Que lindo coincidir con una persona funcional que no juega al desinterés, se comunican todo, tienen metas en conjunto, planes a futuro y se demuestran que son prioridad siempre.
Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andabamos para encontrarnos. Y cuando nos encontramos, supe que no había casualidad, que todo lo anterior había sido para llegar a ese minuto, a ese segundo exacto en que nuestras manos se tocaron.