity would not be missed."
On the future: "Those who fail in the struggle against irrelevance would constitute a new 'useless class.'" Homo sapiens will likely "disappear in a century or two."
This is bad philosophy. It tells us our problems are cosmically insignificant, our solutions are illusions, and that progress is neither desirable nor within our control. It's also perfect nonsense. No one would ever go back to being hunter-gatherers. Would you rather worry about your kid spending too much time on Roblox, or face the 50% chance she won't reach puberty?
And our so-called "fictions"? They ended slavery. They gave women equal rights. They solved hunger. They eradicated smallpox. They turned sand into computer chips. They got us to the moon, and hopefully soon, to Mars and beyond. These "fictions" are already reshaping the universe, and over time they may become the most potent force in it.
Now compare Deutsch:
"Humans, people and knowledge are not only objectively significant: they are by far the most significant phenomena in nature."
"Feeling insignificant because the universe is large has exactly the same logic as feeling inadequate for not being a cow."
"Problems are soluble, and each particular evil is a problem that can be solved."
"We are only just scratching the surface, and shall never be doing anything else. If unlimited progress really is going to happen, not only are we now at almost the very beginning of it, we always shall be."
Where Harari sees a species of deluded apes stumbling toward obsolescence, Deutsch sees universal explainers, the only entities we know of capable of creating explanatory knowledge, solving problems, and potentially seeding the universe with intelligence.
The difference isn't academic. Ideas shape action. If you believe life is meaningless, progress is a trap, and humans are hackable animals with no free will, how does that affect what you build? What you fight for? What you teach your children?
Harari's books sell because they flatter a fashionable pessimism. They let readers feel sophisticated for seeing through the "delusions" everyone else lives by. That smug cynicism is corrosive. And it's everywhere: in schools, in media, in bestselling books. More than half of young adults now say they feel little to no purpose or meaning in life. This is what happens when you teach an entire generation bad philosophy. Less progress, less health, less wealth. Less flourishing. And ultimately, a higher chance that civilization and consciousness go extinct.
Fortunately, there's another equally well-written, but much truer, account of homo sapiens, appropriately titled 'The Beginning of Infinity'. And this one smuggles no despair in by the backdoor. But let's give Harari credit where it's due. He is right about one thing: if planet Earth blew up tomorrow, we wouldn't be missed. Because there'd be no one left to miss us, just a careless universe, blindly obeying physical laws. We are the only ones who can miss, but we're not going to. We're going to aim, hit, and keep going.
Full credit for the amazing meme to @Ben__Jeff
Esto va en serio. Corea del Sur 🇰🇷 ha obtenido una certificación preliminar para el diseño de una central nuclear flotante basada en pequeños reactores modulares. Detrás del proyecto está Samsung Heavy Industries, uno de los grandes actores mundiales de la construcción naval y la ingeniería industrial compleja.
La certificación, una Approval in Principle concedida por el American Bureau of Shipping, no autoriza todavía la construcción ni la operación, pero confirma que el diseño es técnicamente viable y compatible con los requisitos básicos de seguridad naval y nuclear.
El concepto desarrollado integra dos reactores SMART100 en una plataforma flotante. Es un reactor de agua a presión compacto, de diseño integral. Los principales componentes del circuito primario se alojan dentro de una única vasija, lo que reduce tuberías externas y limita los escenarios de grandes pérdidas de refrigerante. Es un planteamiento conservador, basado en tecnología conocida.
El reactor incorpora sistemas de seguridad pasivos, capaces de garantizar la refrigeración y la parada segura sin alimentación eléctrica externa ni intervención humana durante un periodo prolongado. El combustible es similar al utilizado en reactores convencionales, apoyándose en cadenas de suministro y experiencia operativa existentes.
La plataforma flotante se diseña con criterios de la industria naval pesada. El reactor se construye y prueba en tierra antes de su instalación, lo que permite un mayor control industrial y reduce incertidumbres durante el despliegue. El conjunto está pensado para suministrar electricidad y calor a zonas costeras, regiones aisladas o instalaciones industriales donde una central terrestre resulta difícil de implantar.
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Después de mucho tiempo pensando en lo impaciente que sería ver a los desfavorecidos izando una bandera con el escudo de Superman, los productores de la película deben estar sufriendo ataques de gastritis al ver como el mundo escogió el Jolly Roger de los Mugiwara.
"Un mundo se sostiene por cuatro cosas. La erudición de los sabios, la justicia de los poderosos, las plegarias de los justos y el coraje de los valerosos. Pero eso no vale nada sin un gobernante que conozca el arte de gobernar. ¡Haz de esto tu ciencia!" F. H.
En Argentina, como en otros países, las personas de bajos ingresos creen ser relativamente menos pobres de lo que son, mientras que las de altos ingresos creen ser menos ricas de lo que son (evidencia de Cruces, Tetaz y Perez Truglia, 2013):
A well-worked draft horse could eat 30,000 calories of hay and oats each day, or the output of four acres of 1930s cropland.
An idle horse needs 10,000 to 15,000 calories per day just to keep breathing.
In short, replacing horses with cars saves land.
https://t.co/LpDjhZkkbh
"Algunos somos infinitamente mejores siendo miserables que siendo felices —declaró amablemente—. Se nos da bien y estamos orgullosos de ello, y en eso somos los mejores, y simplemente no sabemos lo que significa ser feliz." A. R.